jueves, 11 de febrero de 2016

Tensión con Rusia III. 4º ESO.

El inquietante legado de la Guerra Fría.

Los 'chekistas', funcionarios formados en el KGB, controlan los poderes fácticos rusos

El fallo del tribunal británico según el cual el presidente de Rusia, Vladímir Putin, podría estar involucrado en la muerte del exagente de Servicio Federal de Seguridad (FSB) Alexandr Litvinenko, se produce en un clima de confrontación acrecentado en los últimos años entre Rusia y Occidente. Pero, más allá de este asunto concreto, los poderes fácticos en Rusia están controlados hoy por loschekistas, los funcionarios formados en el KGB (Comité de Seguridad del Estado) de la Unión Soviética y su heredero, el FSB. Chekistas son Putin y la gente de su confianza, dedicada a la defensa de la patria frente a sus “enemigos”, siguiendo modelos acuñados en la época de la Guerra Fría. A los veteranos, que estudiaron o trabajaron con Putin en Leningrado o durante su época de espía en la República Democrática Alemana, se les han unido jóvenes deseosos de hacer carrera y méritos en cuerpos muy bien pagados, respetados y temidos, gracias a la sensibilidad del presidente.
Los cuerpos de seguridad rusos siguen rigiéndose por inercias, métodos y patrones del pasado y no se someten al control de la sociedad, lo cual sería un problema si los dirigentes del Estado aspiraran a una democratización, entendida de acuerdo con los baremos del Consejo de Europa, en el que Rusia ingresó en 1996.
Un oficial del KGB de la URSS que pasara información al “enemigo” (y Occidente era el enemigo), hubiera sido considerado como un traidor en su antigua “casa madre” y muy probablemente condenado a muerte en secreto; ejemplos hay en la historia soviética, pues la pertenencia a los servicios de seguridad en aquel Estado no era una profesión de la que se pudiera abdicar, sino una condición de por vida. Desde esta lógica y si las tradiciones siguen vivas, la muerte de Litvinenko encaja en las leyes de un cruel género, todavía vigentes.

Ser espía en la URSS era una profesión de la que no se podía abdicar, sino una condición de por vida

El enquistamiento de los órganos de seguridad en los viejos castillos de la Guerra Fría frena el desarrollo de la sociedad civil y la apertura de Rusia al mundo, al proyectar una sospecha generalizada sobre todo aquello que o bien es extranjero o no es controlado por quienes se atribuyen el monopolio de la seguridad del Estado, entendida de forma monodimensional. Los órganos de Seguridad controlan —y vetan— los contactos de los funcionarios rusos con extranjeros, incluso con representantes de las organizaciones humanitarias más transparentes, y deciden quién debe ser expulsado por “indeseable”. Los servicios de seguridad imponen su criterio a otras instituciones del Estado, como el Ministerio de Exteriores o los institutos de Investigación y las universidades, por ejemplo.
El comportamiento político de la “corporación” de los chekistas del siglo XXI fue descrito por uno de ellos, Víctor Cherkésov, en 2007 en el diario Kommersant.Cherkésov, que fue el representante del presidente Putin en el distrito del Noroeste de Rusia, dibujaba tres posibles evoluciones del grupo corporativo llegado al poder en 2001. La evolución óptima, opinaba, era contribuir a desarrollar la sociedad civil. Otra posibilidad era un cambio gradual que entrañaba el riesgo de corporativismo negativo y el peligro de caer en “un nuevo feudalismo” y evolucionar como las “peores dictaduras” latinoamericanas. El tercer camino, “incompatible con la vida”, según Cherkésov, era “repetir los errores catastróficos” que precedieron al fin de la Unión Soviética.
El pasado es parte del presente hoy en Rusia y sus relaciones con el mundo. Prueba de ello es que los archivos de las instituciones de seguridad de la URSS, desde 1917 a 1991, seguirán cerrados treinta años más, según una decisión tomada en 2014 por la comisión intergubernamental de defensa de los secretos de Estado. Habrá que esperar pues para conocer todos los detalles de las ejecuciones en el extranjero.
ELPAÍS.

Tensión con Rusia II. 4º ESO.

Un juez británico señala a Putin por la muerte del espía Litvinenko.
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Tensión con Rusia I. 4º ESO


Putin ordenó "probablemente" el asesinato de Litvinenko, según Reino Unido.
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Un noveno planeta gigante y glacial asoma en los confines del Sistema Solar. 1º ESO

Un noveno planeta, gigante y glacial, asoma más allá de Plutón, dentro del Sistema Solar, según han anunciado este miércoles los astrónomos del Instituto de Tecnología de California.
Oculto tras la órbita de Plutón, el llamado Planeta Nueve tiene una masa que al menos quintuplica la masa de la Tierra y podría llegar a multiplicarla por diez, según publica el Astronomical Journal.
El hallazgo del nuevo planeta se infirió de la existencia de un movimiento recientemente descubierto entre los llamados "planetas enanos" y otros objetos diminutos, en el espacio exterior.
Los planetas enanos se ven aparentemente afectados por una fuerza gravitatoria que solo puede proceder de un planeta oculto, un "perturbador masivo", en palabras de los astrónomos que lideraron el estudio, Michael Brown y Konstantin Batygin.
Sin embargo, Brown y Batygin aún no han conseguido observar directamente elPlaneta Nueve y en este momento los científicos tratan de demostrar su teoría con la ayuda de telescopios.
La dificultad en la observación directa del planeta se debe a que se encuentra 20 veces más lejos que el octavo planeta, Neptuno. Además, en consecuencia, la oscuridad que conlleva la lejanía del Sol dificulta todavía más la visibilidad del planeta.
Con un diámetro que puede ser hasta cuatro veces mayor que el de la Tierra, de confirmarse la existencia del nuevo planeta, este sería el quinto más grande, por detrás Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Accidente atómico en Palomares. 4º ESO

50 años del accidente radiactivo de Palomares: lo que queda por hacer.
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Teoría de la relatividad.


Máxima expectación ante una posible señal de ondas gravitacionales.
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Llega Catalina, el cometa errante. 1º ESO

Cometas en el cielo.
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Derrotados por Franco, vencedores de Hitler. 4º ESO

Un libro retrata al millar de hombres que lucharon por la Francia libre en la II Guerra Mundial.

El vehículo 'Amiral Buiza', comandado por el sargento Manuel Morillas (a la izquierda) en los Campos Elíseos de París el 26 de agosto de 1944. / MEMORIAL DU MARÉCHAL LECLERC DE HAUTECLOQUE ET DE LA LIBÉRATION DE PARÍS-MUSÉE JEAN MOULIN

"Contra los alemanes teníamos el odio de lo que nos habían hecho en España y luchábamos con las tripas. […] Era una cuestión de honor". Las palabras de Rafael Gómez sintetizan por qué durante la Segunda Guerra Mundial miles de españoles se unieron a los aliados contra Hitler. Combatientes en la Guerra Civil, habían huido, derrotados, pero soñaban con reconquistar su país a Franco. El completísimo estudio La guerra continúa Voluntarios españoles al servicio de la Francia Libre (1940-1945), de la editorial Marcial Pons, rastrea las huellas de 1.150 jóvenes que lucharon en las Fuerzas Francesas Libres (FFL) desde junio de 1940 hasta la rendición del Tercer Reich, en mayo de 1945. A ese millar, se suman los 10.000, según los diferentes estudios, que lucharon en la Resistencia francesa. El autor del libro es Diego Gaspar Celaya (Zaragoza, 1982) doctor en Historia y especialista en el exilio español en Francia tras la contienda.
Gaspar pasó dos de los cuatro años y medio que le ha llevado esta obra analizando en los archivos del Ministerio de Defensa francés los dosieres de los españoles -el principal aporte extranjero- que se sumaron a las fuerzas armadas del general Charles de Gaulle. La base de datos que ha elaborado para su estudio la ha cedido al Ministerio de Educación y Cultura que trabaja en una web donde estarán la información sobre aquellos alistados, anuncia. Gaspar tuvo ocasión de entrevistar a varios de aquellos hombres: "Tenían muy claro que volverían a hacerlo, que volverían a empuñar las armas. Entre la Guerra Civil y la guerra mundial pasaron toda su juventud luchando. Tras el conflicto, la mayoría reconstruyó su vida y se quedaron en Francia", dice este historiador al que desde muy joven le habían fascinado las fotografías de los vehículos blindados entrando en París con nombres de ciudades españolas escritos en su frontal. "Es una parte del exilio, combatiente, menos contada. Siempre se ha hablado de las condiciones de los refugiados en Francia, de los que se fueron a México, pero no tanto de los que se reengancharon a otra guerra".
El libro dedica precisamente un amplio apartado a los "campos de la vergüenza", en los que Francia hacinó a los españoles que huían de la guerra. Esas personas que, camino del exilio, describió el presidente de la República, Manuel Azaña, como una "muchedumbre enloquecida que atascó la carretera y los caminos". El fotoperiodista valenciano Agustí Centelles retrató para la historia las duras imágenes del campo de Bram, con sus improvisados recintos alambrados en las playas. El minero anarquista Fermín Pujol Araus relató así su experiencia en Argelès: "No se podía dormir. Los piojos y la sarna nos invadieron en seguida. Muchos enfermos murieron porque nadie se ocupaba de ellos. Pasábamos mucha hambre".










El soldado español Martín Bernal, el capitán Raymond Dronne, Amado Granell y (al fondo) el soldado Pirlian planifican el asalto a la central telefónica de la rue des Archives de París, el 25 de agosto de 1944. / MEMORIAL DU MARÉCHAL LECLERC DE HAUTECLOQUE ET DE LA LIBÉRATION DE PARÍS-MUSÉE JEAN MOULIN
Para salir de esos campos de internamiento, una de las opciones era alistarse en la Legión Extranjera o, desde noviembre del 42, en el Cuerpo Franco de África. "Otra motivación era luchar contra el fascismo con armas de verdad, decían ellos, no como les había pasado en España". Al otro lado de la frontera había una razón de peso: el flamante Gobierno de Burgos había aprobado una ley retroactiva de responsabilidades políticas que llegaba hasta 1934. "Esto suponía que la más leve significación con la República podía llevar a ser encausado".
La mayoría de los 1.150 hombres sobre los que ha investigado Gaspar se integraron, en varias etapas, en las Fuerzas Francesas Libres, que creó De Gaulle en junio de 1940, tras oponerse al armisticio de Hitler y llamar a la resistencia. A pesar del título, La guerra continúa no es una sucesión de las numerosas batallas en las que se batieron el cobre los españoles: Noruega, Camerún, Bir Hakeim (Libia), Siria, Túnez, Sicilia, Roma, París, Estrasburgo… sino que subraya la "sociología del alistamiento": edad, origen geográfico, oficios, experiencia en la Guerra Civil… y la disciplina. "En los dosieres no he encontrado ningún expediente por faltas graves como violaciones o asesinatos. Solo leves, faltaban a revista por haber estado de permiso y retrasarse en su vuelta, a veces porque estaban durmiendo la borrachera", bromea.
La actuación española en la Francia resistente a los nazis ha generado mucha literatura, "a veces hagiográfica" —incluso una novela gráfica de Paco Roca—, dedicada a la 9ª Compañía de Combate del Tercer Batallón del Regimiento de Marcha del Chad, popularmente, La Nueve, integrada prácticamente por españoles. Algunos formaron parte del destacamento elegido para entrar en París la noche del 24 de agosto de 1944.







Miembros de la compañía conocida como 'La Nueve', formada casi en su totalidad por españoles, en Inglaterra, en junio de 1944. / MEMORIAL DU MARÉCHAL LECLERC DE HAUTECLOQUE ET DE LA LIBÉRATION DE PARÍS-MUSÉE JEAN MOULIN
A pesar de tanto sufrimiento y batallas, cuando acabó la guerra Francia volvió a dar de lado a los españoles. Horas después de que ese reducido destacamento alcanzase la plaza del Ayuntamiento parisiense, De Gaulle se dirigía desde ese lugar al gentío en un discurso en el que reservó todos los honores para los galos: "París liberado por su pueblo, con el apoyo de toda Francia, de la verdadera Francia, de la Francia eterna". Gaspar sostiene que, desde el primer momento, "se intentó soterrar la participación de los extranjeros, como los españoles, tanto por la historia oficial, gaullista, como por la no oficial, la del Partido Comunista Francés, en pro del consenso nacional y de ensalzar el mito de la Resistencia". Hasta 2004, París no reconoció el papel de La Nueve. Y el 25 de agosto de 2014, el presidente de Francia, François Hollande, y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, nacida en San Fernando (Cádiz) y descendiente de republicanos españoles, evocaron, en sus discursos por los 70 años de la liberación de la ciudad a los componentes de La Nueve. Los españoles que ayudaron a derrotar a Hitler, se hicieron por fin con un hueco en la memoria colectiva de Francia.

Tipos curtidos

La historia oficial de Francia olvidó a los extranjeros, españoles incluidos, que habían ayudado a doblar el brazo nazi. Un relato sesgado e injusto con hombres como el valenciano Germán Arrúe, de la compañía de combate conocida como La Nueve. Arrúe, nacido en 1917, había participado siendo un chaval en la Guerra Civil, en batallas como las de Teruel o del Ebro. Tras huir a Francia, pasó nueve meses en los campos de internamiento: "Nueve meses de miseria. Pasé tanta hambre que al final no podía ni ir al váter, estaba seco". Participó en la campaña de Túnez y con La Nueve estuvo en la liberación de París y Estrasburgo y en la toma del Nido del Águila de Hitler, en Berchtesgaden (Austria). Después de la guerra se hizo peluquero, se casó con una francesa y pasó 30 años en Lyon como conductor de camiones. Murió en 2007. Sus cenizas reposan en su pueblo natal, Benaguacil.
EL PAÍS.

Ablación femenina. 4º ESO

Una tortura que también se aplica en España.















Más de 140 millones de mujeres en el mundo han sido sometidas a la mutilación de sus genitales, un tortura peligrosa, destructiva para su cuerpo y su mente, que no tiene motivo médico alguno que lo justifique. Sólo pesa la tradición patriarcal, la anulación de la mujer, la superstición y el oscurantismo. Hoy, sábado 6 de febrero, se celebra el Día Internacional de la Lucha contra la Mutilación Genital Femenina, al menos una jornada al año para recordar lo intolerable.
Según Naciones Unidas, 29 países africanos -sobre todo Gambia, Guinea, Sierra Leona, Burkina Faso y Mali- aplican hoy esta dañina práctica, pero que se ha ido extendiendo con los flujos de emigración a otros lugares del planeta. España no se libra: hay 17.000 menores de entre cero y 14 años en riesgo de ser sometidas a estas intervenciones. El dato lo aporta el informe de la Fundación Wassu-UAB, con datos de 2012 y que se elabora cada cuatro años. Son niñas bajo las leyes de protección de España -se supone- pero sobre las que pesa una amenaza constante.
Esta es la radiografía de una aberración que es urgente erradicar.

¿Qué es la ablación?

Consiste en la extirpación parcial o total de los genitales femeninos externos por motivos no médicos, particularmente arraigada en países africanos -20 de ellos penalizan su práctica, pero sigue haciéndose de forma furtiva- y en algunos de Oriente Medio y Asia. Como indica la ONG Amref Salud África, "hay cuatro tipos de mutilación: extirpación total o parcial del clítoris, eliminación total o parcial clitoriana y de los labios, infibulación (que incluye la costura de los labios para hacer más pequeña la abertura vaginal) o mutilación de los genitales femeninos en todo su conjunto. Las más comunes son los dos primeros casos, y los dos últimos llaman la atención por su dureza".

¿Qué efectos tiene sobre las niñas y mujeres?

Por supuesto, sus víctimas nunca podrán disfrutar de relaciones sexuales plenas, "con el impacto emocional que eso conlleva", la mayoría de las mujeres víctimas de la mutilación sufren dolor agudo durante la penetración. Pero, además de violar los derechos básicos de la mujer y privarla de tomar decisiones sobre su propia vida y su cuerpo, es muy perjudicial para su salud. Las infecciones durante el momento del corte o poco después son frecuentes (es difícil eliminar la orina o los restos menstruales, por ejemplo).
Si quedan embarazadas, corren el riesgo de tener problemas en el parto, ya que el conducto vaginal ha estado artificialmente modificado y el bebé podría tener muchas dificultades para salir. Pueden surgir quistes, problemas de esterilidad, mala cicatrización... Por eso la ONU considera que es una "violación de los derechos humanos", ya que afecta a la seguridad de las mujeres y a su integridad física, se viola su derecho a no ser torturadas e, incluso, se pone en peligro su derecho a la propia vida.












Una niña, sometida a la ablación del clítoris en una aldea de Egipto.

¿Por qué se sigue haciendo?

Aunque cada vez más países legislan en contra, la mutilación se considera algo cultural, profundamente instaurada en la costumbre de hombres (y mujeres) de África. El proceso se relaciona, indica Amref, con la "femineidad, la transición adulta, la belleza o el matrimonio". En muchas zonas, además, se entiende que con esta operación bestial se reduce el deseo sexual de las mujeres, lo que evita, dicen, que quiera mantener relaciones "ilícitas". Nadie se plantea hacer lo mismo con los hombres o en pensar que ellos tienen relaciones "ilícitas". Es un bloqueo total al deseo femenino libre pero que muchas mujeres terminan defendiendo porque socialmente marcaría para siempre a quienes se nieguen a pasar por el trance. En un entorno absolutamente patriarcal, hay familias que festejan el día en el que someten a una niña a la ablación.

¿Dónde ocurre en España?

Según el mapa de Wassu-UAB, elaborado por Adriana Kaplan y Antonio López Gay, África es hoy el tercer continente de origen de los inmigrantes en España, tras Europa y América. Hay 17.000 menores de 15 años en riesgo potencial de padecer la ablación, una cifra que es un 60% superior a la registrada en el informe de 2008 elaborado por este mismo organismo.
Un tercio de la población del grupo de nacionalidades en las que se practica la mutilación genital femenina reside en Cataluña. Con más de 70.000 residentes esta es, con diferencia, la comunidad con más población de este origen. La proporción aumenta hasta el 36,6% cuando se analiza exclusivamente el grupo de la población femenina menor de 15 años. Andalucía es el segundo territorio con más población de estas nacionalidades, aunque la Comunidad de Madrid le supera en número de mujeres y de niñas. Comunitat Valenciana, Aragón, Canarias, País Vasco e Islas Baleares son el resto de regiones con más de 10.000 personas de este grupo de nacionalidades. Por provincias, la de Barcelona es la que alberga más personas, casi 40.000; seguida de Madrid, unos 25.000; y Girona, Valencia, Almería, Lleida y Baleares, con más de 10.000.
Hay zonas donde la proporción es pequeña aún pero creciente, como en Asturias, con 64 niñas en riesgo pero cuya población-diana se ha multiplicado por cinco en cuatro años; el País Vasco, Cantabria y Castilla La Mancha, que han triplicado el número; o Murcia, Baleares y Galicia, que lo han duplicado.













¿Qué se está haciendo para frenarlo?

El Ministerio de Sanidad español aprobó en 2015 un protocolo estatal de Actuación del Sistema Nacional de Salud. Su propósito es el de instruir a profesionales sanitarios para detectar posibles casos, penalizar a las familias que apliquen la ablación y educar tanto a las pequeñas como a sus familias para que deje de verse como una tradición imposible de soslayar. Sin embargo, como denuncia Médicos del Mundo, ese protocolo en realidad no se está aplicando y, por el momento, es realidad sólo en el papel. De hecho, ya estima esta ONG que el protocolo tiene carencias de base, porque por ejemplo debería incluir a los ámbitos social y educativo, no sólo al sanitario, y ni aún así se aplica.
El documento contempla que los padres, antes de irse de vacaciones a sus países de origen, han de firmar supuestamente un documento comprometiéndose a no someter a sus hijas a una ablación. En caso de que se nieguen a aceptarlo, el médico informará al servicio autonómico de protección de menores, que a su vez conectará con la fiscalía de menores y puede llegar a retirar los pasaportes a la familia si hay riesgo de intervención. Incluso se pueden pedir exámenes médicos antes y después del viaje.
Gobiernos regionales como Cataluña, Navarra y Aragón ya desarrollaron su propios protocolos antes que el ministerio. Euskadi está en trámites.
El Huffintongpost

jueves, 4 de febrero de 2016

Escuelas artísticas italianas. 2º ESO

Esquema de las escuelas artísticas italianas, esta hoja sustituye a los apartados 7, 8 y 9 del tema 7.