viernes, 27 de abril de 2018

Las policías de siete países asestan un duro golpe a la maquinaria de propaganda del ISIS. 4º ESO

EL PAÍS INTERNACIONAL

Europol asegura que la macrooperación ha permitido desmantelar la agencia yihadista Amaq.


Un yihadista delante de la bandera del Estado Islámico (ISIS) 

CUMBRE EN LA LÍNEA DE DEMARCACIÓN. Las dos Coreas, en cifras. 4º ESO

EL PAÍS INTERNACIONAL

Datos sociales, económicos y coyunturales comparan norte y sur.




Mario Draghi avisa de que el ritmo de crecimiento se modera en la eurozona. 4º ESO-Economía

EL PAÍS ECONOMÍA
Luis Doncel

Compás de espera en el BCE. Antes de la reunión de junio que debe concretar detalles sobre el abandono paulatino de las medidas extraordinarias de política monetaria, Mario Draghi protagonizó el jueves una descafeinada rueda de prensa en la que anunció que no tenía nada nuevo que anunciar. Además de mantener inalterados los tipos de interés y el plan de compra de deuda, el presidente del BCE admitió una “moderación” en el ritmo de crecimiento desde inicios de año. Pero para certificar si esta tendencia obedece a un enfriamiento efectivo de la economía o solo a factores coyunturales, Draghi prefiere esperar. De nuevo, remitió a la cita de junio.

El presidente del BCE, Mario Draghi, en Fráncfort (Alemania) tras la reunión del Consejo de Gobierno del pasado 8 de marzo.  AFP


La zona euro avanza a buen ritmo, sin grandes amenazas en el horizonte. La economía creció en el último trimestre de 2017 un potente 0,7%; y un 2,4% en todo el año. La inflación, en el 1,3% el pasado marzo, avanza poco a poco hacia el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de situarse por debajo pero cerca del 2%. Pese a estos datos tranquilizadores, Draghi y los suyos ven algunas sombras amenazantes sobre una recuperación que encadena ya cinco años de crecimiento ininterrumpido.
“Los últimos indicadores sugieren una moderación en el ritmo de crecimiento. Esta puede deberse a una relajación respecto al alto crecimiento de finales de 2017 pero también pueden influir factores temporales. Sin embargo, prevemos que el crecimiento va a seguir siendo sólido”, aseguró Draghi en Fráncfort.
Tras un buen 2017 —la economía europea registró entonces su mejor marca de la última década—, el continente se enfrenta recientemente a algunas malas noticias, como una confianza empresarial y una producción industrial en retroceso. En los nubarrones también influyen factores puramente circunstanciales, como las huelgas en Francia o Alemania, el frío que se ha largado más de lo habitual y una Semana Santa muy temprana. La pérdida de impulso ha sido compartida por casi todos los países y sectores. Además, algunos riesgos podrían materializarse. Entre estos, el italiano al que le queda aún año y medio al frente del BCE citó al proteccionismo, amenaza que ahora es “más prominente”.
Frente a estos frenos y riesgos, Draghi adoptó un tono moderadamente optimista. Dijo que hace tiempo que se esperaba una cierta “normalización” en las tasas de crecimiento. Y no hizo caso a aquellos que le reclamaban que, a la vista de estos datos negativos, enviara alguna señal que sugiriera que iba a arrastrar los pies aún más en la retirada de las medidas no convencionales, una retirada que reclaman con creciente insistencia los países del norte de Europa, encabezados por Alemania.

Euro y proteccionismo

Además del enfriamiento de la economía, dos temas sobrevolaron la reunión del Consejo de Gobierno del BCE: la cotización del euro y el creciente riesgo de proteccionismo. Sobre el primer asunto, Draghi se mostró tranquilo por la estabilización de la moneda única en las últimas semanas ligeramente por encima de los 1,2 dólares. El jefe del BCE no cree que las tendencias contra el libre comercio sean por el momento una amenaza real, pero sí estudia con preocupación si la escalada verbal del presidente de EE UU, Donald Trump, deriva en una guerra comercial.
Para junio deja Draghi el nudo gordiano de lo que le queda por hacer al frente del BCE: diseñar cómo y cuándo deja de comprar deuda y cómo y cuándo empieza a subir tipos. Por ahora, todo sigue igual: comprará deuda por valor de 30.000 millones de euros al mes hasta finales de septiembre “e incluso más allá si fuera necesario”. Con tres virtudes resumió el jueves Draghi su trabajo de estos meses: “Paciencia, prudencia y persistencia”.

A LA ESPERA DE LUIS DE GUINDOS

La reunión del jueves del Consejo de Gobierno del BCE fue la última de su vicepresidente, el portugués Vítor Constâncio. Y la del 14 de junio en Riga será la primera con su sucesor, el español Luis de Guindos.
En sus últimos momentos como vicepresidente, Constâncio dijo irse con la sensación de dejar el trabajo “casi hecho”. “La política monetaria no va a ser tan excitante en los próximos años como cuando llegué yo”, añadió. Draghi lanzó un homenaje al hombre que en tantas ruedas de prensa se ha sentado a su derecha, del que alabó “la pasión” con la que defiende sus ideas. “Has sido fundamental en las decisiones de estos años”, le dijo.

La tasa de paro sube al 16,74% en el primer trimestre tras destruirse 124.100 empleos. 4º ESO-Economía

EL PAÍS ECONOMÍA
Manuel V. Gómez

El desempleo aumenta en solo dos décimas entre enero y marzo.


El mercado laboral ha decepcionado en el comienzo del año. Se han destruido 124.100 empleos, la cifra más alta desde 2014 para ese periodo, y ha subido el paro en 29.400 trabajadores, elevando la tasa de desempleo hasta el 16,7%, según el INE. Estos números han decepcionado a los economistas, como también lo ha hecho que la población activa vuelva a caer. Entre enero y marzo el número de personas en edad y disposición de trabajar bajó en casi 95.000 personas, devolviendo al mercado laboral a su tamaño de finales de 2007. Cuatro años de recuperación laboral no han detenido una dinámica que se mantiene desde 2012.

Camareros trabajando en la pasada Semana Santa en Sevilla 

Telefónica gana un 7,4% más y reduce casi un 10% su deuda. 4ºESO-Economía

EL PAÍS ECONOMÍA 
Ramón Muñoz

La operadora registró un beneficio de 837 millones en el primer trimestre, pese a la caída de ingresos

jueves, 26 de abril de 2018

La Agencia Espacial Europea presenta el mapa de la Vía Láctea más detallado hasta el momento

EL PAÍS CIENCIA

Imagen del mapa de la Vía Láctea y otras galaxias cercanas que cataloga más de 1.700 millones de estrellas. 
Los datos enviados por el satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) sobre la posición, las distancias y el brillo de 1.700 millones de estrellas abren a los astrónomos nuevas ventanas para estudiar el origen y la evolución de la Vía Láctea. Responsables de Gaia han presentado este miércoles en Schönefeld, en las afueras de Berlín (Alemania), el segundo catálogo de datos enviados por el satélite desde que fue lanzado al espacio en 2013. El resultado es un río de información transformado en increíbles y coloridos mapas tridimensionales que a partir de ahora están a disposición de la comunidad científica.

Con la información de Gaia, lanzado al espacio en diciembre de 2013 y todavía en activo, "podemos deconstruir la historia de la Vía Láctea", ha subrayado en la presentación el director de Ciencia de la ESA, Günther Hasinger. El catálogo, basado en 22 meses de estudio del firmamento, incluye las posiciones y el brillo de cerca de 1.700 millones de astros y mediciones del paralaje (pequeño desplazamiento en la posición aparente de una estrella provocado por la traslación anual de la Tierra alrededor del Sol) y el movimiento propio de 1.331.909.727 estrellas.
El presidente del Consorcio para el Procesamiento y Análisis de Datos (DPAC) de Gaia, Anthony Brown, ha sido el encargado de mostrar los primeros mapas creados tras "traducir" la información enviada por el satélite en forma de 1 y 0, con imágenes animadas al haberse medido también la velocidad radial de más de siete millones de estrellas, el mayor compendio de esta información hasta el momento.
"No sabíamos si iba a ser bonito, pero es realmente sorprendente", ha señalado Brown al presentar el mapa coloreado en azul y rojo de acuerdo con la información sobre la temperatura de millones de astros, las nubes de polvo y gas situadas entre la Tierra y las estrellas y la velocidad a la que estas se acercan a nuestro planeta (azul) o se alejan (rojo).
Gaia también ha observado otro tipo de objetos y el segundo catálogo incluye la posición de más de 14.000 asteroides conocidos y sitúa medio millón de cuásares lejanos, galaxias brillantes alimentadas por la actividad de agujeros negros supermasivos en sus núcleos. "Son datos increíbles que permiten descubrir cosas inesperadas", manifestó Antonella Valenari, vicepresidenta del DPAC, en el que colaboran alrededor de 450 científicos e ingenieros.
Las estrellas, como los seres humanos, tienen diferentes colores, edades y peso y Gaia permite "poner orden" en el cielo, explicó Valenari, al exponer imágenes en las que aparecen familias de astros que nacieron más o menos al mismo tiempo y tienen la misma composición, o estrellas que se mueven de forma extraña e imprevista dentro de una galaxia. "Son bellas obras de arte que ofrecen mucha información", aseguró Valenari al referirse a esos movimientos fuera de las órbitas circulares previsibles en un disco y provocados, según una de las teorías barajadas por los astrónomos, por la interacción de otras galaxias.
Gaia, con la cámara digital más grande jamás construida para una misión espacial, despegó en diciembre de 2013 de la Guayana Francesa con el objetivo de generar el mapa más preciso de la Vía Láctea y ayudar así a comprender su origen y evolución. El satélite determina la magnitud, posición, distancia y desplazamiento de las estrellas censadas, observando cada uno de los astros más de 70 veces.
Como explicó gráficamente la ESA este miércoles, el nivel de precisión alcanzado al determinar la posición de algunas de las estrellas más brillantes equivaldría al de un observador que, desde la Tierra, fuese capaz de ver una moneda de un euro en la superficie de la Luna. El primer catálogo de datos, basado en tan solo un año de observaciones, fue publicado en 2016 y contenía las distancias y movimientos de dos millones de estrellas.

La extraña muerte del Rey loco que creó algunos de los castillos más mágicos de Europa. 4º ESO

ABC Historia
César Cervera



Luis II de Baviera es uno de esos monarcas malditos, aunque su locura le fue atribuida más por su condición sexual y sus extravagancias que por una enfermedad real.




Quieran o no quieran, los reyes están obligados a reinar y a asumir responsabilidades desde que son niños. Hasta su muerte, viven por y para sus reinos, sobreponiéndose a desgracias, enfermedades y toda suerte de obstáculos. No quiera la genética que uno de aquellos obstáculos sea una enfermedad mental, porque, como acredita el caso de Juana «La Loca»Rodolfo II de Austria o Jorge III del Reino Unido, la locura es mal acompañante para quienes ostentan poderes absolutos.
Luis II de Baviera es otro más en la lista de monarcas malditos, aunque su locura le fue atribuida más por su condición sexual y sus extravagancias que por una enfermedad real. Hijo del Rey Maximiliano II de Baviera y de la Princesa María de Prusia, el heredero de Baviera, uno de los reinos más importantes que conformaba el mosaico germano, fue criado entre algodones y severamente vigilado por sus preceptores. Solo durante sus estancias en el castillo de Hohenschwangau, que hicieron volar su imaginación, vivió algo parecido a una adolescencia normal. Junto a su amigo, el aristócrata Paul Maximilian Lamoral de Thurn und Taxis (1843-1879), se aficionó locamente a la poesía y representó óperas de Richard Wagner.

Un amante de la belleza

Con los años, el compositor, dramaturgo y poeta alemán se convirtió en uno de los escasos amigos íntimos del Rey. No faltaron quienes afirmaron que el bávaro mantuvo relaciones sexuales tanto con el aristócrata, como con la estrella de teatro húngara Josef Kainz o el propio Wagner. Al respecto de su benefactor, Wagner escribió:


«Lo increíble se ha vuelto realidad. El cielo me ha enviado a este Rey, que es mi felicidad y mi patria... ¡Tan bello es, tan magnífico, y está tan lleno de Alma, que temo que su vida se desvanezca, en este mundo grosero, como un fugitivo ensueño de los dioses! Me ama con el íntimo fervor y la fuerza del primer amor...».
Para cuando fue coronado Rey, a los 18 años, Luis de Baviera era ya un hombre alto, pálido como la leche y amante de la belleza, dicho esto no como un elogio, sino como una obsesión. A medio camino entre la realidad y la novela, se dice que a la hora de escoger a sus ministros se guiaba tanto por su aspecto físico como por sus habilidades políticas. Una de las muchas extravagancias que desarrolló a lo largo del reinado este hombre tímido y soñador, opuesto a la imagen del rey ciudadano que se destilaba en su siglo.

Para cuando fue coronado Rey, a los 18 años, Luis de Baviera era ya un hombre alto, pálido como la leche y amante de la belleza, dicho esto no como un elogio, sino como una obsesión

Si bien el Rey nunca se casó, estuvo comprometido fugazmente con su prima Sofía Carlota de Baviera, con la que compartía la pasión por Wagner y a la que se refería como Elsa, un personaje de fantasía de la ópera romántica Lohengrin de Wagner. En su diario personal dejó registrada su preocupación porque no se conocieran sus deseos sexuales y se pudiera mantener fiel a los dogmas católicos. Incapaz de hacer pública su homosexualidad, Luis II se internó en un mundo de fantasía, con personajes como Sofía, viviendo la profunda frustración de todos aquellos reyes sabedores de que nunca tendrán sucesor.
Del mismo modo, su ambición de unificar en torno a Baviera los dispersos reinos germánicos chocó con la pujanza de Prusia. Tras su derrota contra Prusia en la Guerra de las Siete Semanas, Luis II se vio obligado a alinearse a partir de entonces del bando de Otto von Bismarck. Si bien los distintos reinos mantuvieron cierta autonomía, incluidas sus coronas, la fundación del Imperio alemán bajo la Dinastía de los Hohenzollern, en 1871, situó a los Reyes de Baviera y Sajonia (los dos reinos más grandes después de Prusia) y otros príncipes menores camino de la extinción.

Vista general del Castillo de Neuschwanstein
Vista general del Castillo de Neuschwanstein

Frustrado en sus grandes objetivos políticos, Luis II se alejó de sus responsabilidad de Múnich, para ocupar su tiempo en el palacio de Linderhof, un Versalles en miniatura, y en el mecenazgo cultural. En Linderhof sintetizó su fascinación por los caballeros medievales como Parsifal o Lohengrin, además de su admiración por los antiguos reyes absolutistas, como Luis XIV de Francia.
El apego por los grandes castillos de estilo medieval fue su gran vía de escape tras sus fracasos políticos. Una vez alzados los fastuosos palacios de Linderhof y de Herrenchiemsee, sus arquitectos se volcaron a partir de 1868 en la construcción de un gigantesco castillo sobre la roca del barranco de Pöllat. La construcción de la impresionante estructura de Neuschwanstein y de otro castillo igual de imponente a pocos kilómetros, hoy lugar de referencia turística, se vio retrasada a causa de la trágica muerte del Monarca en 1886.

Un rey solo

El aislamiento del Rey en su corte medieval de fantasía le llevó a vivir de espaldas a la política y, en las escasas ocasiones que intervino, fue para ir en contra de las decisiones de la Cámara del Reino, como en el caso del intento de censurar al ministro Pfretzner por unas críticas a la casa imperial, o para criticar la preponderancia que estaba adquiriendo Prusia sobre el resto de reinos de Alemania. Si Luis II no se preocupó en ser el Rey que sus súbditos esperaba, menos se esforzaron ellos en comprenderle, limitándose a llamarle loco. Claro que, además de sensible, romántico y atormentado, resultó un Rey derrochador, que cuanto peor se encontraba el erario público más dinero exigía para sus obras medievales y sus apoyos a Wagner y otros artistas.
Las excentricidades del Rey condujeron a que fuera diagnosticado de esquizofrenia en 1886 y, finalmente, incapacitado para gobernar. Todo sucedió de forma fulminante, incluída su muerte. El día 10 de junio de ese año, su primo el Príncipe Luitpold tomó la regencia del reino y Luis II fue sacado del castillo de Neuschwanstein para ser recluido en el de Berg. Algunos nobles leales al Rey trataron de frenar su inhabilitación. Y, en una muestra de que su locura no podía ser muy profunda, él mismo llamó al pueblo a rebelarse contra los conspiradores:
«El Príncipe Luitpold intenta, en contra de mi voluntad, ascender a la Regencia de mi tierra, y mi antiguo ministerio, a través de falsas acusaciones sobre el estado de mi salud, ha engañado a mi amado pueblo y se está preparando para cometer actos de alta traición. [...] Exhorto a todos los bávaros leales a reunirse en torno a mis fieles seguidores para frustrar la traición planificada contra el Rey y la patria».

Memorial en el lago donde murió el Rey
Memorial en el lago donde murió el Rey

Hoy, aquel diagnóstico resulta poco claro y cada vez parece más posible que, en verdad, la familia real bávara tomara aquella decisión para frenar la escalada de extravagancias del Rey. Solo días después de comenzar su reclusión, Luis II falleció en extrañas circunstancias cuando paseaba por el lago de Starnberg, el 13 de junio de 1886. Aquel día, el psiquiatra Bernhard von Gudden acompañó al Monarca en un paseo por los alrededores del lago. Los dos hombres nunca volvieron: se les encontró ahogados en el lago a las 23.30. Oficialmente, se certificó que la causa de la muerte era un suicidio (¿Dos hombres, doctor y paciente, se suicidaron a la vez?), si bien lo más probable es que al Rey le sorprendieron fugándose y dos soldados leales al nuevo régimen aprovecharan para eliminarle de la escena.
Por cierto que el hermano pequeño de Luis II, Otto, también sería declarado incapacitado tras pasar a él la Corona. Y parece que en su caso no hubo dudas al respecto de su locura.

Castillos de Baviera.
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