jueves, 1 de septiembre de 2016

Estudian una plaga del Imperio Bizantino para entender la terrible peste bubónica.

ABC CIENCIA


El ADN de varias personas enterradas durante el siglo VI ha permitido descubrir que la bacteria causante era más diversa y mortífera de lo que se pensaba, lo que es clave para entender la evolución de la peste actual.

Cráneos de dos víctimas de la plaga de Justiniano enterradas juntas, en el siglo VI. A la derecha una mujer de 25-30 años y a la izquierda un hombre de 20-25 - Colección estatal de Antropología y Paleoanatomía de Múnich


Justo cuando el Imperio Bizantino comenzaba a florecer bajo el mandato de Justiniano I (527-565 después de Cristo), apareció un terrible enemigo al que no se podía derrotar en ninguna batalla campal; se movía a bordo de barcos y caravanas comerciales y era capaz de matar en cuestión de días en medio de fiebres, pesadillas y dolores. La peste había llegado al Imperio bizantino y estaba dispuesta a quedarse durante unos 225 años. La espantosa epidemia recibió el nombre de «plaga de Justiniano», aunque en realidad no solo afectó a los bizantinos, sino que se extendió por toda la cuenca del Mediterráneo, causando entre 25 y 50 millones de muertes, según los CDC.
Un estudio publicado este martes en la revista «Molecular Biology and Evolution» ha confirmado la gravedad de esta terrible epidemia, después de analizar los genes de los restos de seis personas enterradas en Múnich, Alemania, durante el siglo VI. Gracias a esto no solo se ha confirmado de nuevo que la plaga fue aún más extensa de lo que los historiadores registraron, sino que se ha constatado la importancia de hacer este tipo de análisis para estudiar la evolución de microbios que, como la peste, están emergiendo de nuevo en algunos lugares.
Colección estatal de Antropología y Paleoanatomía de Múnich

«Nuestra investigación confirma que la plaga de Justiniano llevó mucho más allá de lo que quedó registrado en la historia», ha explicado Michal Feldman, coautora del estudio. «Y aporta nuevas pistas sobre la evolución deYersinia pestis(la bacteria causante de la variedad bubónica de la peste)».
Entre estas nuevas pistas, se han identificado 30 nuevas mutaciones típicas de la plaga de Justiniano, tres de ellas relacionadas con genes de virulencia, y otras 19 mutaciones se han considerado como falsas. Con todo, los datos sugieren, según los científicos, que esta cepa de peste era más diversa de lo que se esperaba.

Asesinos olvidados

«Los resultados ilustran el potencial que tienen los análisis genéticos de ayudarnos a entender la evolución de los patógenos y algunos eventos históricos», ha continuado Feldman. De hecho, creen que su método podría mejorar la calidad y la autenticidad de los datos genómicos de patógenos antiguos.
En esta ocasión, la clave de los hallazgos ha sido realizar una cobertura de gran calidad del ADN de las bacterias presente en los huesos. Gracias a un golpe de suerte, los científicos encontraron a una nueva víctima enterrada en la que el material genético estaba mejor preservado.

Misterios sin resolver

Los investigadores creen que su trabajo ayudará a entender mejor cómo este microbio se adaptó y cómo impactó a los humanos. Aún así, aún no se sabe ni cómo ni por qué este patógeno llegó a Alemania. También se desconoce el alcance real de la plaga, y por qué acabó desapareciendo con el paso de los años.
Se considera que la plaga de Justiniano fue la primera gran epidemia de peste, antes de que la misma bacteria causara la epidemia de la «Peste Negra» entre los siglos XIV y XVII, matando al 60 por ciento de la población europea, según los CDC. La siguiente sacudida de la peste dejó 10 millones de muertes, a principios del siglo XIX.
Esta bacteria, que ha estado conviviendo con los humanos desde hace 5.000 años, sigue hoy en día presente. El brote más reciente se registró en India, a mediados del siglo pasado, y en Vietnam durante la guerra (1960-1970). África y Madagascar son las áreas donde se registran actualmente el 95 por ciento de los casos.
PAUL FÜRST/NATALIA SHISHLINA

Sin vivos para enterrar a los muertos

Durante siglos la peste fue una catástrofe capaz de dejar ciudades completamente devastadas y de sembrar el pánico entre la población, hasta el punto de que los muertos quedaban sin sepultura. Fue tan terrible, que se veía como un castigo divino, y le daba su nombre a uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis, también llamado Muerte.
-¿Qué es la peste?
Es una enfermedad que afecta a humanos y a otros mamíferos, y es causada por la bacteria Yersinia pestis. Se suele contagiar a través de la picadura de pulgas que han picado previamente a roedores portadores de la bacteria, o solo por manipular a estos animales. Hay tres variedades de este mal: la peste bubónica, la peste neumónica y la peste septicémica.
-¿Podría haber una epidemia grave?
La peste es una enfermedad muy seria pero fácilmente tratable con antibióticos, por lo que no parece probable que los posibles brotes queden fuera de control. Aún así, si no se trata con premura, puede causar la muerte. Actualmente hay casos de peste en África, Asia y Madagascar, y situaciones más aisladas incluso en Estados Unidos.
-¿Qué influencia tuvo en la historia?
La peste causó al menos decenas de millones de muertes. Infecta al humano desde la aparición de las primeras guerras, hace 5.000 años, y algunos la han relacionado con la caída del Imperio Romano o la ven como un factor que influyó en las innovaciones sociales, económicas y técnicas que llevaron al Renacimiento.
En la historia se habla de tres grandes plagas: la de Justiniano (entre 25 y 50 millones de muertes entre los siglos VI y VIII en la cuenca del Mediterráneo y más allá), la de la Muerte Negra (entre los siglos XIV y XVI, matando al 60 por ciento de la población europea) y la del siglo XIX, que mató a 10 millones de personas.
-Arma de guerra.
En la historia se ha usado como arma biológica. En la Edad Media se lanzaban cuerpos infectados sobre las murallas de ciudades asediadas, en la Segunda Guerra Mundial los japoneses idearon planes de bombardeo de pulgas infectadas sobre ciudades chinas y durante la Guerra Fría se planeó rociarla como aerosol. Hoy en día, se teme que los terroristas la usen.


Otra mirada sobre Próxima b

EL PAÍS CIENCIA

¿Es realmente este planeta un lugar que puede albergar vida?


Impresión artística de Próxima Centauri b junto con el sistema binario Alfa Centauri.

Lo más interesante del descubrimiento del planeta Próxima B –aparte de su cercanía a nosotros- es que parece un cuerpo semejante a la Tierra, inmerso en la zona de habitabilidad de su estrella. O sea, justo a la distancia precisa para que las temperaturas no sean muy extremas y pueda existir en él agua líquida. Ese es uno de los requisitos básicos para la aparición de la vida.
Pero ¿es realmente un destino tan acogedor como se ha descrito?
En primer lugar, este planeta gira muy, muy cerca de su estrella, a sólo unos 7 millones de kilómetros, comparados con los 150 millones que nos separan a nosotros del Sol. Si no está abrasado es simplemente porque Próxima Centauri es una enana roja, tan sólo algo mayor que Júpiter y comparativamente muy fría. De hecho, brilla tan poco que, pese a ser nuestro vecino más próximo, no puede distinguirla a simple vista. Hace falta un telescopio de tamaño respetable para llegar a ver un simple punto brillante, perdido entre un enjambre de otros casi idénticos.
Al girar tan cerca de su estrella, Próxima b sufre enormes fuerzas de marea. Y como resultado presenta siempre la misma cara hacia su sol. Igual que sucede con la Luna con respecto a la Tierra. Y también con la mayoría de satélites de los planetas exteriores como Júpiter y Saturno. El día en Próxima b dura lo mismo que su año: 11 días terrestres, de la misma manera que el día en nuestra Luna dura lo mismo que su rotación en torno a la Tierra, poco más de 28 días.
Si el planeta no está abrasado es simplemente porque Próxima Centauri es una enana roja
Si la rotación de Próxima b está sincronizada, desde la superficie su sol se ve siempre en el mismo punto del firmamento. En la Luna también ocurre: los astronautas veían la Tierra fija e inmóvil. Como que el Apollo 11 aterrizó muy cerca del ecuador lunar, Armstrong y Aldrin veían la Tierra casi en el cénit; para otros astronautas estaba un poco más baja, según su punto de aterrizaje. Si en el futuro algún astronauta pisa los polos de la Luna, verá la Tierra rozando el horizonte. Pero siempre en el mismo sitio. En la Luna, el Sol sí se mueve; la Tierra, no.
En Próxima b, Próxima Centauri se ve de mayor diámetro que nuestro Sol pero mucho más roja. En teoría la temperatura en ese planeta debería rondar los 50 grados bajo cero. Pero es una cifra engañosa (se llama temperatura de equilibrio) que considera al planeta como un cuerpo negro perfecto, que refleja un 30% de la luz que recibe (un poco menos que la Tierra) sin tener en cuenta el efecto de la atmósfera ni otros factores.
Por débil que sea el resplandor de su estrella, el hemisferio de Próxima b en el que es siempre de día sufrirá temperaturas reales muy elevadas. La Luna, por ejemplo, tiene una temperatura de equilibrio de 0ºC, pero en pleno día se registran allí unos 125 grados que de noche caen a menos de 150. Por eso, las misiones Apollo aterrizaban siempre poco después del amanecer local, cuando el calor no se había hecho tan extremo.
Apenas conocemos nada de las circunstancias que se dan en Próxima b pero supongamos que posee una atmósfera de densidad similar a la de la Tierra (si no tiene atmósfera, no vale la pena hablar de la posibilidad de agua líquida). En ese caso, el punto subsolar, donde su estrella está siempre en el cénit, podría pasar de los 100 grados. Y en el lado opuesto reinaría siempre una noche gélida, sólo atemperada por la luz y el calor de las estrellas lejanas.
Sólo en una estrecha franja entre ambos hemisferios, justo donde el sol permanece siempre ligeramente sobre el horizonte podrían darse temperaturas agradables para la vida. Sería una anillo de unos pocos kilómetros de anchura, de iría de polo a polo siguiendo la línea del terminador, la separación entre el día y la noche eternos.
En el caso de que exista atmósfera, cabe esperar una meteorología muy violenta. A un lado, medio planeta inmerso en una capa de aire recalentado; al opuesto, aire muy frío
Si en Próxima b existe agua, es razonable pensar que en el hemisferio diurno se habrá evaporado, dejando tras de sí un desierto casi marciano. En cambio, en el lado opuesto podría haberse ido acumulando en forma de un grueso casquete de hielo (posiblemente de varios kilómetros de espesor) que envuelve medio planeta de polo a polo. Visto de cerca, no sería muy distinto del muro de hielo deJuego de Tronos.
Cerca de la estrecha franja templada, a caballo entre el día y la noche, el peso de semejante masa de hielo irá fundiendo sus capas más inferiores, igual que ocurre con los glaciares terrestres. Es el único sitio donde puede esperarse que se formen cortos riachuelos en cuyas orillas sí que podría darse la aparición de líquenes, plantas o incluso algún tipo de vida más o menos rudimentaria. Pero esos oasis tendrían muy poca extensión, limitados por un lado por el desierto abrasador y por otro, por una enorme pared de hielo. Y todo ello, asumiendo la existencia de un campo magnético suficiente para evitar que lleguen a suelo las oleadas de radiación que de vez en cuando emite Próxima Centauri.
Y hay más: si existe atmósfera, cabe esperar una meteorología muy violenta. A un lado, medio planeta inmerso en una capa de aire recalentado; al opuesto, aire muy frío. En la Tierra, el resultado esos contrastes producen grandes diferencias de presión que provocan violentos huracanes y tornados. Pero en Próxima b, dadas las tremendas diferencias de temperatura, las rachas de viento entre hemisferios serían aún más extremas. Cualquier planta que crezca allí necesitará unas buenas raíces para no verse arrastrada.
¿Podría ser que, después de todo, Próxima b no estuviese atrapado por las fuerzas de marea? Quizás sí. Mercurio, sin ir más lejos, está en una resonancia de 2 a 3: sus días duran 55 días terrestres y su año, 88. En ese caso, todo el planeta se iría exponiendo sucesivamente al calor de su estrella y las condiciones serían mucho más tolerables. Algunas simulaciones hablan de temperaturas menos extremas y la posibilidad de lagos de agua líquida incluso en las zonas iluminadas. Eso sí, siempre contando con la existencia de una atmósfera tangible.
Pero todo esto no son más que hipótesis. Tendremos que esperar bastante más hasta que Próxima b nos descubra su verdadero aspecto.
Rafael Clemente es ingeniero industrial y fue el fundador y primer director del Museu de la Ciència de Barcelona (actual CosmoCaixa).



ENTREVISTA Raymond Kelly: “El ISIS será una amenaza durante generaciones”

EL PAÍS SEMANAL
REBECCA GREENFIELD



Es uno de los máximos expertos en la lucha contra el yihadismo. Fue jefe de policía de Nueva York antes de saltar al sector privado. Tras el 11-S, el alcalde Bloomberg recurrió a él para dirigir una unidad antiterrorista con plenos poderes incluso fuera del país. Está convencido de que el extremismo seguirá golpeando en Occidente de forma imprevisible.
 El 11 de septiembre de 2001, a las 8.46, cuando el primer avión se estrelló contra la torre norte del World Trade Center (WTC), Ray Kelly estaba en un desayuno de trabajo en Bear Stearns, el banco que le había fichado como jefe de seguridad. Aquello parecía un accidente trágico, pero 17 minutos después, cuando el segundo avión impactó en la otra torre, Kelly sabía que la historia de Nueva York acababa de cambiar. Su mente viajó a 1993, al atentado que el mismo WTC había sufrido cuando él era jefe de la policía de la ciudad. Al ver las ruinas, asumió que el país estaba en guerra. “Y yo quería estar en ella”, cuenta en las memorias que publicó el pasado otoño (Vigilance; Hachette, 2015).
Cuatro meses después del 11-S, el recién elegido alcalde, Michael Bloomberg, le propuso retomar las riendas del cuerpo. Bajo su mando nació una nueva agencia antiterrorista dentro del departamento, con su propio servicio de inteligencia pilotado por un exdirectivo de la CIA, agentes desplegados en el extranjero y una autonomía y unos recursos que no tienen parangón en ninguna otra policía local. La nueva oficina sustituía a una unidad convencional contra el terrorismo que el nuevo alcalde consideraba insuficiente. Porque Nueva York, quintaesencia del poderío cultural y económico de EE UU, era un objetivo preciado por el terror desde hacía 100 años y lo seguiría siendo. Después de las Torres Gemelas intentaron reventar el puente de Brooklyn, atentar en Times Square o inundar el sur de Manhattan. Kelly es capaz de relatar pormenorizadamente cada una de las 16 tramas del extremismo islamista que fracasaron entre 2002 y 2013, su segundo periodo al frente de la policía neoyorquina, una de las mayores del mundo, una suerte de ejército azul de 50.000 efectivos. Antes había sido la mano de hierro del alcalde David Dinkins a principios de los noventa. El plan terrorista que más le impresionó fue el de Times Square, en 2010, porque, confiesa, “no sabíamos nada de ello”. Un hombre llamado Faisal Shahzad no acertó con la fórmula del artefacto y por eso se evitó la tragedia. Nacido en 1941, Kelly es una criatura de factura 100% neoyorquina. Su niñez abarca la transformación de la moderna Gran Manzana, la herencia del new deal y los últimos años del carismático alcalde Fiorello La Guardia. Su madre era dependienta en Macys, los grandes almacenes más populares del país, y su padre trabajaba como lechero hasta que las nuevas ordenanzas municipales, impulsadas por La Guardia, hicieron más barato comprarla en el ultramarinos. Creció en el Upper West Side, en el noroeste de Manhattan, un barrio entonces de clase trabajadora en el que los hijos de los inmigrantes puertorriqueños e irlandeses jugaban en la calle. Se hizo policía, combatió en Vietnam, pasó por la Interpol y es la persona que más tiempo ha estado al mando de la fuerza metropolitana. Ahora es vicepresidente de K2 Intelligence, una firma de investigación y ciberdefensa. Y sigue conociendo de memoria cada rincón de la ciudad más populosa del país. “Nadie defendería nunca Nueva York como lo harían los propios neoyorquinos”, añade en sus memorias.
Dicen que los neoyorquinos están hechos de un material especial, ¿verdad? Resiliencia, esa es la palabra. Podemos llevarnos un buen puñetazo y seguir peleando. Están a punto de cumplirse 15 años del atentado más sangriento de la historia de EE UU, con Nueva York como epicentro. ¿Imaginó entonces que la ciudad se recuperaría tan rápido? Era difícil, pero demuestra la resiliencia de los neoyorquinos. La ciudad se recuperó de muchas cosas ese mismo año. Mi casa estaba al lado de donde ocurrió y no pude volver allí en dos meses, pero para mí fue alucinante ver cómo enseguida la vida continuaba por encima de Canal Street, aquella gente en los restaurantes… Era una sensación buena, era un “eh, vamos a superar esto”, “vamos a mantener Nueva York tal y como el mundo entero lo ha conocido…”. Y se recuperó mucho más rápido de lo que esperaba. Le reconozco el mérito a mucha gente, a muchas entidades, como la Autoridad Portuaria o el sector privado, y le concedo un papel crucial al liderazgo de Michael Bloomberg. ¿Cómo le planteó la creación de esa fuerza antiterrorista dentro del cuerpo? Nueva York es un caso especial en muchos aspectos, diferente de otras ciudades, y había sufrido dos ataques terroristas muy graves. Sabíamos que teníamos que hacer algo, no queríamos suplantar el papel del Gobierno, sino complementarlo. La falta de intercambio de información entre la CIA y el FBI había posibilitado a algunos de esos terroristas entrar y quedarse en el país. No queríamos depender solo del Gobierno federal. El 11-M de Madrid es un buen ejemplo de la autonomía de la unidad antiterrorista de Nueva York. En el libro Securing The City, el periodista Christopher Dickey relata cómo, escasas horas después de que estallaran las bombas, un agente del cuerpo –asignado en Tel Aviv– ya estaba en la capital de España recabando información y reportando a Kelly. El FBI intentó evitar el despliegue: “No estáis autorizados a enviar a nadie”, le dijo el agente federal destinado en la Embajada de EE UU en España, pero David Cohen –exjefe de operaciones de la CIA y entonces responsable de inteligencia del departamento de la policía– le replicó que ya habían logrado luz verde de las autoridades españolas y que su gente estaba de camino. Cuando amaneció al otro lado del Atlántico, aquel 11 de marzo de 2004, toda mochila dejada en el metro neoyorquino se había convertido en objeto sospechoso. Cuando España sufrió el terrible ataque… En 2004. ¿Vio pronto que el 11-M era un atentado islamista? Esa era la premisa con la que trabajábamos. En ese momento conocíamos que había un problema de terrorismo en España, en las provincias vascas, sabíamos que existía esa amenaza…
La organización terrorista ETA… No recuerdo qué es lo que nos lo indicó, pero la premisa con la que funcionamos era que no estaba relacionado con ellos.
¿Recuerda cómo reaccionaron aquel día? Mandamos al agente de Tel Aviv; cuando llegó, se puso en contacto con la Interpol y pudo ir a la escena del crimen para recabar detalles. Nos importaba mucho la composición y dónde se había montado la bomba… Tener a gente en el extranjero nos permite llegar con rapidez adonde han ocurrido los atentados y lograr la información. Yo no quería verme en la situación de esperar a tener la información de quien sea, el Gobierno o el FBI. La autonomía y los recursos de esta oficina antiterrorista han provocado controversia e incluso algún problema de competencias con el FBI y la CIA. Hubo cierta resistencia en el Gobierno federal, aunque no con el entonces jefe del FBI, Bob Mueller. Se trataba de complementar lo que hacía la Administración federal: ellos estaban en contacto con el embajador y yo buscaba algo diferente, una relación de policía a policía, porque hay algo único en ese vínculo. Y lo hicimos. Fuimos a los países que nos aceptaban, no lo hubiésemos podido hacer de otro modo. Destinamos a 11 agentes en 11 países para ayudarnos a recabar información. ¿Diría que un modelo así podría funcionar en las capitales europeas? Debería conocer las especificidades de sus estructuras de gobierno para hacer esa recomendación, depende de la voluntad de cooperación que haya entre los países. Creo que hay aún alguna resistencia a la hora de compartir información o trabajar en equipo. Lo ideal sería que existiera una entidad como el Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo que está en Washington y reúne a las diferentes agencias con sus diferentes informaciones de inteligencia. Pienso que algo similar para Europa sería de mucha ayuda.
Dentro de la gran agencia antiterrorista empezó a operar la llamada Unidad Demográfica, que fue acusada de infiltrar agentes en las comunidades musulmanas con la ayuda de la CIA y se acabó disolviendo. Associated Press ganó un Premio Pulitzer con las informaciones que publicó entre 2011 y 2012 sobre esta unidad.
“ENTRE LOS PAÍSES DE EUROPA HAY RESISTENCIA A COMPARTIR LA INFORMACIÓN SOBRE TERRORISMO. DEBERÍAN CREAR UNA ENTIDAD UNIFICADA” La Unidad Demográfica nació como una herramienta para conocer mejor la ciudad, pero acabó siendo muy controvertida. Nueva York es la ciudad más diversa del mundo, queríamos saber con más detalles dónde iba la gente, sabíamos que algunos que venían de Oriente Próximo tenían intención de involucrarse en el terrorismo. Nuestra pregunta era: ¿adónde van? Nueva York es una ciudad tribal en muchos aspectos. Si eres de un país X, hay posibilidades de que te mudes a una comunidad con compatriotas. Queríamos analizar eso, mirar en sitios de ciertos dialectos. Por ejemplo, en 2003, en la guerra de Irak, nos enteramos de que hubo 12 terroristas suicidas que venían de Libia, así que queríamos saber si había en la ciudad gente de ese país de la que debíamos conocer más cosas. No se hizo a escondidas, sino abiertamente. Íbamos a las comunidades, a los cafés, y preguntábamos… Era para proteger a la gente, todas las ciudades tienen derecho a saber quién vive en ellas. Los censos que se hacen aquí cada 10 años no te dan el nivel de detalle necesario para proteger a Nueva York. El trabajo de AP puso sobre la mesa que la actividad de este grupo, formado por unos 16 agentes que hablaban varios idiomas, no llevó a ninguna detención o investigación criminal. Kelly lo defiende: “Nunca contentarás a los activistas. Criticaron que no se desarrolló ninguna investigación a raíz de esa unidad y estaban en lo cierto, porque ese no era su propósito. El [actual] alcalde, Bill de Blasio, eliminó esta unidad para ganarse a los activistas y lograr noticias de portada en los periódicos. Pero es interesante cómo ahora, cuando pasan todas estas cosas en el mundo, nadie está reclamando el mérito de haberla suprimido. Ahora mismo no parece la decisión más inteligente” ¿Qué se puede hacer ante los ataques terroristas de lobos solitarios, como las matanzas de Orlando y San Bernardino? ¿Cómo se protege un país o una ciudad de esa nueva amenaza? Con una enorme dificultad, porque se creía que los ataques terroristas tendrían lugar en las principales ciudades contra objetivos icónicos. Y San Bernardino no tiene que ver con eso, es una ciudad de 200.000 habitantes de clase trabajadora, no había forma razonable de anticipar un ataque allí a menos que se estuviera llevando a cabo una acción de inteligencia concreta… Todo lo que hicieron fue hacerse con un tipo de arma que se consigue sin problemas y disparar. Ninguno de esos ataques parece asociado a red alguna, sino llevado a cabo por individuos automotivados, y eso complica mucho su prevención. Así que debemos asumir que el país entero está en jaque. Tenemos que estar en guardia allá donde haya seres humanos, porque una gran concentración o incluso una pequeña puede un ser objetivo, es difícil de identificar. Por eso necesitas mucho intercambio de información, y esa es una acción que corresponde principalmente a las fuerzas de seguridad, lideradas por el FBI. Todo el mundo, todas las fuerzas de seguridad deben estar en alerta con esta amenaza, porque, según mi criterio, es un riesgo a nivel nacional.
Esa acción de inteligencia es muy difícil si los individuos no están conectados a grandes estructuras… Sí, muy difícil. Ese es el mundo en el que vivimos. No solo aquí, sino también en España y en Europa.¿Qué diferencia ve entre Al Qaeda y el ISIS [siglas en inglés del autodenominado Estado Islámico]? ¿Qué tipo de amenaza supone este grupo? Desgraciadamente, va a ser una amenaza para generaciones venideras. Como hemos visto, al mismo tiempo que pierden terreno en Oriente Próximo, Siria e Irak, crece la amenaza dentro de las fronteras de EE UU y la UE. Necesitan mostrar su capacidad para golpear, que aún tienen poder. Su visión, y lo que usan de cebo para reclutar gente, es que su religión está amenazada, que las mujeres y niños están siendo asesinados indiscriminadamente, y enseñan vídeos de atrocidades. Los abusos en la prisión iraquí de Abu Ghraib se convirtieron en una razón más para atacar a Occidente.Mohamed al Adnani, el portavoz del ISIS, ha alentado a la lucha: “Arrolladlos con un coche, apuñaladles, disparadles…”. Y lamentablemente siempre habrá gente dispuesta a responder a ese llamamiento, puede que no en un gran número, pero esto va a estar con nosotros durante mucho tiempo. Irónicamente, esto pasa mientras vamos diezmando sus fuerzas. Sabemos que sus efectivos terrestres se han reducido de unos 30.000 a unos 22.000. Estados Unidos ha estado en guerra, pero nunca las ha sufrido dentro de sus fronteras ni en el siglo XX ni en el XXI. Y ellos quieren traer aspectos de esas guerras aquí y a otros países desarrollados.
 HORAS DESPUÉS DE QUE ESTALLARAN LAS BOMBAS EN MADRID, UN AGENTE AMERICANO, ASIGNADO EN TEL AVIV, RECABABA PISTAS EN LA CAPITAL Los cuerpos y los sindicatos de policía de EE UU denuncian que, tras la oleada de vídeos de violencia policial contra negros, los agentes se han visto sometidos a mayor control y son objeto de más ataques. ¿Qué reflexión hace tras la matanza de cinco policías en Dallas? No solo lo dicen los sindicatos policiales, sino mucha otra gente. El efecto Ferguson [en alusión a la muerte de un joven negro hace dos años a manos de la policía en esa ciudad de Misuri, que provocó graves disturbios e incrementó el escrutinio sobre las fuerzas de seguridad] es real y eso explica cómo han subido las cifras de asesinatos en las grandes ciudades.Pero estamos viendo unos vídeos muy duros, de hombres negros muertos en actuaciones policiales que parecen poco justificables. ¿No hay un problema de racismo de base en la actuación policial? Lo que se ve en ese tipo de vídeos, como las recientes muertes en Minnesota o en Baton Rouge, debe investigarse minuciosamente, juzgarse y establecer responsabilidades si los agentes son culpables. Hay más incidentes con afroamericanos porque hay más contacto con ellos, es una cuestión proporcional: el 30% de las actuaciones policiales están relacionadas con afroamericanos, aunque representen el 13% de la población. En muchos de esos casos, además, hay que tener en cuenta que los agentes se enfrentan a hombres armados. En este país hay demasiadas armas, hay 300 millones, y los agentes son humanos y se pueden equivocar. Los críticos también ven un sesgo racista en la práctica del stop and frisk (parar y registrar), como se le llama en Nueva York, por la que la policía puede parar a un peatón en la calle, interrogarle y cachearle. No, esa técnica, que en realidad debe llamarse “interrogatorio sobre el terreno”, es muy importante. Debe hacerse de forma justa, inteligente y razonable. Pero es una herramienta de la que no se debe prescindir.
Usted ha dedicado toda su vida a vigilar y proteger a personas. ¿Qué ha aprendido del ser humano? Que son criaturas complejas, difíciles de predecir. Hay gente en el mundo que lleva el mal dentro, y cuando trabajas en las fuerzas de seguridad lo ves de forma habitual. Pero yo he lidiado con mucha gente en diferentes ambientes y creo que, aunque están esas excepciones, las personas, en general, son buenas. —EPS


Una extraña señal procedente del espacio desconcierta a los científicos

El Huffington Post

Imagen de archivo de unos radiotelescopios. | PIXABAY

El mundo de la astrofísica bulle desde hace unos días. ¿Por qué? Por un email enviado el 26 de agosto en el que se pedía a numerosos investigadores que se reservaran el 27 de septiembre para una conferencia.
Hasta ahí, nada demasiado interesante, salvo que será la presentación de las investigaciones sobre una señal de radio procedente de una estrella situada a 95 años luz en el espacio y cuya potencia es inexplicable, según la web especializada Centauri Dreams. A la espera de encontrar una explicación, los científicos que están detrás del descubrimiento señalan que no se puede descartar la hipótesis de una civilización extraterrestre... aunque habría que considerar primero otras más realistas.
Todo comenzó el 15 de mayo de 2015 en el Cáucaso ruso, cuando el radiotelescopio Ratan 600 registró una señal extraña procedente de HD 164595, una estrella a 95 años luz de la Tierra, en la constelación de Hércules. La señal era más potente que el ruido ambiente registrado normalmente.
UN GRAN PITIDO, LUEGO SILENCIO
La señal recibida se asemejó a un beeep, que se prolongó durante unos segundos, y después volvió el silencio. Los investigadores insisten en que la probabilidad de que sólo sea un ruido de fondo, una simple interferencia, no supera el 0,02%.
Por esta razón los investigadores explican que este fenómeno es un "candidato SETI". El SETI es un programa estadounidense que desde los años 60 se dedica a buscar con radiotelescopios pruebas de la existencia de vida extraterrestre inteligente.
Sin embargo, la explicación extraterrestre es la última que habría que considerar. "Cada tres años se produce alrededor de un candidato SETI, que siempre han resultado desmentidos o explicados por un fenómeno natural", explicó a la edición francesa del HuffPost Jean Schneider, astrofísico del CNRS especialista en exoplanetas.
LA HIPÓTESIS NATURAL ES LA MÁS LÓGICA
El científico aclara que la señal "puede ser muchas cosas", pero descarta que sea la explosión de una supernova o una erupción estelar, ya que el sonido duraría más que los dos segundos registrados.
Es posible verificar si otros telescopios han observado la estrella al mismo tiempo pero en otras longitudes de onda. Si eso ocurrió se sabrá en algunas semanas.
Jean Schneider sostiene una hipótesis de que la estrella HD 164595 es amplificada por efecto de lente gravitacional, la señal de otra fuente de radio más lejana. "La fuente de emisión, que podría ser un cuásar [los cuerpos más brillantes del universo] o algo así, habría pasado por detrás de la estrella desde nuestro punto de vista", apuntó. "La probabilidad es muy baja, pero tenemos que encontrar una explicación".
Para verificar su teoría haría falta un telescopio para encontrar esa fuente y calcular su camino, con el fin de comprobar si, efectivamente, estaba alineada con la estrella HD 164595 en ese momento. "Llevará un año de trabajo", precisó el investigador, quien ha contactado con sus colegas para saber si tienen "tiempo de telescopio" disponible para verificar su hipótesis.
Para Jean Schneider, las posibilidades de que la señal revele algo interesante no son muy grandes. "Pero espero equivocarme", afirma. ¡Y espera que no se deba a un microondas! El investigador recuerda que durante años se observó una señal que no era otra cosa que este electrodoméstico. El origen de las misteriosas señales de radio captadas regularmente por el telescopio Parkes, en Australia, se debía a un microondas ubicado en la sala de al lado.

El ISIS anuncia la muerte en combate de su hombre fuerte en Siria.

EL PAÍS INTERNACIONAL

EE UU lanza un bombardeo contra Al Adnani, acusado de dirigir la unidad de atentados en el exterior.



El Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) ha anunciado que su portavoz y dirigente del califato en Siria, Abu Mohamed al Adnani, ha muerto durante combates registrados este martes cerca de Alepo, la principal ciudad del norte del país árabe, durante una visita a uno de los frentes de la guerra. La coalición internacional liderada por Estados Unidos ha anunciado que lanzó un ataque aéreo dirigido contra Al Adnani, pero que todavía no puede confirmar su muerte. Washington suele tardar días o semanas en confirmar la muerte de los blancos de sus operaciones.
La agencia de noticias Amaq, vinculada al grupo yihadista, citó a una "fuente militar" para informar de su fallecimiento como un "un mártir (..) mientras supervisaba las operaciones para repelar la campaña militar en Alepo".

El bombardeo tuvo lugar en Al Bab, cerca de Alepo. "Todavía estamos evaluando los resultados del ataque, pero la retirada de Al Adnani del campo de batalla supondría otro golpe significativo para el ISIS", dijo el portavoz del Pentágono, Peter Cook, en un comunicado, informa Joan Faus desde Washington.
"Al Adnani ha servido como el principal arquitecto de las operaciones externas del ISIS y de portavoz jefe. Ha coordinado los movimientos de los combatientes del ISIS, ha alentado directamente los ataques solitarios contra civiles y militares, y ha recluido activamente a nuevos miembros", agregó el portavoz.
Estados Unidos había ofrecido por cualquier pista para capturar Al Adnani cinco millones de dólares, según ha informado recientemente en EL PAÍS Óscar Gutierrez. Los servicios de inteligencia occidentales habían llegado a atribuirle el mando de la unidad de atentados del ISIS en el extranjero. Al Adnani estaba considerado como uno de los miembros más antiguos y el sirio más relevante del Estado Islámico, cuyas milicias han perdido posiciones en los últimos meses tanto en el norte de Siria como en el vecino Irak.
Su verdadero nombre era Taha Subhi Falaha, nacido en Binnish, en la provincia de Idlib (norte) en 1977. Tras la invasión de EE UU para derrocar al régimen de Sadam Husein viajó a Irak. Allí sirvió como instructor en los campos de entrenamiento de la insurgencia de Al Qaeda al mando del jordano Abu Musab al Zarqaui. Combatió a las tropas norteamericanas hasta que cayó prisionero y fue encarcelado en la prisión militar de Camp Bucca, donde permaneció internado entre 2005 y 2010. En la cárcel coincidió con Abubaker Al Bagdadi y con otros de los fundadores del ISIS, en cuya cúpula de veteranos yihadistas participó desde el primer momento.
Fue él quien proclamó, el 29 de junio de 2014, que el entonces conocido como Estado Islámico de Irak y Levante instauraba un califato con Al Bagdadi como califa. En un mensaje audio que le fue atribuido hace tres meses llamó a los seguidores del ISIS que actúan como lobos solitarios en los países occidentales a atentar “donde fuera y con lo que fuera” contra los enemigos del califato.
Acusado de ser uno de los principales inductores de los ataques terroristas del Estado Islámico en Europa, el yihadista detenido en Alemania Harry Sarfo dijo de Al Adnani a The New York Times: “Es el jefe del Emni [inteligencia del ISIS]; es el jefe también de las fuerzas especiales; todo pasa por él". "Si los infieles te han cerrado las puertas a la hijra [viaje al califato] en tu cara", afirmaba Al Adnani según uno de sus discursos citados en Dabiq, la revista del ISIS, "entonces abre la puerta de la yihad en la suya (...) atemorizándolos y aterrorizándolos hasta que cada vecino tema a su otro vecino”, se recuerda en el perfil publicado por El PAÍS el pasado día 14.

¿Ataque nuclear?

 El Huffington Post 

La nube que hizo temer a muchos en Rusia que estaban siendo atacados.


Los habitantes de la región de Kemerovo, en el centro de Rusia, vieron el domingo algo que les inquietó: en el cielo azul de Siberia, una gigantesca nube con la forma de un champiñón atómico, como puedes ver en el vídeo de nuestros compañeros de Le Huffingont Post.
Muchos ciudadanos hicieron fotos y las subieron a las redes sociales entre el miedo y la ironía. "Guerra nuclear hoy en Chusovitino", escribió, por ejemplo, un usuario.
El fenómeno asustó a muchos hasta el punto que las autoridades de la región tuvieron que aclarar, tras recibir decenas de llamadas, que no se había producido ningún tipo de accidente y que se trataba simplemente de un fenómeno natural.
Una nube similar ya se había dejado ver hace unas semanas en Arizona:
Bruce Haffner
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gingerdaha
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