lunes, 7 de mayo de 2018

LAS CIUDADES ROTAS DE LOS BALCANES. 4º ESO

EL PAÍS INTERNACIONAL
Juan Diego Quesada

En Mitrovica, Mostar y un barrio de Sarajevo los vecinos que se enfrentaron durante la guerra de los Balcanes continúan viviendo de espaldas unos a otros casi tres décadas después.

 Niños jugando delante de un mural frente a símbolos serbios y rusos en el norte de Mitrovica, la zona en la que viven los serbios. El sur es la parte en la que viven los albanokosovares. 
El cierre a finales del año pasado del Tribunal para la Antigua Yugoslavia después haber juzgado a los principales responsables de la guerra fue un paso más para intentar cerrar esas heridas y continuar el camino hacia la reconciliación. La perspectiva de que seis países de la región puedan ingresar a la Unión Europea abre también un nuevo horizonte.

La cumbre de Sofía (Bulgaria), que se celebrará dentro de dos semanas y en la que se verán las caras los líderes de los Veintiocho con los mandatarios de los Balcanes, será una oportunidad para apuntalar la estrategia del bloque europeo para el desarrollo de estos países. El sexto punto de esa hoja de ruta incide en la obligación de fomentar “la reconciliación y la buena relación entre vecinos”.

Mostar (Bosnia)

El adinerado Ado, propietario de una de las casas más hermosas del centro de Mostar, pide que nos sentemos porque tiene algo que contar, algo tan absurdo que es mejor que el cuerpo esté en actitud de descanso.
Hace un año, su madre comenzó a sentirse mal. Él llamó a la única ambulancia del lado bosnio de la ciudad. Tras reconocer a la mujer, el médico dijo que no tenía nada serio y que no era necesario hospitalizarla. Ado no se quedó tranquilo, intuía algo, y telefoneó al servicio de emergencias del lado croata. Los de allí le aseguraron que la llevarían al hospital porque parecía que la señora presentaba los síntomas de un ictus pero que, por la dirección que les facilitaba, no podían enviar a la ambulancia.
—¡Pero si solo tienen que recorrer 300 metros!
—Imposible—, le dijeron al otro lado del teléfono.
Así que tuvo que subir a su madre al coche, llevarla hasta la línea administrativa imaginaria que divide a bosniacos (musulmanes) y croatas y entregarla allí a los médicos. Parecía un intercambio de rehenes en plena Guerra Fría pero el escenario no podía ser más distinto.
Tres jóvenes bosniocroatas posan en el lugar exacto donde estaba la trinchera de Mostar en la guerra de Bosnia (1992-1995), que hoy en día es la línea que marca la división entre croatas y bosniacos. 
Sobre todo por su ciudad vieja, Mostar es una joya de encanto otomano. El Puente Viejo de piedra y las torres medievales que lo flanquean son el foco de atracción principal. En parte porque fue destruido por los croatas durante la guerra y después fue vuelto a levantar. Los turistas que recorren cada día sus calles saben de la guerra, aún la pueden ver en los numerosos edificios agujereados como un queso emmental, pero también tienen a mano tiendas de souvenir modernas y restaurantes caros. El ambiente resulta apacible, como en cualquier rincón turístico del mundo. La imagen de una señora subiendo a una ambulancia en medio de la calle no les dice nada, aunque es ahí donde está el verdadero tabique.
El puente no es lo que divide en dos la ciudad. Sus alrededores son un espacio conjunto para ordeñar el turismo. La división real se encuentra en una de las avenidas más anchas, por donde antes discurría el ferrocarril. En ese punto exacto estaba hace un cuarto de siglo el frente de guerra. “Y esa trinchera continúa en nuestras cabezas”, añade Ado, cuyo pareja trabaja en un taller vespertino para que estudiantes de los dos lados estrechen relaciones.
Mostar es bicéfala. Esa separación levantada en el pasado hace que la ciudad tenga dos servicios de ambulancias, dos cuerpos de bomberos, dos compañías eléctricas, dos sistemas educativos, dos redes de teléfono, dos servicios postales. Todo está duplicado.
También sus equipos de fútbol, uno en primera y otro en segunda división. El ambiente en la sede de los ultras croatas del Zrinjski es denso. Muchachos en chándal, zapatillas y con cordones de oro alrededor del cuello. La mayoría de los aquí reunidos tuvo un padre que hizo la guerra. Algunos sobrevivieron, otros no. De una pared cuelga una bandera con la cruz gamada estampada.
El que sirve las mesas en esta cueva de lobo, Mateo, dice que no tiene ninguna vinculación con el lado musulmán de la ciudad (el Este). Su Mostar, añade, es más bonito, más rico, más limpio, más ordenado. Su amigo Marko, un tipo grandote, asiente y sale disparado al frigorífico.
Marko (i) y Mateo, ultras del HNK Zrinjski, enseñan la cruz visible desde todos los puntos de la ciudad.
Marko (i) y Mateo, ultras del HNK Zrinjski, enseñan la cruz visible desde todos los puntos de la ciudad. M. K.
Regresa con un par de cervezas croatas y propone subir en coche hasta lo alto de un cerro. Quiere enseñarnos algo. Durante el ascenso hasta la cima vamos escuchando música croata. Trabaja en una fábrica pero el sueldo es bajo. Dice que, cada vez más, la gente de su edad agarra los bártulos y se va a Alemania a trabajar o a estudiar. La mayoría no regresa.
Al llegar a la cumbre, emerge una cruz colosal. Marko sostiene que ellos, los católicos, la levantaron hartos de los minaretes que brotaban en el horizonte como setas. Ahora, cualquiera que alce la mirada en cualquier punto de Mostar comprenderá de quién es esta ciudad. ¿Cree que podrán vivir juntos de nuevo en el futuro? “Sí, por supuesto. Dentro de 300 años”.
De los 105.800 habitantes de Mostar, el 48% son croatas, el 44% bosniacos, el 4% serbios y el 3% restante de otros orígenes.

 

 

Mitrovica (Kosovo)

Festebardhe Ismjli caminaba por la calle con la sensación de que todo le era ajeno. Era la primera vez en sus 26 años de vida que ponía un pie en el norte de Mitrovica. Recuerda el miedo y la sensación asfixiante de que en cualquier momento podría pasarle algo terrible. Pero no le ocurrió nada. Al cabo de un rato llegó al edificio donde iba a trabajar a partir de ese momento, un tribunal de justicia común para todos los habitantes de la ciudad. Y allí estrechó la mano de un serbio. Era la primera vez que veía a uno de carne y hueso.
Mitrovica es una ciudad dividida en una nación dividida. Casi 20 años después de la guerra y 10 desde que Kosovo declarara la independencia de Serbia, la urbe está tan rotundamente partida en dos mitades que parece el resultado de un hachazo limpio. Al norte, los serbios. Al sur, los albaneses.
Una barricada en el puente principal de Mitrovica, en el lado serbio. El puente fue cerrado al tráfico desde unos incidentes violentos ocurridos hace unos años y todavía no ha vuelto a abrirse. Ese puente marca la frontera entre serbios y albaneses  EL PAÍS
Los serbios, cristianos ortodoxos, no reconocen a Kosovo como país. Para ellos, este es el sur de Serbia. Los albaneses, musulmanes, imponen poco a poco su autoridad nacional. Por ejemplo, abren el juzgado al que se incorporó Festebardhe Ismjli en noviembre del año pasado u obligan a la policía serbia a usar el uniforme kosovar.
No comparten colegios, cafeterías, tiendas de ropa, ni siquiera la red de telefonía. La paz se ha cimentado sobre la separación étnica. El puente principal que conecta las dos ciudades permanece cerrado al paso de vehículos tras los incidentes violentos de hace unos años. La barricada del lado serbio sigue en pie, y a cada rato pasan los carabinieri y los vehículos blindados de la KFOR, la fuerza de seguridad de la OTAN.
Al caer el sol, los serbios se reúnen en una orilla, los albaneses en la otra. Charlan, pasean perros, fuman, los adolescentes se toman selfies y se besan. Son dos sociedades asimétricas frente a frente. No existen las tensiones del pasado pero tampoco ningún movimiento de concordia. No es difícil encontrar testimonios de jóvenes que apenas conocen la realidad de la gente que tienen frente a sus ojos.
La abogada Festebardhe Ismajli (i) con su amiga Edita Koligi, en un café en el sur de Mitrovica, de mayoría albanokosovar. Ismajli no conoció el lado serbio por primera vez en su vida hasta hace unos meses, cuando fue allí a trabajar en un juzgado. 
El de Festebardhe Ismijli es uno. No sabe prácticamente nada de la cultura de sus vecinos. Sus padres hablan un serbocroata perfecto —lo aprendieron en la escuela— a diferencia de su hija, que apenas lo está estudiando ahora. ¿Ismijli ha trabado amistad con algún serbio en este tiempo? No. ¿Podría tener una pareja serbia? Imposible. Al salir del juzgado se va derecha a su trocito de ciudad.
Así es imposible que conozca el Soho, un bar hípster de moda para los jóvenes serbios. Suena música jazz. En una mesa están sentadas Milica Andric, de 27 años, y Sanja Sovrilic, de 34. Andric, consultora pública, ve inevitable que lo serbio se diluya. Los que se fueron durante la guerra no regresaron y los que están no compran casas porque piensan que en cualquier momento se tendrán que ir para siempre. La posibilidad de que Serbia entre en la UE a cambio de relajar su posición soberanista sobre Kosovo tampoco ayuda. “En 50 años no habrá serbios aquí”, vaticina. Ahora mismo ve imposible la unificación de la ciudad, y no puede llegar a imaginar cómo era vivir en Yugoslavia, sin esta división tan cortante.
Esos pedazos de una sociedad idealizada los ha tratado de reconstruir Sovrilic con un documental. La periodista ha contado la historia de la Mitrovica Big Band, una historia de músicos de todas las etnias. A sus ensayos podía acudir cualquiera, a nadie le preguntaban de dónde venía. Simplemente le pedían que agarrara un instrumento y se pusiera a tocar. Tras la guerra, la banda se disolvió, como toda la convivencia en general.
El espíritu religioso observa desde las alturas. En lo alto de un monte, desde donde se ve toda la ciudad como una masa uniforme, el padre Danilo recibe en su monasterio a unos soldados griegos. El sacerdote extiende su mano para que los militares la besen. Para la Iglesia ortodoxa, Kosovo es el corazón de Serbia y cuna espiritual su fe. De hecho, bajo Yugoslavia, su nombre era Kosovo y Metojia, que significa tierra de los monasterios. Los obispos a menudo han denunciado la quema de iglesias y la profanación de tumbas serbias por parte de los albaneses, sin denunciar nunca los crímenes propios.
Sanja Sovrlic, 34, (i), y Milica Andric (26), serbias que viven en el norte de Mitrovica.
Sanja Sovrlic, 34, (i), y Milica Andric (26), serbias que viven en el norte de Mitrovica. EL PAÍS
Desde enfrente les miran con recelo. Poco antes de las cinco de la tarde, uno de los imanes da por concluida la oración en la mezquita. Se excusa porque tiene prisa pero pide que un muchacho piadoso de 26 años ponga voz a la comunidad. El joven lleva la barba larga “como los profetas”. “¿Ve ahí? No hay nada, pues antes había una mezquita y los serbios la destruyeron. Arruinaron todo”.
Si de él dependiera, aplicaría la sharía en Kosovo. Da una respuesta ambigua sobre la convivencia: “Si estaban allí desde siempre, que se quedan. Si no, que se vayan”. Es bróker de bitcoins, lo que significa que hace negocios por el mundo entero a través de Internet pero no ha cruzado a la calle de enfrente. ¿Damos una vuelta iniciática y nos cuenta sus impresiones? “Ustedes están locos, ¿verdad?”.
Casi tres cuartas partes (73%) de los vecinos de Mitrovica son albaneses. Otro 22% de los 101.400 vecinos son de origen serbio.


Sarajevo (Bosnia)

En una placita sin ningún encanto confluyen dos formas de enfrentar una tragedia. La mitad de ella pertenece a la República Srpska (República Serbia en serbio) y la otra a la Federación, las dos entidades en las que quedó dividida Bosnia tras los acuerdos de paz de 1995. Según los serbios, el lugar se llama batallón de Ilidza en honor a sus combatientes caídos. Para los bosnios, se trata de la calle de William Shakespeare, en lo que parece un guiño irónico a la tragedia.
La calle de William Shakespeare, en Sarajevo del Este, justo en el límite administrativo entre la República Sprska y la Federación, las dos entidades que conforman Bosnia. La misma calle en el lado opuesto tiene el nombre de un batallón serbio.
La calle de William Shakespeare, en Sarajevo del Este, justo en el límite administrativo entre la República Sprska y la Federación, las dos entidades que conforman Bosnia. La misma calle en el lado opuesto tiene el nombre de un batallón serbio. M. K.
En medio de la plaza reina el bar de Radmila Vujevic. La enérgica dueña del café BB, una serbobosnia de 52 años, aparece inscrita como palestina en el censo de población. Hace unos años vinieron por aquí unos encuestadores preguntándole cuál era su etnia. “¡Palestina y punto!”, les dijo para ahuyentarlos.
En el café BB no se discrimina a nadie. Ese hombre mal afeitado sentado en la mesa contigua es cuñado de Radmila, musulmán. En la nevera hay cervezas bosnias y serbias. Radmila sostiene que lo que les une es el aburrimiento y la falta de oportunidades. Eso hace que mucha gente pase sus días frente al televisor. Los telespectadores consumen en altas dosis de propaganda etnonacionalista, avivada por los políticos. “Esa no es la realidad de la calle”, asegura.
Sarajevo, la capital de Bosnia, lleva años en proceso de reconstrucción tras el asedio serbio que asoló la ciudad durante más de 1.000 días. Hace un tiempo reabrió la Biblioteca Nacional, una joya que fue destruida, y recientemente ha vuelto a ponerse en marcha el famoso teleférico. Los turistas recorren la parte vieja de la ciudad pero a ninguno de ellos se le ocurre visitar la parte oriental, el Sarajevo del Este.
Es la parte de la ciudad que se quedaron los serbios. En realidad es un barrio pero funciona como urbe autónoma. Lo que se ve tras cruzar de un Sarajevo a otro es un enorme secarral en el que brotan edificios grises y parques sin sombras bajo las que cobijarse del sol.
Un grafiti en Sarajevo del Este en honor a Gavrilo Princip, el serbonbosnio que asesinó al arrchiduque de Austria Francisco Fernando. Este barrio de la ciudad, abrumadorament serbio, funge como ciudad autónoma. 
En este lugar hay muchos serbios que se sienten aislados. Milijna Milinkovic, 34 años, vivía antes en el centro pero tras la guerra juró que aquella ya no era su ciudad. Si por ella fuera, ningún serbio pisaría el otro lado. Mezclarse en el trabajo deriva en infidelidades y destroza matrimonios ortodoxos: “Es una forma de erosionar la identidad serbia”.
En su casa no hay ninguna pista de que viva en un país llamado Bosnia y Herzegovina. Sus hijos pequeños ni si quiera lo saben. En la cabeza de Milijna Milinkovic, como en muchas de las de sus vecinos, las trincheras siguen abiertas.
Sarajevo tiene 275.000 vecinos en total. El 80% de los habitantes de la capital son bosniacos, casi el 5% son croatas y casi el 4%, serbios. En Sarajevo del Este, donde viven 62.000 personas, el 94% son serbios.

El IPC baja una décima en abril y se sitúa en el 1,1 por ciento. 4º ESO-Economía

LA RAZÓN ECONOMÍA
Carmen Oporto

Destaca la bajada de los precios de los paquetes turísticos y del gas, frente a la subida que experimentaron en 2017



La inflación anual estimada del IPC en abril de 2018 es del 1,1%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el INE. Este indicador proporciona un avance del IPC que, en caso de confirmarse, supondría la
disminución de una décima en su tasa anual, ya que en el mes de marzo esta variación fue del 1,2%. En este comportamiento destaca la bajada de los precios de los paquetes turísticos y del gas, frente a la subida que experimentaron en 2017.
Por su parte, la variación anual del indicador adelantado del IPCA se sitúa en abril en el 1,1%. Si este dato se confirma, la tasa anual del IPCA disminuiría dos décimas respecto al mes anterior. Los precios de consumo registran en abril una tasa del 0,8% respecto al mes de marzo, según el indicador adelantado del IPC.

La limpieza de balance dispara un 74% el beneficio de CaixaBank, hasta los 704 millones. 4º ESO-Economía

EL MUNDO ECONOMÍA
César Urrutia
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, esta mañana en Valencia. Kai FoersterlingEFE


El acelerón de CaixaBank para limpiar su balance de los activos heredados de la crisis financiera ha disparado un 74% los beneficios de CaixaBank, convirtiendo a la entidad catalana en el banco que más eleva su rentabilidad en este primer trimestre del año.
La cifra de beneficios ha alcanzado 704 millones de euros con el apoyo también de los ingresos básicos del negocio bancario como son el margen de intereses y las comisiones, además de la aportación de actividades complementarias como los seguros.
El caso de CaixaBank refleja lo que ya está siendo una tendencia más o menos generalizada de los bancos supervivientes a una década de crisis. Con una mano, el Banco Central Europeo presiona para que las entidades liquiden todos los inmuebles y préstamos inservibles que acumulan en los balances y, con la otra, muestra como aliciente una subida de tipos de interés que revalorice la cartera de créditos sanos.
Al vender -cada vez con menos pérdidas- sus activos dañados, los bancos reducen el coste millonario de cubrir sus riesgos de morosidad. Esos ahorros se traducen en una mayor rentabilidad. Gracias a la venta de los activos malos, CaixaBank ha reducido un 43% su factura en provisiones en el último año, pagando 116 millones de euros menos. Con un saldo de activos dudosos de 13.700 millones de euros, su ratio de morosidad es del 5,7%, similar al de Santander o Sabadell, que también están centrados en el mismo objetivo.

El banco continuará en esta línea durante el resto del año y, de momento, no parece volcado en la carrera por rellenar su cartera hipotecaria con crédito nuevo. Aunque en estos tres meses concedió 1.600 millones de euros en créditos para comprar vivienda, el volumen neto de su cartera hipotecaria bajó en 700 millones de euros debido a que los clientes continúan amortizando más que contratando.

Los mejores Porsche de la historia. 4º ESO-Economía

ABC SUMUM
Antonio R. Vaquerizo

Un repaso a los modelos más genuínos de la marca.



Una de las marcas de automóviles deportivas por excelencia es Porsche. Sus automóviles siempre han sido foco de atencióntanto en la calle como en los circuitos. Su espíritu de competición es aún latente en sus actuales vehículos, tanto es así que siguen equipando el clausor de encendido del automóvil en el lado izquierdo, en recuerdo a los bólidos que ganaron las 24 Horas de Le Mans.
Hoy en día siguen presentes en muchas disciplinas automovilísticas y hace menos de un año volvieron a ganar la carrera francesa por tercer año consecutivo. Toda esa tecnología la han ido volcando a sus automóviles más espectaculares, creando leyendas de cuatro ruedas muy apreciadas en el mercado.
Estos deportivos alemanes han ido creando historia por su diseño, su comportamiento y por el sonido tan peculiar que tienen sus motores bóxer. Auténticas obras de ingeniería que a todo amante de las cuatro ruedas le gustaría tener en su garaje.
Según nuestro criterio, estos son los cinco mejores Porsche de la historia:

Porsche 918 Spyder


Porsche 918 Spyder
Porsche 918 Spyder - Porsche

El Porsche 918 Spyder es un superdeportivo con todas las letras, diseñado y fabricado como escaparate de las últimas tecnologías de las que dispone la casas alemana. Es uno de sus deportivos más tecnológicos y hereda las últimas técnicas utilizadas en los LMP1.
Debajo de la carrocería encontraremos un sistema híbrido enchufable compuesto por un motor gasolina atmosférico de 4.6 litros V8, esta mecánica eroga 608 caballos de potencia máxima y 528 Nm de par. Junto a este propulsor se encuentra un motor eléctrico de 154 CV que puede funcionar como propulsor y generador, y un segundo motor eléctrico situado en el eje delantero con 125 CV.
Este último motor genera una entrega de potencia más equilibrada sobre el asfalto y su funcionamiento es variable, dependiendo de la necesidad de potencia que necesite el conductor.
Todo este compendio híbrido enchufable desarrolla una potencia máxima de 887 CV y un par máximo de 1.275 Nm. Con estas cifras bestiales, este Porsche acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 2,6 segundos y una velocidad máxima de 350 km/h.
El Porsche 918 Spyder se presentó en España con un precio de partida de 790.000 euros.

Porsche 356


Porsche 356
Porsche 356 - Porsche

Damos un giro de 180º para llegar a los orígenes de la marca de Stuttgart. El Porsche 356 es considerado como el primer Porsche de producción oficial y nació en 1948 con carrocerías coupé y roadster. Su chasis derivaba del Volkwagen Beetle (Escarabajo) y tal fue su aceptación que hoy en día sigue marcando las pautas principales de diseño y disposición mecánica del Porsche 911. Un vehículo con mecánica bóxer, situada justo delante del eje trasero que enviaba la potencia a las ruedas traseras.
El Porsche 356 genuino contaba con un motor bóxer de cuatro cilindros y 1.1 litros refrigerado por aire de la marca Volkswagen. Este motor había sido mejorado para aumentar la potencia hasta los 35 CV. Este modelo alcanzaba una velocidad máxima de 135 km/h.
Es uno de los Porsche más perseguidos por los coleccionistas de todo el mundo, no es raro que su precio puedan alcanzar hasta los 3 millones de euros.

Porsche 917


Porsche 917
Porsche 917 - Porsche

Porsche tiene una historia gloriosa en la competición y uno de los automóviles más importantes de su carrera deportiva es el Porsche 917. Con este bólido consiguió las primeras victorias en las 24 Horas de Le Mans.
Este prototipo de carreras es considerado por muchos como el «mejor coche de carreras de la historia». Equipa un motor de 12 cilindros horizontales refrigerado por aire con 520 CV y 4.5 litros, este motor fue evolucionado con el paso del tiempo.
Esta máquina de cuatro ruedas también es famosa por ser el compañero de carreras del mítico Steve McQueen. Lo podemos ver en acción a borde de un flamante 917 en la película que protagonizo sobre la competición gala. Ese tono azul claro tan característico con la publicidad de Gulf se ha quedado en todas nuestras retinas.
Recientemente esta unidad se subastó y alcanzó un precio de 14 millones de dólares.

Porsche 911


Porsche 911
Porsche 911 - Porsche

Es difícil encontrar un modelo tan característico y mítico en el mercado actual. El Porsche 911 ha mantenido su concepto, diseño y espíritu durante más de 50 años, y hoy en día es uno de los automóviles deportivos más deseados.
El primero modelo fue bautizado como 901 pero tuvieron que cambiar el nombre comercial por un litigio judicial con Peugeot, finalmente se optó por la denominación 911.
Los pilares fundamentales de este Porsche son sencillas: Motor Bóxer, carrocería tipo coupé y el conjunto mecánico situado en la parte trasera para dar la potencia al eje posterior. El 911 ha ido evolucionado con el paso del tiempo recibiendo distintas versiones como el Cabrio, Targa, el deportivo Turbo o el superdeportivo GT3.
Actualmente sigue siendo uno de los deportivos a batir y recientemente en el Salón del Automóvil de Ginebra se presentó la última versión GT3, una bestia de 520 CV lista para salir al circuito. Esta versión parte de un precio de 224.171 euros.

Porsche 959


El 959 llego al mercado en 1986 y fue desarrollado por y para la competición. Porsche diseñó este automóvil con una tecnología innovadora y pudimos ver como equipaba los primeros neumáticos + (se puede circular con ellos aunque hayamos pinchado), chasis adaptativo, tracción total PSK, etc.
El 959 fue un vehículo particular, fue diseñado para competir en el Grupo B del Campeonato Mundial de Rallyes y termino ganando el Rally Paris-Dakar con una versión offroad.
Este superdeportivo equipaba tracción total y un motor bóxer de 6 cilindros con 2.8 Litros y 450 CV de potencia máxima. Sus prestaciones son de infarto, consigue un 0 a 100 km/h en 3,7 segundos y una velocidad máxima de 317 km/h. Unas cifras espectaculares que tan solo el Ferrari F40 podía acercarse.
Tan solo se fabricaron 300 unidades y actualmente se están vendiendo por más de 500.000 euros.

La brava respuesta que Blas de Lezo dio a los ingleses tras bombardear Portobelo: «Me hubiera sobrado para contener su cobardía». 3º-4º ESO

ABC HISTORIA
César Cervera

El almirante británico Edward Vernon bombardeó Portobelo en noviembre de 1739 con tal facilidad como para regodearse de su victoria y escribir a Blas de Lezo, que se encontraba en Cartagena de Indias, tratando de amilanar al vasco.


Entre el 13 de marzo y el 20 de mayo de 1741, hace 276 años, tuvo lugar el intento británico por conquistar Cartagena de Indias que encumbró al almirante Blas de Lezo como una suerte de Leónidas moderno. Un relato que ha terminado por mitificarse en los últimos años debido a la discrepancia de cifras sobre la enorme superioridad numérica y material de la flota británica encabezada por Edward Vernon y el afán por reivindicar hoy un episodio olvidado por los españoles y ocultado por los ingleses. De tal modo que a Blas de Lezo, cojo, tuerto y manco, se le pinta como un bravucón de frases lapidarias: «Todo buen español debería mear siempre en dirección a Inglaterra». Una cita probablemente falsa, e imposible, que no recoge la auténtica personalidad del marinero vasco: contundente, directo, valiente, pero siempre elegante.

El origen de una enemistad

Los verdaderos rasgos de su personalidad se pueden hallar en la correspondencia que EdwardVernon, rutilante hasta el extremo de proclamar la victoria sobre los españoles antes de que ocurriera, mantuvo con Blas de Lezo en los albores de su histórica rivalidad. El almirante británico bombardeó Portobelo en noviembre de 1739 con tal facilidad como para regodearse de su victoria y escribir a Blas de Lezo, que se encontraba en Cartagena de Indias, tratando de amilanar al vasco. Una carta donde ya está presente la arrogancia que tan cara costaría a Vernon:
«Portobelo 27 de noviembre de 1739.
Señor:
Esta se entrega a V. E. por Don Francisco de Abarca y en alguna manera V. E. puede extrañar que su fecha es de Portovelo. En justicia al portador, es preciso asegurar a V. E. que la defensa que se hizo aquí era por el Comandante y por los de debajo de su mando, no pareciendo en los demás ánimo para hacer cualquiera defensa.
Espero que de la manera que he tratado a todos, V. E. quedará convencido de que la generosidad a los enemigos es una virtud nativa de un Ingles, la cual parece más evidente en esta ocasión, por haberlo practicado con los españoles, con quienes la nación inglesa tiene una inclinación natural, vivir bien que discurro es el interés mutuo de ambas Naciones.
Habiendo yo mostrado en esta ocasión tantos favores, y urbanidades, además de lo capitulado, tengo entera confianza del amable carácter de V. E. (aunque depende de otro) los Factores de la Compañía de la Mar del Sur en Cartagena, estarán remitidos inmediatamente a la Jamaica, a lo cual V. E. bien sabe tienen derecho indubitable por tratados, aún seis meses después de la declaración de la guerra.
El Capitán Pelanco debe dar gracias a Dios de haber caído por Capitulación en nuestras manos, porque sino, su trato vil, y indigno, de los ingleses, había tenido de otro un castigo correspondiente».
Medalla conmemorativa de Vernon sobre la mentira de la entrega de espada de Blas de Lezo arrodillado
Medalla conmemorativa de Vernon sobre la mentira de la entrega de espada de Blas de Lezo arrodillado
Vernon arrasó Portobelo aquel año y encontró unas defensas tan débiles como para jactarse de lo precaria que era la posición española en el Caribe, lo cual se demostró erróneo pocos años después en la defensa planteada por Blas de Lezo en Cartagena de Indias. En la contestación dada por Lezo a la carta del británico se mezcla la cortesía obligada de todo miembro de la Marina española y la tan característica bravuconería de la milicia hispánica:
«Cartagena 27 Diciembre de 1739.
Exmo. Sor. —Muy Sr mío: He recibido la de V. E. de 27 de Noviembre que me entregó Don Francisco de Abarca y antecedentemente la que condujo la Valandra que trajo a Don Juan de Armendáriz. Y en inteligencia del contenido de ambas diré, que bien instruido V. E. por los factores de Portovelo (como no lo ignoro) del estado en que se hallaba aquella Plaza, tomó la resolución de irla a atacar con su esquadra, aprovechándose de la oportuna ocasión de su imposibilidad (de defenderse), para conseguir sus fines, los que si hubiera podido penetrar, y creer que las represalias y hostilidades que V. E. intentaba practicar en esos mares, en satisfacción de las que dicen habían ejecutado los españoles, hubieran llegado hasta insultar las plazas del Rey mi Amo, puedo asegurar a V. E. me hubiera hallado en Portovelo para impedírselo, y si las cosas hubieran ido a mi satisfacción, aún para buscarle en otra cualquiera parte, persuadiendome que el ánimo que le faltó a los de Portobelo, me hubiera sobrado para contener su cobardía.
La manera con que dice V. E. ha tratado a sus Enemigos, es muy propia de la generosidad de V. E. pero rara vez experimentada en lo general de la nación, y sin duda la que V. E. ahora ha practicado, sería imitando la que yo he ejecutado con los vasallos de S. M. B. en el tiempo que me hallo en estas costas (y antes de ahora,) y porque V. E. es sabido de ellas, no las refiero, porque en todos tiempos es sabido practicar las mismas generosidades, y humanidades con todos los desvalidos; y si V. E. lo dudare podrá preguntárselo al gobernador de esa isla quien enterará a V. E. (le todo lo que llevo expresado, y conocerá V. E. que lo que yo he ejecutado en beneficio de la nación inglesa excede a lo que V. E. por precisión y en virtud de Capitulaciones debía observar.
En quanto el encargo que me hace V. E. de que sus paisanos, hallarán en mi la misma correspondencia que los míos han experimentado en esta ocasión y que solicité que los factores del sur sean remitidos a Jamaica, inmediatamente diré, que no dependiendo esta providencia de mi arbitrio, no obstante, practiqué las diligencias convenientes con el gobernador de esta plaza, a fin de que se restituyan a esa isla; pero parece que sin orden del rey no puede practicar esta disposición, respecto de que son Ministros de ambos so veranos, en la comisson que manexan; Y en correspondencia Yo quedo para servir a V. E. con las más segura voluntad, y deseo le guarde Dios muchos años.
A bordo del Conquistador en la Bahía de Cartagena de Yndias. 24 (de Diciembre de 1739. BLM de V. E. su más atento servidor
— Don Blas de Lezo»
Dado que dos años después Blas de Lezo y las epidemias dejaron la flota británica para el arrastre en Cartagena de Indias cabe intuir lo engreída que era la personalidad de Vernon. Por la información que el almirante británico envió a Londres, la Corona decidió preparar medallas conmemorativas de lo que los británicos consideraron precipitadamente una victoria, a pesar de que las operaciones militares seguían en curso. Estas medallas fueron disimuladamente retiradas tras conocerse la dimensión de la catástrofe británica, al igual que se ocultó este episodio siguiendo el habitual procedimiento británico de borrar los tropiezos y novelar los éxitos.
Pinchando en el enlace se abre el reportaje.

Carta abierta del jefe de la Armada a Ada Colau por el trato dado al almirante Cervera. 4º ESO

Blogs ABC por TIERRA, MAR y AIRE
Esteban Villarejo



A continuación reproducimos la carta abierta que ha enviado el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada Española (Ajema), Teodoro López Calderón, ante el hecho de que el Ayuntamiento de Barcelona quitara la calle al almirante Pascual Cervera Topete.
Un acto en el que la alcaldesa Ada Colau tildó al almirante Cervera, fallecido en 1909, de «facha». Sí, un calificativo político que él ni siquiera conoció.
Este trato es calificado de «decepcionante» por el jefe de la Armada Española:

«La Armada, como institución secular, cuyos valores y tradiciones han sido forjados a través de una larga historia, tiene la obligación de velar por el buen nombre y el honor de sus miembros, especialmente de aquellos que se han distinguido por algún hecho relevante afrontado con dignidad y espíritu de servicio.
Recientemente, el Ayuntamiento de Barcelona ha tomado una decisión que afecta al vicealmirante D. PASCUAL CERVERA TOPETE, Comandante de la Escuadra de Operaciones de las Antillas durante los hechos que dieron lugar a la pérdida de Cuba como territorio español, que, según lo informado en los medios de comunicación, se ha basado en una evaluación negativa de la actitud del almirante que daña a su honorabilidad y respetabilidad.

El almirante Pascual Cervera

La Armada custodia las hojas de servicio de sus miembros a lo largo de la historia, en las que constan los hechos contrastados de su actividad durante sus años de servicio. Ante el calificativo dado al almirante por la autoridad del Ayuntamiento de Barcelona para justificar su decisión, aporto una breve reseña sobre este insigne marino, conforme a los datos históricos que constan en los archivos de la Armada:
Nace D. Pascual en Medina Sidonia, Cádiz, el 18 de febrero de 1839, ingresando en el Colegio Naval Militar de San Carlos (San Fernando, Cádiz) el 30 de junio de 1852, cuando sólo contaba con la edad de 13 años, y recibiendo su despacho como alférez de navío con apenas 21 años.
Si se repasa la dilatada y brillante hoja de servicios de D. Pascual Cervera Topete, no cabe duda de que pueden encontrarse evidentes signos de lealtad, valor y sacrificio para el servicio a España. La primera prueba de ello fue su ascenso a teniente de navío por méritos de guerra durante su estancia en Filipinas los primeros años de su vida militar,en la lucha contra los rebeldes malayos y en los combates que se desarrollaron durante los asaltos a los fuertes de la Cotta de Pagalugan, defendiendo a la patria y reprimiendo la piratería filipina y joloana que se llevaba por delante vidas y haciendas.
También durante su primera estancia en Filipinas levantó cartas náuticas en costas intrincadas y peligrosas, así como socorrió a náufragos y a pescadores en peligro.
De vuelta en la Península, entre 1865 y 1868 estuvo a cargo de la formación de guardiamarinas. Siendo capitán de fragata, participó activamente en la lucha cantonal, defendiendo a la Primera República española, tanto en Cartagena como en Cádiz, siendo nombrado benemérito de la Patria.
Posteriormente volvió a Filipinas, donde ejerció el mando de la corbeta “Santa Lucía”, interviniendo en acciones de guerra en Mindanao, y en 1876 fue nombrado Gobernador de la isla de Joló.
De nuevo volvió a la Península y ocupó diversos cargos en el Ministerio de Marina. En 1879 fue comandante del buque escuela de guardiamarinas y en 1880 fue nombrado Comandante Militar de Marina de Cartagena.
Posteriormente, siendo Presidente de la Comisión de construcción del acorazado “Pelayo” y durante su estancia en Francia, se le concedió la condecoración de la Legión de Honor francesa.
Entre el 14 de diciembre de 1892 y el 23 de marzo de 1893 ocupó el cargo de Ministro de Marina en un gobierno liberal presidido por Sagasta, lo que pone de manifiesto que el Almirante Cervera tenía un pensamiento ciertamente liberal para su época. En la legislatura de 1893-94 fue elegido como senador por Cádiz, siendo durante este períodoJefe de la Comisión de Marina de España en Londres.
Tras este paréntesis en su carrera militar, volvió al servicio activo en puestos de la Marina y en 1896 fue nombrado Comandante General del Arsenal de la Carraca (San Fernando, Cádiz).
Pero, sobre todo, D. Pascual Cervera Topete es conocido y será recordado por el cumplimiento del deber durante la defensa de Cuba contra las pretensiones de losEstados Unidos en 1898, obedeciendo las órdenes recibidas de enfrentarse al enemigo aun conociendo la inferioridad en que se encontraba la escuadra española con respecto a la de la Marina de Guerra de los Estados Unidos, lo que supuso la pérdida de la escuadra bajo su mando y de los territorios españoles en ultramar.

Restos del acorazado Maine tras su hundimiento / ARCHIVO ABC

Tras la pérdida de la escuadra en Cuba, fue hecho prisionero por los Estados Unidos, junto con los supervivientes de las dotaciones de sus barcos. Al volver a España y tras el sobreseimiento de la causa (consejo de guerra) que se le incoara por la pérdida de la escuadra en Cuba, en la legislatura de 1903-04 fue nombrado senador vitalicio.
En 1902 se le dio el primer cargo público después de la Guerra, Jefe de Estado Mayor Central de la Armada, al que seguirían, en años siguientes, el de miembro del Consejo Supremo de Guerra y Marina; Capitán General del Departamento Marítimo del Ferrol; Jefe de la Jurisdicción  Central y Presidente de la Junta de Adjudicación de los barcos de la nueva escuadra en proyecto.
Falleció en Puerto Real (Cádiz) el 3 de abril de 1909, habiendo alcanzado el grado de vicealmirante. Desde el 19 de junio de 1916 sus restos descansan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando (Cádiz), al considerarse que D. Pascual Cervera Topete fue un héroe para la historia. 
 Por otra parte y ya ajeno al contenido de su hoja de servicios, el respeto que el almirante Cervera despertó en sus antiguos enemigos está patente en lugares a miles de kilómetros de España:
 Las dos ciudades más importantes de la República de Cuba exhiben bustos del almirante Cervera, sin ningún tipo de complejo. Uno se encuentra en el Castillo del Morro de Santiago de Cuba (desde 2005) y el otro en el Castillo de la Real Fuerza, de La Habana (desde 2012).
En 2015 el gobierno cubano organizó un homenaje a los marinos españoles caídos en la Guerra de 1898, en la costa oriental de Cuba. A 12 metros de profundidad, en el pecio donde reposan los restos hundidos del Crucero “Almirante Oquendo” se colocó una tarja (lápida) de bronce, y dos submarinistas, uno catalán y otro vasco, depositaron una corona de laurel alrededor de la misma, como reconocimiento de los cubanos a los marinos españoles muertos en el combate contra la Marina de los Estados Unidos.
Para la Armada ha siddecepcionante el trato y el calificativo dado al almirante Cervera por la autoridad municipal de Barcelona, ciudad de gran tradición marinera y muy vinculada a la Armada, con la que siempre ha mantenido una relación de afecto y cooperación cercana».
AG. Teodoro López Calderón