martes, 30 de agosto de 2016

Peligrosas relaciones entre Buenos Aires y Washington.

LA RAZÓN INTERNACIONAL
El teniente general Rafael Videla, acompañado por el resto de la Junta Militar argentina, en 1976
El Secretario de Estado, John Kerry, acaba de entregar al presidente argentino, Mauricio Macri, más de mil documentos desclasificados sobre las relaciones entre Washington y Buenos Aires durante la dictadura militar (1976-1983), procedentes en su mayoría de la Biblioteca Jimmy Carter y que preceden a ulteriores entregas hasta 2018. Cortesía del presidente Obama al país austral durante su visita de marzo. Obsequio envenenado por cuanto el centro derecha que gobierna Argentina intenta pasar página de lo que fue un ensayo de guerra civil y que aún divide a aquella sociedad.
Durante los años 70 del pasado siglo era común en Argentina el chascarrillo de que en EE UU no se daban golpes de Estado porque no tenían embajada americana, y se embromaba sobre las partidas de tenis semanales entre el entonces jefe de la Armada, el temible almirante Massera, y el embajador de Washington. Hervía la Guerra Fría entre los bloques e imperaba en el subcontinente la llamada «doctrina de seguridad nacional» por la que los militares debían atender el frente interior de la subversión comunista. En Panamá, en la Escuela de las Américas, se formaban oficiales centro y suramericanos en contrainsurgencia, guerra psicológica y técnicas de interrogatorio ajenas a los más elementales derechos humanos. Era el contexto: se había perdido la guerra de Vietnam y el foquismo castrísta embelesaba a muchos jóvenes americanos.
En Argentina, las cosas iban mal desde 1974, cuando Isabelita Perón, vicepresidenta, sucede a su marido fallecido. El peronismo es un caldero sin fondo en el que cabe todo, desde la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) del ministro y brujo López Réga, hasta los Montoneros de Mario Eduardo Firmeních, que acabaría de profesor de ciencia política en Barcelona, abiertos aliados de Fidel y La Habana que desarrollaron principalmente la guerrilla urbana, mientras el Ejército Revolucionario del Pueblo, troskista, liderado por Roberto Santucho, armaba un foco revolucionario en la provincia norteña y azucarera de Tucumán.
Entre unos y otros se atacaba suicidamente a las Fuerzas Armadas, se derribaban aviones de transporte de tropa, se secuestraba y asesinaba al teniente general Aramburu, ex presidente derrocador de Perón («Duro, duro, duro, somos los montoneros que mataron a Aramburu») y se explosionaban bombas en las terrazas «paquetas» (elegantes) del centro porteño.
El Gobierno de Isabelita decretó en secreto el «aniquilamiento» de la subversión, colmando de felicidad a los militares que luego la depusieron. La «guerra sucia» que barrió Argentina no comenzó con la dictadura castrense sino, al menos, dos años antes estando en la Casa Blanca Gerald Ford y un Gobierno peronista elegido democráticamente en Casa Rosada, hecho que las izquierdas siempre han obviado. Desde que en 1931 el general Uriburu destituyera al presidente Hipólito Solari Yrigoyen, el cuartelazo ha marcado la política argentina, y en 1976, cuando la subversión estaba derrotada, el teniente general Videla, el almirante Massera y el comodoro del aire Agosti decidieron que la democracia debía seguir el mismo destino que los insurgentes y a Isabelita la secuestraron en helicóptero. Aquel golpe fue calificado de cívico-militar y es cierto que cuando se nubla el país, la oligarquía agrícola-ganadera y la temerosa clase media golpean la puerta de los cuarteles. La primera Junta Militar diseñó un «proceso de reorganización nacional» sin limitaciones éticas o morales. Antes o con posterioridad había pasado lo mismo en Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia o Mesoamérica, con excepción de la siempre estable Costa Rica. El gran valedor de la «doctrina de la seguridad nacional» o defensa de las fronteras interiores fue el dual Henry Kissinger, tanque de pensamiento internacional de Ford y Nixon, que podía obtener el Premio Nobel por acabar la guerra de Vietnam, abrir EE UU a la China de Mao y mirar para otro lado ante atrocidades cometidas en su patio trasero. La CIA enviaba al Cono Sur hasta expertos en torturas en calidad de asesores agrícolas, pero con Argentina no necesitó llegar a tanto porque la tan aplicada picana eléctrica no es más que la pequeña batería de corriente conectada a la punta de la garrocha con que los gauchos arrean reses, sólo que tocante con gónadas o vulvas humanas. La Administración Carter sí se quejó ante los «milicos» argentinos, que no temblaron ante las admoniciones. Carter congeló mil millones de dólares en ayudas, que para Argentina es minucia, y amenazó con embargo de armas, cuando las FAS argentinas gustan diversificar su potencia de fuego comprando en Europa: en Francia los Mirage y los Exocet, y en Alemania las fragatas. La URSS fue más cínica: jamás dejó de importar trigo y carne y llegó a ofrecerse como alternativa a EE UU en la provisión de armas, cuando los creyentes en el sovietismo eran supliciados en la Escuela de Mecánica de la Armada. El baile porteño de Obama con una tanguista no fue el primero. EE UU y la dictadura ya estaban cansados de bailar el tango.






La verdadera historia del pianista que sobrevivió a las matanzas alemanas del gueto de Varsovia en la IIGM


Los descendientes de Wladyslaw Szpilman, famoso gracias a la película de Roman Polanski, han logrado que la justicia ordene a una escritora rectificar la afirmación de que el polaco colaboró con los germanos. Por ello, hoy recordamos su historia.
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GUERRA EN SIRIA. Alepo, la batalla que nadie parece poder ganar

EL PAÍS INTERNACIONAL

En un nuevo vuelco, los rebeldes han roto el cerco que las fuerzas del régimen les impusieron.

Un combatiente rebelde tras la última ofensiva en Alepo. ( /REUTERS)


La batalla que libran desde hace cuatro años el régimen de Damasco y las fuerzas opositoras en Alepo, la principal ciudad del norte de Siria y nudo estratégico de comunicaciones, da continuos vuelcos sin que ningún bando parezca poder cantar victoria. Después del efímero alto el fuego del pasado febrero, ambas partes se han adjudicado avances y sufrido retrocesos, como los experimentados en apenas un mes. El día 17 del pasado mes de julio, el Ejército leal al presidente Bachar el Asad cercó a los insurgentes –junto a más de 250.000 civiles en los distritos orientales de la ciudad– tras apoderarse de la carrera Castello, su eje vital de suministros. Tres semanas después, las milicias rebeldes devolvieron el golpe en el corredor de Ramusa, dejando semiaisladas a las fuerzas gubernamentales en los barrios del oeste, habitados por 1,2 millones de personas.
El régimen cuenta con el apoyo aéreo de su aliado ruso, que hace un año le evitó una anunciada derrota con un despliegue de aviación, misiles y asesores militares decisivo para dar un giro completo al conflicto. En este mismo bandopelean también las milicias libanesas de Hezbolá, unidades de élite de la Guardia Republicana iraní y combatientes iraquíes y afganos chiíes.





Sin apenas presencia de las llamadas fuerzas opositoras moderadas, como el Ejército Libre Sirio, el principal bloque rebelde lo integran milicias suníes agrupadas en el llamado Ejército de la Conquista, una coalición formada por una docena de grupos y encabezada por el Frente de la Conquista de Levante, que hasta hace poco se denominaba Frente Al Nusra. Tras haber declarado a finales de julio su ruptura con el yihadismo de Al Qaeda –en un intento de escapar de la exclusión internacional–, estos insurgentes islamistas se han mostrado en los últimos enfrentamientos librados en Alepo como las fuerzas mejor preparadas para hacer frente al régimen y sus aliados. Mientras Estados Unidos apoya a los opositores menos radicales, Arabia Saudí, Turquía y las monarquías del Golfo, apuestan por grupos de inspiración salafista.
Ambas partes están, sin embargo, emparedadas entre el territorio nororiental dominado aún por el Estado Islámico (ISIS), contra el que combaten en mayor o menos medida los restantes bandos en liza y que no deja de retroceder, y la franja septentrional bajo control de la milicias kurdas de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG). Las fuerzas kurdas, que fueron adiestradas por la guerrilla separatista turca del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), se han transformado en la principal fuerza de choque contra los yihadistas del Daesh (acrónimo en árabe del ISIS) gracias al apoyo aéreo —y recientemente de unidades especiales sobre el terreno– estadounidenses. Para escapara de las presiones de Turquía la milicia YPG se ha integrado en la Alianza Democrática Siria, junto con grupos árabes suníes y turcomanos.

Rusia refuerza su implicación en la guerra siria con una alianza con Irán

Lanzar los ataques desde una posición más cercana permite a los bombardeos rusos ahorrar combustible.
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ELECCIONES ESTADOS UNIDOS 2016. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, ocho elecciones presidenciales en EE UU se han resuelto por mayoría aplastante de un candidato. No parece ser el caso de las próximas, en noviembre

Breve historia de las victorias aplastantes.
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lunes, 29 de agosto de 2016

Psicología del trabajo, con Michael West

Entrevista en XL Semanal


Psicólogo británico, fundador de la escuela de negocios Aston OD. Director de Liderazgo Reflexivo en The King´s Fund. Ha estado en Madrid, en el Congreso Internacional de Psicología del Trabajo y Recursos Humanos. Por Daniel Méndez.
XLSemanal. ¿Puede una organización tener un perfil psicológico?
Michael West. Por supuesto. Podríamos hablar también de cuáles son sus valores. La psicología de las organizaciones se refiere a qué se valora, qué es importante, cómo se comporta la gente, la conducta de sus líderes.
XL. Ha estudiado mucho el Sistema Nacional de Salud británico. ¿Podemos extrapolar lecciones a otros ámbitos?
M.W. En un hospital podemos hablar de unos valores del cuidado de los pacientes frente a un criterio económico de productividad. Los principios sobre cómo se crea una organización eficiente son los mismos, independientemente de su naturaleza.
XL. ¿Y cuáles serían?
M.W. Has de tener una visión sólida que no se limite a un montón de palabras, sino que debe traducirse en unos objetivos bien definidos. Tienes que darles una buena información sobre cómo están haciendo su trabajo. Que no sea solo tu opinión como líder, sino con datos objetivos. Pero lo realmente importante es tratar a la gente que trabaja en la organización con dignidad y compasión. Ellos harán lo mismo con otros trabajadores y con los clientes o pacientes.
XL. ¿Compasión?
M.W. Creo que la psicología debería hacer avanzar el conocimiento. Y el uso de ciertas palabras ayuda. Hemos entendido que el mundo está interconectado. Lo que ocurre en Siria afecta a la gente en Madrid o Londres. La economía, el clima… Todo está relacionado. ¡No podemos trabajar aislados!
XL. Ya, pero… ¿y la compasión?
M.W. Tiene que ver con lo que decía. Como líder, tampoco puedes trabajar aislado. Trata a la gente con compasión, con empatía. Escúchales. Es importante en un hospital, por supuesto, pero también en cualquier puesto de trabajo. ¡Y con nuestra vida!
XL. ¿Cómo se lo explicaría a mis jefes?
M.W. Insistiendo en la idea de este liderazgo empático. Si tienes a líderes que creen que su papel es dirigir, culpar y castigar, no contribuirán a mejorar las cosas.
XL. También suele hablar de un liderazgo colectivo.
M.W. Piensa en unas fuerzas armadas. El soldado del rango más bajo es entrenado en todo momento para asumir el liderazgo en una situación de crisis. Lo mismo puede ocurrir en cualquier organización. cuando el trabajo requiere unos conocimientos o una capacidad concreta que tú tienes, el liderazgo recaerá en ti de una manera natural. Vi un ejemplo muy concreto en un hospital.
XL. Cuente, cuente.
M.W. Había un problema de infecciones entre los pacientes muy grave. Y fue el equipo de limpieza el que encargó un estudio para ver cuál era el lugar más sucio con el que entraban en contacto los pacientes. No era el baño, ni los platos sucios… ¡Era el mando a distancia de la televisión! Introdujeron un sistema de limpieza diario. Puede haber también un liderazgo transversal, compartido. Si creamos un ambiente positivo en el trabajo, seremos mejores personas al final de la jornada.
XL. ¿El trabajo nos hace buenas personas?
M.W. Debería. Y no solo de manera individual, sino también en relación con otras personas. El trabajo debería ser fortalecedor, no una mera obligación en nuestras vidas.
XL. También habla de estar preparados para cambiar. ¿Es fácil cambiar la cultura de una organización?
M.W. Depende. Si lo haces bien y consigues que la gente te acompañe en el proceso, tendrás éxito. Si tienes un objetivo claro que resulte inspirador para los trabajadores, si defines bien las tareas y das un feedback a la gente, si la valoras y la respetas, conseguirás que te ayuÿde a mejorar la organización.
Pregunta a bocajarro
¿Defiende la meditación y hasta el yoga en el trabajo?
Meditar no es solo sentarte con los ojos cerrados. Si aplicas la lógica del mindfulness en una reunión, aportarás más. Las empresas que dedican tiempo a reflexionar sobre sus objetivos son hasta un 25 por ciento más productivas.

La sonda Juno completa con éxito su mayor aproximación a Júpiter.

EL MUNDO CIENCIA

Imagen de Júpiter tomada el 27 de agosto. NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS



La sonda Juno de la NASA completó con éxito la mayor aproximación a Júpiter de las 36 que efectuará en su histórica misión para descubrir los enigmas sobre el núcleo, la composición y el campo magnético del planeta. El momento de su máxima aproximación ocurrió el sábado a las 13:44 GMT (15:44 hora Peninsular), cuando pasó a unos 4.200 kilómetros sobre las nubes de Júpiter, según informó la agencia espacial estadounidense en su página web. En ese momento, Juno estaba viajando a una velocidad de 208.000 kilómetros por hora.
Esta fue la primera y la más cercana de las otras 35 aproximaciones que la sonda hará al planeta durante una misión que está previsto que concluya en febrero de 2018. "Estamos recibiendo algunos datos intrigantes en este momento. Tomará días para que tengamos toda la información científica recopilada por la sonda y aún más para comenzar a comprender lo que Juno y Júpiter están tratando de decirnos", explica Scott Bolton, el investigador principal de la misión Juno en el Southwest Research Institute de San Antonio (Texas).
La sonda Juno de la NASA llegó el 4 de julio pasado a la órbita de Júpiter tras cinco años de misión y para hacer historia como la nave que más se aproxima al planeta y la impulsada por energía solar que viaja más lejos en el espacio. Juno, lanzada el 5 de agosto de 2011, es una misión de muchos hitos: también es la primera sonda impulsada por energía solar enviada a Júpiter y la primera que orbita un planeta exterior (los que están más allá del cinturón de asteroides) de polo a polo.
La nave, no tripulada y del tamaño de una cancha de baloncesto, es la primera diseñada para operar en el corazón de los cinturones de radiación de Júpiter, la primera en llegar a 2.575 kilómetros de sus nubes superiores y la que tomará las imágenes con mayor resolución vistas nunca del planeta gigante. Esta es la primera vez que una sonda orbitará los polos de Júpiter, lo que proporcionará nuevas respuestas a los misterios sobre su núcleo, composición y campo magnético. La sonda estadounidense será también la primera en observar lo que hay debajo de las densas nubes del planeta, por eso la misión lleva el nombre de la diosa Juno, hermana y esposa de Júpiter, que según la mitología romana, podía ver a través de las nubes.


Sertorio, el legendario militar que creó una República Romana en España y murió traicionado.

ABC HISTORIA

Una afición desmesurada por el vino y un humor depresivo fueron brotando en Sertorio. En el año 72, Perperna, mano derecha del romano, organizó un banquete donde el general y su guardia fueron emborrachados y posteriormente asesinados.

«La muerte de Sertorio», cuadro de Vicente Cutanda - Wikimedia

Su historia es la de un hombre leal a la República que eligió mal su bando en la guerra civil. En su huida hacia delante, Quinto Sertorio acabó fundando en Hispania una República Romana de bolsillo, con la que consiguió entusiasmar a los hispanos y derrotar, uno tras otro, a los ejércitos romanos que el dictador Cornelio Sila mandó en su búsqueda. Alcoholizado, y cada vez más abandonado, Sertorio fue traicionado por los suyos y apuñalado por la espalda.
El siglo I a.C vivió el inicio de las guerras civiles en Roma, que desembocarían en el establecimiento del sistema imperial. Las guerras civiles enfrentarían al bando de los populares –encabezados por el héroe militar Mario– contra el bando de los optimates, cuya cara más visible era la de Cornelio Sila, el sangriento dictador pelirrojo. En esencia se trataban de confrontaciones personales, sin un programa político muy profundo, aunque los segundos se vendían como los guardianes de las esencias romanas frente a los hombres que querían abrir las puertas de Roma al resto de itálicos.

Una guerra civil que frustró una carrera

En los años previos a la contienda, Quinto Sertorio había combatido junto al líder de los populares, Mario, contra los cimbrios y los teutones. Como recompensa a su carrera ascendente recibió en el año 97 a.C. un cargo de tribuno militar en España, donde dirigió a las tropas romanas contra una rebelión local en la ciudad celtibérica de Castulo (hoy en la zona de Linares, Jaén). A su regreso a Roma, se vio inmerso de golpe en las luchas entre optimates y populares; si bien, se alineó con el ala moderada de esta facción cuando un grupo de partidarios violentos ocuparon Roma y desencadenaron una matanza.
Con este carácter moderado logró prestigio, respeto y condecoraciones, así como cicatrices por todo su cuerpo. Su forma de combatir en las primeras líneas le costó la pérdida permanente de la visión en un ojo, además de la admiración de sus subordinados.
Escultura del dictador Sila
En este contexto de inminente guerra civil (en vigor desde que Cartago fue destruida y no quedaron grandes amenazas externas), Lucio Cornelio Sila atacó Roma en 88 a.C, siendo el primero que rompía la ley romana y entraba en la ciudad con tropas. La súbita muerte de Mario cinco años después dejó sin posibilidad de reacción al bando popular. Sila se autoproclamó dictador y se mantuvo en el poder hasta su retiro voluntario en el 79 a.C, mientras se dedicaba a perseguir brutalmente a sus enemigos.Uno de los que persiguió con más insistencia fue Sertorio, que, privado de su cargo de pretor en Hispania, se vio obligado a huir de su provincia hacia el Mediterráneo Occidental. Durante su triste retirada logró una victoria sobre los ejércitos de Sila en Mauretania, lo que le atrajo el interés de los últimos partidarios de Mario y, en suma, de los enemigos de Sila.
Sertorio seguía siendo enormemente popular en Hispania. Antes de abandonar su cargo de pretor se había dedicado a rebajar la presión fiscal en su provincia y, en señal de respeto a las poblaciones locales, acampaba siempre sus tropas fuera de las ciudades. A raíz de su victoria en Mauretania, una delegación de lusitanos le pidió que regresara a España y terminara con la opresión que los hombres de Sila habían traído consigo.
Sertorio aceptó la oferta sin titubear, puesto que le quedaban pocas salidas, si bien las fuerzas lusitanas eran de solo 4.000 soldados de infantería y 700 jinetes. A este número debía sumar 1.600 legionarios y 700 libios que el líder popular había levantado en el norte de África. Una fuerza que, sin embargo, era insignificante frente a los 120.000 infantes y 6.000 jinetes con los que contaba Sila en la península.

La República romana en Hispania

El legendario general se enfrentó a su vuelta a Hispania con Metelo Pío, enviado por Sila, al que durante varios años desgastó con una lucha de guerrillas y finalmente derrotó, así como a los gobernadores de la Citerior y la Narbonense. El general romano demostró gran talento para dirigir fuerzas irregulares y llevar a cabo una guerra de guerrillas contra fuerzas convencionales. Sertorio avanzó sobre la Celtiberia y el Valle del Ebro. Su paso levantó la rebelión de los celtíberos e incitó el apoyo de los hispanos romanos. En este punto, el conflicto pasó de ser un problema local a una auténtica guerra civil.
El romano, que procedía de la ciudad sabina de Nussa, organizó lo que algunos han calificado como un intento de crear un «estado romano paralelo» en Hispania, una república en el corazón de la península. Así estableció enOsca (Huesca) un senado, que cada año celebraba elecciones para elegir a los nuevos magistrados, y una escuela para los hijos de los jefes indígenas, donde aprendían latín y griego. Asimismo, a las tropas locales les enseñó a vestir y a luchar al modo romano.
Alegoría de las victorias de Quinto Sertorio, por Hans Holbein el Joven

El paso de los años y la enorme popularidad de Sertorio elevaron su historia a la categoría de héroe mitológico, como acredita la historia del cervatillo que adoptó como mascota. Un cazador se lo regaló como muestra de afecto, a lo que el romano respondió domesticándolo y atribuyéndole poderes. Sertorio afirmaba que era la Diosa Diana quien había conducido el animal a su causa y le comunicaba a través del cervatillo la ubicación de sus enemigos para que pudiera seguir victorioso.
El propio Sila no pudo vivir lo suficiente para ver a uno de sus últimos enemigos derrotado. A la muerte del dictador ya «jubilado», Pompeyo «Magno» –apodado el «adolescente carnicero» por ser el brutal verdugo de muchos populares– se aseguró de que el cadáver de Sila, que también era su suegro, recibiera los debidos honores y no se produjeran disturbios. No pudo evitar, sin embargo, que el excónsul Lépido se levantara contra el Senado. La victoria de Pompeyo sobre Lépido vino acompañada de una fuga masiva de sus partidarios para unirse a Quinto Sertorio, que siempre recibía con los brazos abiertos a los enemigos de Sila.
Busto de Pompeyo «Magno»
Los dos cónsules designados ese año se negaron a ir Hispania, porque no estaban dispuestos a sumarse a la lista de generales republicanos derrotados por Sertorio y sus cada vez más numerosos partidarios. En tanto, Pompeyo, de 28 años, fue nombrado pro consulibus (enviado «en lugar de ambos cónsules») y destinado a la provincia más occidental de la República para poner fin a la larga rebelión.
Pese a que en los primeros encuentros Sertorio dio severos correctivos a su joven rival, poco a poco fue perdiendo terreno y quedó sumido en una guerra de desgaste que no podía ganar. A partir del año 75 a.C el general «rebelde» fue acorralado por Pompeyo desde el norte y este; y por Metelo desde el sur. El general exiliado no estaba realmente perdiendo la guerra, pero ya era evidente que jamás podría ganarla. Desde Roma, el Senado logró que muchos de los seguidores de Sertorio abandonaran su bando a cambio de ser amnistiados. La mayoría tan solo quería eso, poder volver a casa después de tantos años.
Una afición desmesurada por el vino y un humor depresivo fueron brotando en Sertorio. En el año 72, Perperna, la mano derecha del militar romano, organizó un banquete donde el general y su guardia fueron emborrachados y posteriormente asesinados. Y aunque Perperna quiso continuar la guerra, Pompeyo no tardó en derrotarlo. Algunos núcleos resistieron en el 72 a. c, entre ellos Calahorra, donde un largo asedio y la negativa de los sitiados a rendirse les llevó a practicar el canibalismo. Allí se ahogaron los últimos ecos de la andadura de este general romano, que mantuvo en solitario una guerra civil contra Roma hasta que fue consciente de que se había convertido en un villano de su tierra. Un conflicto que pudo mantener solo gracias al apoyo de Hispania, probablemente el territorio más importante para la República Romana en aquella época.




DESARROLLO EN ÁFRICA. Sin mujeres no hay desarrollo

EL PAÍS

Se publica el nuevo Informe sobre Desarrollo Humano en África 2016 con una conclusión muy clara: la desigualdad de género ancla la pobreza y le sale cara al continente.


Tres mujeres de la familia Abdulhi en la aldea nigerina de Ta Kuti.  WORLD BANK


África no cumplirá sus aspiraciones de desarrollo si no cierra la brecha de género, causante de que más de la mitad de la población del continente las mujeres esté marginada social, económica y políticamente, según afirma el nuevo Informe sobre Desarrollo Humano en África 2016, titulado Acelerando la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en África. En él se explicita que solo en 2014 África subsahariana perdió unos 95.000 millones de dólares, lo que equivale a un 6% de su PIB, debido a la desigualdad de género en el mundo laboral. También que las mujeres no alcanzan los mismos niveles de desarrollo humano que los hombres, lo que pone en peligro la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), de Naciones Unidas, y de la Agenda África 2063, de la Unión Africana.
El documento, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue presentado el domingo 28 de agosto en el curso de laconferencia internacional sobre el desarrollo del continente, celebrada en la capital de Kenia, Nairobi. Su tesis principal es que reduciendo la brecha de género, África no solo conseguiría un gran desarrollo económico, sino que también contribuiría de manera significativa a alcanzar los objetivos de desarrollo nacionales e internacionales. Por eso la igualdad de género beneficia tanto a hombres como a mujeres.
El informe se centra en analizar los factores políticos, económicos y sociales que dificultan el avance de las mujeres africanas y propone estrategias, políticas y acciones concretas para cerrar la brecha de género en el continente.

El desarrollo humano no es posible sin igualdad de género

Este estudio llega en un momento en el que el continente africano está viviendo grandes cambios, incluyendo una fuerte transformación social y económica que han dado lugar a avances significativos en el desarrollo humano.
Sin embargo, el afrooptimismo que caracterizó al inicio de siglo ha ido decayendo arrastrado por varios factores:
  • Como la crisis económica que ha sacudido al mundo y que ha ocasionado que disminuyera la demanda de materias primas, como el petróleo, el gas o minerales, de la que las economías de muchos países dependen, afectado grandemente sus beneficios económicos.
  • Los disturbios políticos y las luchas civiles se han sucedido en varios países del norte, este y centro de África.
  • La epidemia de Ébola que puso de manifiesto la vulnerabilidad y fragilidad de muchas sociedades africanas ante una catástrofe y ha hecho retroceder los avances económicos y sociales de Guinea, Liberia y Sierra Leona.
  • La sequía que actualmente afecta al Sahel, Cuerno de África y sur del continente causa grandes dificultades a las personas de los países afectados.
  • Igualmente, la lucha contra el terrorismo y el extremismo religioso, puede tener efectos devastadores en el orden civil y social.
Todos estos ingredientes tienen dimensiones significativas con respecto al género porque las mujeres son las más afectadas por estas situaciones teniendo en cuenta los papeles que les vienen impuestos por la sociedad y que generalmente están relacionados con la provisión de alimentos y el cuidado de los más jóvenes, los enfermos y los ancianos mientras que tienen que hacer frente a la pérdida de los medios de subsistencia y al deterioro de la salud y la seguridad.
Según se desprende de los datos de UNDP, África tiene una de las tasas más rápidas de mejora en el desarrollo humano (salud, educación, empleo...) de las últimas dos décadas pero, no obstante, sigue manteniendo las tasas más bajas de desarrollo humano de todo el mundo. Es verdad que no todos los países africanos son iguales, pero hay algo que les unifica: la desigualdad de género está presente en casi todos ellos.
El nexo entre la igualdad de género y el desarrollo humano se basa en la superposición de tres elementos:
Económico: uno de los factores que determina la igualdad de género es la presencia de las mujeres en los lugares de trabajo y de toma de decisiones económicas. Las disparidades económicas y laborales entre hombres y mujeres siguen siendo la norma en muchos países africanos. Esta desigualdad se manifiesta en término de acceso a los bienes económicos, la participación en el lugar de trabajo, las oportunidades empresariales y el uso de los beneficios y de los recursos naturales y el medio ambiente.
Además, las mujeres suelen tener empleos vulnerables con una débil regulación y protección social limitada debido a las diferencias en la educación y la falta de correspondencia entre las capacidades de las mujeres y las demandas del mercado laboral. Esto empuja a muchas de ellas a la economía informal. Los datos apuntan a que fuera del empleo informal agrícola, el 66% de las mujeres africanas se mueven en este sector.
El aumento de la participación femenina en el mercado de trabajo no ha significado mayores oportunidades de empleo remunerado para las mujeres. La brecha salarial de género, fuera de la agricultura, es un fenómeno generalizado en toda África subsahariana, donde se estima en un 30%. Es decir, que por cada dólar que gana un hombre en las empresas, los servicios o el comercio, las mujeres solo consiguen 70 céntimos.
Si la situación económica de las mujeres mejora, también lo hace el nivel económico de sus familias, lo que contribuye a la reducción de la pobreza. Por eso la igualdad de género beneficia a toda la sociedad.
Social: el acceso a la salud y a la educación son factores determinantes de la igualdad de género y de la autonomía de la mujer. En general, la desigualdad de género en los servicios sociales se traduce en un menor número de oportunidades para las mujeres en particular y para la sociedad en general, para lograr el bienestar. En las últimas décadas muchos países africanos han visto como un mayor número de ciudadanos acceden a la salud, la educación u otros servicios sociales básicos. Estas mejoras incluyen a las mujeres y a las niñas. Sin embargo, todavía muchas de ellas se enfrentan a privaciones graves de salud debido a factores como el matrimonio infantil, la mutilación genital, la violencia sexual y física, la alta incidencia de la mortalidad materna…
En el campo de la educación, prácticamente se ha conseguido la paridad en la escolarización primaria. Sin embargo, la discriminación de género sigue siendo significativa en la enseñanza secundaria y terciaria. Las razones por las que las niñas no acuden a la escuela varían pero a menudo están asociadas a la pobreza, el origen étnico, la exclusión social, el vivir en zonas rurales o barrios pobres, la lejanía geográfica, los desastres naturales, los conflictos armados, la falta de servicios básicos y la mala calidad de la educación. Cuando estas barreras interactúan con el género crean mayores desventajas para las niñas.
Político: Cuantas más mujeres ocupan posiciones políticas y de liderazgo, más difícil resulta ignorar o silenciar sus derechos, prioridades, necesidades e intereses.
Mucho progreso se ha conseguido en este campo, tanto en el sector público como en el privado. Muchos países han visto a las mujeres llegar a los parlamentos u ocupar altos puestos de responsabilidad. Pero las estructuras sociales y políticas existentes todavía impiden que las mujeres desarrollen todo su potencial a la hora de participar en la agenda económica, social y política de sus países.

El impacto de las normas legales y sociales

Existe un alto número de normas internacionales que promulgan la igualdad de género, pero la desigualdad reinante pone de manifiesto que estas leyes y declaraciones por sí solas son insuficientes para alcanzarla, especialmente en África. Y eso a pesar de que este continente ha completado la legislación internacional con regulaciones propias adoptadas en el seno de la Unión Africana, entre las que cabe destacas el Protocolo de Maputo (2003) y la Declaración Solemne sobre Igualdad de Género en África (2004).
Sin embargo, hay que tener en cuenta que las normas sociales y culturales desempeñan un papel muy importante en este campo. Normalmente, se convierten en los principales obstáculos a la hora de conseguir la plena igualdad de géneros.
Según el Afrobarómetro de 2015, un cuarto de los africanos no aceptan el concepto de igualdad de género y rechazan cualquier intento de igualar la mujer al hombre. Esto es reflejo de la prevalencia de las normas sociales que asignan diferentes posiciones y privilegios a las mujeres y a los hombres. Cambiar estas tradiciones es prioritario para conseguir la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

En busca de soluciones

El informe también sugiere algunos programas y políticas con la intención de acelerar la igualdad de género y su inclusión plena en las agendas de desarrollo. Todos ellos pasan por apoyar:
  • La adopción de reformas legales y políticas y la aprobación de planes para promover el empoderamiento de las mujeres.
  • Los recursos nacionales para promover y aumentar la participación y el liderazgo de las mujeres en la toma de decisiones en el hogar, la economía y la sociedad.
  • La capacidad de aplicar enfoques multidisciplinares para mitigar los impactos de las prácticas de salud y educación discriminatorias.
  • A las mujeres para que obtengan la propiedad y la gestión de los activos económicos y medioambientales.
La idea detrás de estas propuestas es que solo asegurando que las mujeres reciben las mismas oportunidades económicas, sociales y políticas que los hombres, pasando de una igualdad jurídica a una sustantiva, pueden los gobiernos asegurar que su progreso en los campos del crecimiento económico y del desarrollo humano sea totalmente inclusivo de todos los ciudadanos y sostenible a largo plazo.