lunes, 13 de mayo de 2019

Apple reduce los ingresos y el beneficio

EL PAÍS ECONOMÍA
Sandro Pozzi


Las ventas del iPhone se contraen un 17% mientras que los servicios moderan el crecimiento al 16%.


Tienda de Apple en el distrito financiero de Pekín, China  AP


El crecimiento de las grandes tecnológicas se frena y Apple es un claro ejemplo. La tecnológica cerró las cuentas que coinciden con el arranque del año sufriendo una caída del 5% en los ingresos, a 58.150 millones. Las ventas del iPhone lo hicieron un 17%. Esta contracción en la cifra de negocio fue acompañada por una caída del beneficio a 11.560 millones. Es un 16% menos respecto a hace un año. Sus acciones subieron casi un 6% y vuelve a tocar el billón de capitalización.
El segundo trimestre fiscal de Apple suele ser flojo, porque ya no cuenta con el impulso de la llegada al mercado de nuevos productos como en la temporada de compras navideñas. Tim Cook, su consejero delegado, ya advirtió además en enero que las ventas no iban a ser tan robustas como se esperaban. Lo atribuyó al litigio comercial con China, pero también a la demanda por su producto estrella.
El iPhone ya no es suficiente para hacer crecer a Apple, aunque Cook dice que va en la buena dirección. La compañía no ofrece el desglose de las ventas por unidades. El teléfono registró unos ingresos por valor de 31.050 millones. Wall Street no espera mejora alguna en lo que queda de año, porque los usuarios aguantan más tiempo con sus móviles antes de cambiarlos. El ciclo ahora es de cuatro años, en lugar de los tres de no hace mucho.
Google está experimentando un problema similar con los teléfonos Pixel, como reflejan sus resultados del trimestre. Samsung tampoco es ajena a esta tendencia y eso le fuerza a reducir precios. Lo mismo pasa con los ordenadores personales Mac. Los ingresos de esta división fueron de 5.510 millones, un 4,5% menos que hace un año. En cuanto a la tableta electrónica iPad, mejoraron a 4.870 millones.
Apple tenía, por tanto, mucho que demostrar a los inversores con sus resultados tras experimentar en lo que va de año un rebote de 300.000 millones de dólares. Vuelve a colocarle así en la zona del billón de capitalización, donde está Microsoft. Sus acciones se revalorizaron casi un 30%. Facebook, Amazon, Netflix y Google también repuntaron tras un final de 2018 muy incierto.

Servicios

El antídoto a las menores ventas del teléfono es reforzar los servicios que ofrece a través de su ecosistema de dispositivos. La firma de Cupertino acaba de anunciar su propia plataforma para distribuir contenido audiovisual, Apple TV Plus. Es un negocio que dominan Netflix, Amazon, Hulu y Google, en el que también prueba fortuna Disney tras completar la compra de 21st Century Fox.
La división de servicios, la segunda más importante, tuvo una facturación de 11.450 millones. Crece un 16% aunque se desacelera. Los cerca de mil millones de teléfonos iPhone operativos prometen ser una fuente de ingresos estable gracias a las suscripciones, como al nuevo servicio de videojuegos Arcade y News Plus. Además, cuenta con efectivo para invertir en nuevas iniciativas.
Apple cuenta con 390 millones de abonados de pago en todo el mundo, lo que representa un incremento de 120 millones en un año. Cook, de hecho, lleva tiempo tratando de mostrar a los inversores el potencial que tiene de crecimiento. En este sentido, habló de que la compañía es flexible y se adapta a las nuevas tendencias del mercado.
La presentación de resultados llega pocos días después de que Apple pactara al margen de los tribunales aparcar todos los litigios sobre patentes que tenía con Qualcomm, su principal proveedor de procesadores. El acuerdo es clave para el desarrollo y despliegue del nuevo estándar de telefonía 5G. El arreglo forzó a Intel a abandonar ese segmento de mercado y concentrarse en las infraestructuras.

España creció un 0,7% hasta marzo por la mejora de la inversión y de Europa

ABC ECONOMÍA
Javier Tahiri




La economía española ha arrancado el año creciendo con fuerza por el empuje de la inversión, y el músculo de la industria y la construcción, a lo que ha ayudado el despertar de la actividad en Europa. El Producto Interior Bruto (PIB) creció un 0,7% en el primer trimestre, una décima más que en el anterior periodo y su mayor nivel desde el cuarto trimestre de 2017. En términos interanuales, la economía avanzó un 2,4%, una décima más que en el trimestre anterior. Dentro de estos 2,4 puntos, la demanda nacional contribuyó con 2,2 puntos, tres décimas menos que en el cuarto trimestre de 2018, pero este deterioro lo compensó la externa, que aportó dos décimas, cuatro más que en el anterior periodo. Esta mejora va de la mano de la recuperación de Europa: la zona euro elevó su crecimiento trimestral al 0,4%, dos décimas más que en el anterior periodo, ayudada por la salida de la recesión de Italia –creció un 0,2%– y a que Francia mantuvo su tracción con un 0,3%.
En la radiografía que publicó ayer el INE de la contabilidad nacional se observa que la actividad está apoyándose en varios motores: por un lado el consumo de las familias pierde fuerza, lo que llama la atención cuando en el primer trimestre irrumpieron las subidas de las nóminas a empleados públicos y pensionistas que aprobó el Gobierno a finales de 2018. De esta forma el consumo de los hogares creció un 0,3%, cuatro décimas menos que en el trimestre anterior y seis por debajo de lo que registró en el mismo trimestre de 2018, sin subida salarial a los funcionarios entonces.
Ello puede deberse a que el consumo ha tocado techo, después de encadenar 23 trimestres consecutivos creciendo desde 2013 y quizá se esté recuperano la tasa de ahorro, en mínimos históricos del 4,9% de la renta disponible en lo que supondría un factor positivo; pero también puede deberse a un deterioro derivado del menor tirón del empleo en los tres primeros meses.
Como fuere, el gasto empresarial coge el relevo del consumo y tras cerrar estancado en el último trimestre de 2018, en el arranque de este año crece un 0,7%. También ayuda al comportamiento de la actividad el consumo público, que aumentó un 0,4%, mismo porcentaje que en el trimestre anterior y dos décimas menos que en el mismo periodo de 2018.
Pero es la inversión a través de la formación bruta de capital fijo la que más sorprende, al crecer un 1,5%, después de contraerse en el cierre del año pasado. Precisamente la que más aumenta es la destinada a maquinaria y bienes de equipo, en lo que supone renovación de activos empresariales, al descollar un 3,8%. Un porcentaje que cobra más importancia después de dos trimestres en negativo a cierre de 2018.
Junto a ello, las exportaciones se reducen un 0,5%, por la caída de las ventas de bienes al exterior pero también por el menor gasto medio de los turistas, en lo que ya puede ser el primer aviso de una moderación del turismo por la recuperación de destinos competidores. Sin embargo, las importaciones se desploman un 1,1%, debido al menor crecimiento del consumo pero también al abaratamiento del petróleo. Mientras el precio medio del barril de Brent fue de 47 dólares en los últimos tres meses de 2018, en los tres primeros de 2019 se redujo ligeramente a 45, con el consiguiente ahorro para el bolsillo.

Se disparan los salarios por el alza de SMI y cotizaciones

Por sectores, son la industria y la construcción los que mejor se comportan. El primero es el que más asombra, ya que sale de la recesión que encadenó los dos últimos trimestres de 2018, ahora creciendo un 1,4%. La otra rama económica que crece es la construcción, que repunta un 1,8% de enero a marzo, ocho décimas más de lo que registró en el cuarto trimestre de 2018. La agricultura, lastrada por la sequía del arranque de 2019, cayó un 2%.
Pese a que la productividad por hora trabajada cayó un 0,4% en términos interanuales y lleva cinco trimestres en negativo, la remuneración por asalariado creció un 1,3%, su mayor nivel desde el segundo trimestre de 2010, por el alza del salario mínimo y el alza de las cotizaciones que aprobó el Gobierno –que eleva el salario total que pagan las empresas, aunque el trabajador no las perciba–. Ello llevó a la masa salarial a crecer un 4,6%, el mayor nivel desde 2015, y a disparar los costes laborales para las empresas un 1,7%, máximo en años.

Repsol ganó 608 millones en el primer trimestre pese a la caída del crudo

EL PAÍS ECONOMÍA
El País

La compañía señala que su resultado ajustado ha mejorado un 6%


Sede de Repsol en Madrid


Repsol alcanzó un beneficio neto de 608 millones de euros en el primer trimestre de 2019, en línea con los 610 millones que la compañía obtuvo entre enero y marzo del ejercicio anterior, según ha informado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El beneficio neto ajustado, que mide específicamente la marcha de los negocios de la compañía, al excluir el efecto del valor de los inventarios y los resultados no recurrentes, se situó en 618 millones de euros, un 6% más que los 583 millones registrados en los tres primeros meses de 2018, pese a que el precio del crudo se situó en torno a un 6% por debajo que hace un año.
El área de Upstream (exploración y producción) incrementó su resultado un 12,5%, hasta alcanzar los 323 millones de euros, en parte por las medidas de eficiencia adoptadas por la compañía. La compañía produjo en el periodo una media de 700.000 barriles equivalentes de petróleo diarios (bep/d), frente a los 727.000 bep/d registrados entre enero y marzo del año anterior debido, principalmente, al cese de la actividad en Libia. Desde el pasado 4 de marzo se han reanudado las operaciones en el país.
También fue relevante el éxito exploratorio del periodo, en el que la compañía logró en Indonesia el mayor descubrimiento en tierra registrado en el mundo durante los primeros tres meses del año. El pozo, denominado KBD-2X, es también el hallazgo de gas más grande del país de los últimos 18 años y cuenta con una estimación preliminar de, al menos, 2 billones de pies cúbicos de gas (TCF) de recursos recuperables, equivalentes a dos años del consumo de gas en España. Las inversiones en Upstream entre enero y marzo de 2019 ascendieron a 399 millones de euros, de los que un 85% correspondieron al desarrollo de proyectos y un 13%, a actividades de exploración.
Por su parte, el área de Downstream (refino, comercialización y química) logró un resultado de 404 millones de euros, con un comportamiento destacado de las áreas de Refino, Trading y Química, e influido de forma positiva por la apreciación del dólar frente al euro. Además, Repsol avanzó en el desarrollo de su negocio de electricidad y gas con la firma de acuerdos mayoristas de relevancia e incorporando nuevos clientes. Las inversiones del negocio de Downstream durante los primeros tres meses del ejercicio sumaron 189 millones de euros.
La compañía aumentó su EBITDA hasta los 1.810 millones de euros, lo que representa un ligero incremento respecto a los 1.804 millones de los tres primeros meses del ejercicio anterior.
La deuda netadel Grupo a cierre del primer trimestre de 2019 se situó en 3.686 millones, 247 millones más que al cierre del cuarto trimestre de 2018, debido principalmente a las operaciones discrecionales de compra de autocartera. La generación de caja operativa ha sido superior a los pagos por inversiones, dividendos e intereses.

Santander gana 1.840 millones en el trimestre, un 10% menos, con caída de beneficio en España y mejora en Brasil

CincoDías/El País Economía
C.C.

Los costes de reestructuración en Reino Unido y Polonia y la venta de inmuebles en España provocan minusvalías de 108 millones.




anco Santander registró un beneficio atribuido en el primer trimestre  del año de 1.840 millones de euros, lo que supone un descenso del 10%, debido a cargos de reestructuración en Reino Unido y Polonia, junto a minusvalías por la venta de activos en España. El beneficio en Brasil crece un 7% mientras que en España cae un 11%. El beneficio está en línea con lo previsto por los analistas, que anticiparon 1.830 millones, según Bloomberg.

SANTANDER4,06-1,38%
En total, el grupo ha contabilizado resultados negativos de 108 millones de euros, correspondientes a las pérdidas por la venta de una cartera de inmuebles residenciales en España por 180 millones de euros y costes de reestructuración en Reino Unido y Polonia por 78 millones de euros. Ese resultado negativo se compensa en parte por las plusvalías por la venta de la participación del 51% de Prisma en Argentina. Sin considerar el neto de plusvalías y saneamientos, el beneficio ordinario atribuido (1.948 millones) disminuye el 5%.
El margen de intereses se sitúa en 8.682 millones en el trimestre, un 4,2% menos. Esta cifra está ligeramente por debajo de las expectativas de 8.750 millones. Santander explica la caída por tres efectos contables (la contabilización de TDR en Estados Unidos, aplicación de la norma NIIF 16 y por el efecto de tener dos días menos este trimestre). Señala que, eliminados estos efectos, el margen de intereses hubiera subido el 1%.
El margen bruto, por su parte, se sitúa en 12.085 millones de euros, con una caída del 3,6%. 
Los ingresos por comisiones suben un 3%, consecuencia de la mayor vinculación de clientes, junto a la estrategia de crecimiento en servicios y productos de mayor valor añadido.
Brasil se mantiene como el mercado que más contribuye, con un 29% del beneficio del grupo, seguido de España con un 16%, Santander Consumer Finance con un 13% y Reino Unido con un 11%.
En Brasil, el beneficio ordinario aumentó un  7% hasta 724 millones de euros, mientras que en España, beneficio se redujo un 11%, hasta 403 millones de euros. Santander Consumer Finance lo incrementa un 1% hasta 325 millones
Reino Unido logró un beneficio atribuido en el primer trimestre de 205 millones de euros, que incluye un cargo de 66 millones de euros de costes de reestructuración. El beneficio ordinario cae un 16%, hasta 271 millones. El resultado "refleja la mayor competencia, las incertidumbres del mercado y los costes en proyectos y tecnología", según el comunicado de la entidad.
La presidenta de la entidad, Ana Botín, ha destacado que el número de clientes vinculados y digitales aumentó en 1,8 millones y 6,5 millones, respectivamente "lo que permitió un crecimiento de los ingresos de clientes en los últimos doce meses". Por ello, Botín confía en alcanzar "nuestros objetivos a medio plazo, entre ellos, el RoTE del 13-15%”.
Por su parte, el consejero delegado de la entidad, José Antonio Álvarez, ha señalado que "en un entorno de mercado complicado",  el grupo ha "mantenido una sólida tendencia" con crecimiento del beneficio ordinario en siete de los diez mercados principales".
En cuanto al capital, la ratio CET1 en el trimestre aumentó 20 puntos básicos, hasta situarse en el 11,25%, y en su evolución interanual, el CET1 aumenta 25 puntos. 
La morosidad, se sitúa a cierre de marzo en 35.590 millones de euros, manteniéndose estable (-0,3%) en el trimestre, mientras que la ratio de mora baja 11 puntos básicos en el trimestre, hasta el 3,62%. Bajan las tasas en Estados Unidos, Portugal y México,  y aumenta en Argentina.

EL DIVIDENDO A CUENTA LO ANUNCIARÁ EN SEPTIEMBRE

Santander reitera que el objetivo del consejo es mantener en el medio plazo un pay-out del 40-50%, con un alza desde el 30-40% actual y, como se anunció en la junta general de 2018, efectuar dos pagos con cargo a los resultados de 2019. El consejo prevé anunciar el dividendo a cuenta de 2019 tras su sesión de septiembre.
En cuanto al dividendo de 2018, la entidad prevé abonar a partir del 1 de mayo el cuarto dividendo, de 6,5 céntimos de euro por acción, en efectivo. 

ABUBAKER AL BAGDADI .El líder del Estado Islámico reaparece en un vídeo por primera vez en cinco años

EL PAÍS INTERNACIONAL
Juan Carlos Sanz




Las imágenes de Abubaker al Bagdadi son las primeras desde que proclamó el califato en Mosul.





El fugitivo más buscado del planeta, Abubaker al Bagdadi, líder del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), ha reaparecido este lunes en un vídeo por primera vez desde 2014 y al mes siguiente de la caída de su último feudo territorial. Ni los servicios de inteligencia estadounidenses, que han puesto un precio de 25 millones de dólares a su cabeza, ni los agentes rusos en las filas del régimen sirio han dado aún con su paradero, presumiblemente en alguna desértica guarida en la frontera entre Siria e Irak. Entre su primera imagen —mitad insurgente yihadista, mitad clérigo suní—, cuando proclamó el califato en la gran mezquita al Nuri de Mosul (norte de Irak) y la grabación ahora difundida de un avejentado Al Bagdadi media la costosa derrota de un culto del terror, que emprendió el genocidio de la minoría religiosa yazidí y llegó a controlar a 11 millones de personas en un territorio del tamaño del Reino Unido.


El vídeo, de 18 minutos de duración y en el que aparece sentado sobre las piernas cruzadas y con un fusil Kaláshikov a su vera, ha sido hecho público por la agencia audiovisual yihadista Al Furqan, fuente habitual de la propaganda del ISIS. Algunos dirigentes del Estado Islámico aparecen también con la cara cubierta para no ser identificados. Para confirmar que sigue con vida, Al Bagdadi hace referencia a muchos acontecimientos recientes, como los atentados de Sri Lanka que se ha atribuido el Estado Islámico, y asegura que está inmerso ahora en una "guerra de desgaste”.
En la grabación, difundida a través de la red social Telegram, sostiene que sus combatientes no entregaron la localidad siria de Baguz a las milicias kurdo-árabes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) —respaldadas por Estados Unidos— sino que murieron combatiendo hasta el final, como hicieron también en Mosul y en Raqa, la ciudad siria desde la que gobernó más tarde el califato. Al Bagdadi, que ha sido dado por muerto en más de una ocasión, también promete en el vídeo que vengará a los yihadistas muertos o hechos prisioneros.
En contra de lo afirmado por su líder, los yihadistas del ISIS se han ido entregado en Baguz, en la frontera sirio-iraquí, las fuerzas kurdas que les cercaban a lo largo de los últimos meses, después de haber obtenido garantías para la evacuación de sus familiares. Pese a que los mandos kurdos proclamaron la conquista de Baguz el pasado 23 de marzo, la captura de yihadistas ocultos en cuevas se ha prolongado durante las semanas siguientes. En 2017, las milicias del ISIS alcanzaron también un acuerdo con las FDS para desalojar Raqa tras los intensos bombardeos aéreos de la coalición internacional liderada por EE UU.
Además de alabar en el vídeo a los terroristas que mataron a más de 250 personas en Sri Lanka el pasado Domingo de Resurrección, el líder del ISIS dice que acepta el juramento de lealtad expresado por Adnan Abu Walid Sahraui, antiguo alto cargo de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y que comanda actualmente Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS, por sus siglas en inglés), activo principalmente en Malí y Burkina Faso.
Al Bagdadi se refiere sucesivamente a la caída de Abdelaziz Buteflika, en Argelia (el pasado día 2), y a la de Omar al Bashir, en Sudán (el día 11 de abril), así como a la reelección del primer ministro Benjamín Netanyahu en las legislativas de Israel (el día 9). En la cinta, cuya autenticidad no puede ser verificada de forma independiente, se indica que ha sido grabada a comienzos de abril.
Desde la proclamación del califato en 2014, el ISIS ha difundido varias cintas de sonido atribuidas a Al Bagdadi, la última el pasado mes de agosto, cuando animó a sus combatientes a “perseverar” en la lucha contra sus enemigos. A lo largo de más de ocho años de guerra en Siria, la aniquilación del Estado Islámico ha sido el único objetivo compartido por contendientes enfrentados como Rusia e Irán, aliados del régimen; Turquía, asociado a la rebelión islamista, y EE UU, que ha bombardeado sus bases durante más de cuatro años para sostener el avance de los milicianos kurdos que han derrotado sobre el terreno al califato territorial.
Como insurgencia yihadista, el ISIS sigue estando en condiciones de golpear a través de grupos musulmanes suníes radicales y fanáticos que le rinden pleitesía en todo el mundo, como se acaba de comprobar en Sri Lanka. Al Bagdadi ya advirtió en su anterior mensaje de audio, que la pérdida de territorio no debe condicionar la victoria final de los yihadistas.




5) There is serious danger not only to the fact that Baghdadi, ’ so-called Caliph, is still alive--but also that he is able to reemerge to his supporters and reaffirm the group’s us-vs-the-world message after all the progress made against the group.

Sobre el futuro de nuestra democracia

EL PAÍS OPINIÓN-TRIBUNA
Santos Juliá

Todo dependerá de la capacidad que muestre el sistema de partidos que salga de estas elecciones para revertir la huida hacia los extremos emprendida por los secesionistas catalanes y las derechas españolas.


EVA VÁZQUEZ


Un nuevo fantasma recorre Europa: lo llaman populismo aunque será mejor llamarlo por su verdadero nombre, nacionalismo. No es al pueblo contra la oligarquía a quien más se invoca, sino a la nación contra el otro, el extranjero, el emigrante, o contra el traidor a la patria, única y verdadera. Cierto, este resurgir de los nacionalismos, que tratan de construir muros o levantar fronteras, llega cargado de populismo, como siempre, puesto que no hay nación que construir sin pueblo que mitificar. Es evidente, en todo caso, que el sistema político nacido durante la posguerra y sostenido en el gran pacto entre izquierda y derecha ha quedado herido por el nuevo/viejo fantasma sin que nadie pueda aventurar cómo y hacia dónde saldrá Europa de esta crisis política, agudizada por los nacionalistas ingleses, que hablan hoy el lenguaje propio de ese estadio superior del nacionalismo que es de siempre el fascismo.
En España, con una historia de liberalismo temprano y democracia tardía, esmaltada por guerras civiles y dictaduras, lo que ha quedado herido es el sistema de la política consolidado por los partidos socialista y popular en la década de 1990, que alcanzó su cénit hace ahora 11 años, cuando en las elecciones de marzo de 2008 recibieron el 84,7% de los votos y acopiaron el 92% de escaños, nada menos que 323, 169 para el PSOE, 154 para el PP. Nadie podía imaginar entonces que, con la Gran Recesión, aquel triunfo acabaría por convertirse en el canto de cisne de un sistema muy presidencialista, con gobiernos de un solo partido, apoyados siempre que fue necesario por nacionalistas de Euskadi o Cataluña, dotado de gran estabilidad a costa de un claro predominio del Ejecutivo sobre el Legislativo y de la expansión de prácticas corruptas en colusión con intereses privados.
Nadie podía imaginarlo pero sucedió desde que los indignados por los efectos de la crisis salieron a la calle en marchas, mareas y acampadas proclamando “abajo el régimen”, “no nos representan”, “democracia real, ya”. Y si en Madrid, abajo el régimen culminó en una recusación total de la Constitución con la llamada a un asalto a los cielos protagonizado por un nuevo partido, Podemos, que convocaba a la gente contra la casta, en Barcelona, tras el sitio al Parlament y los escraches al Govern, la navegación a Ítaca que Artur Mas decidió emprender desde 2012 significó un giro radical en el catalanismo político que, desde posiciones de poder, decidía poner en marcha el proceso que había de culminar en una declaración unilateral de independencia.
El asalto a los cielos quedó para mejor ocasión y Podemos comenzó a comportarse como todas las izquierdas
Asaltar los cielos no es lo mismo que navegar a Ítaca, pero se parecen en su común recusación de la Constitución vigente y en sus estrategias de destruirla desde dentro del sistema. En Podemos, con una fulgurante y contundente incorporación a las instituciones que le permitiera alcanzar la hegemonía en el poder político y cultural desde la que propinar una buena patada al tablero de la política bipartidista y corrupta. En los nacionalistas catalanes, poniendo en marcha una revolución sin perder la sonrisa: revolució dels somriures la llamaron mientras avanzaba por las calles con movilizaciones de cientos de miles de ciudadanos y la formación de cadenas humanas que marcaban las fronteras del nuevo Estado en gestación.
Hasta aquí la semejanza; desde ahí la diferencia. Porque la llegada de Podemos a las instituciones no fue ni fulgurante ni contundente: el viejo PSOE, roto y desnortado, aguantó más allá de lo previsto y no hubo sorpasso. El asalto a los cielos quedó para mejor ocasión y Podemos comenzó a comportarse como todas las izquierdas desde que ese nombre designó a quienes irrumpen en la política esgrimiendo un programa máximo —creación del hombre nuevo en una sociedad sin clases—, pero aplicándose en la práctica a un programa mínimo: reformar lo existente, reducir la desigualdad, ampliar lo público, o sea, lo que ha intentado la socialdemocracia desde que Kautsky rompió con Lenin. Por eso, su interés en garantizar, enarbolando hoy la Constitución ayer despreciada, que el próximo Gobierno sea “progresista”, una manera algo cursi de definir lo que se llamaba coalición de izquierda o, en los viejos tiempos, frente único por la base y por arriba.
La navegación a Ítaca fue harina de otro costal, y no porque el catalanismo político no haya mantenido desde que existe ese doble programa, mínimo y máximo, sino por la prisa que entró a sus dirigentes —tenim pressa— por saltar de uno a otro, provocando una crisis política y una escisión social más profunda, y de peor salida, a las que el Gobierno del Estado no supo, no quiso o no pudo hacer frente. La situación de interinidad en la que entró el Gobierno del PP desde 2015 convenció a los nacionalistas catalanes de que a su revolución solo le quedaban els últims 100 metres de un recorrido sin obstáculos. Sonriendo, el llamado principio democrático, interpretado al gusto nacionalista, quedó consagrado como superior al principio de legalidad. Los diputados secesionistas, que en 2017 representaban al 47,61% de votantes, equivalente al 35,68% de electores, se alzaron como els legítims representants del poble de Catalunya, despreciaron a la mayoría que no les había votado, rompieron en dos la sociedad catalana y procedieron a destruir la Constitución del Estado para situar en su lugar una declaración unilateral de independencia destinada a garantizar que, culminado el proceso constituyente, todo el poder caería en sus manos.
Los nacionalistas catalanes estaban convencidos de que al proceso independentista le quedaban solo unos metros
Entre los estragos morales y políticos causados por esa acción en la convivencia ciudadana dentro de Cataluña, y en la convivencia política entre catalanes y españoles dentro del mismo Estado, no es el menor la salida a escena de un nuevo partido de ámbito estatal que ha dinamitado el marco político en que se movía la derecha española desde los años noventa. Entregados hoy sus líderes a un combate por la hegemonía en el terreno marcado por Vox —un terreno propio de la extrema derecha—, el recurso a la política de los años treinta, con la radical exclusión del adversario por felón, traidor, antipatria y rompe-España y demás lindezas por el estilo, ha sustituido la promesa de centro reformista y liberal que en su día representó Ciudadanos por unas derechas, peor que fragmentadas, enfrentadas en un cruce de reproches con un lenguaje ultranacionalista que da toda la impresión de haber venido para quedarse.
De manera que, a estas alturas de la crisis política e institucional que atraviesa el Estado español desde 2011, el futuro de nuestra democracia dependerá de la capacidad que muestre el sistema de partidos que salga de estas elecciones para revertir la huida hacia los extremos emprendida por los secesionistas catalanes y las derechas españolas. Esa capacidad no está nunca dada, ni cae de los cielos; esa capacidad se construye, y no de cualquier manera, sino por medio de la negociación y el pacto en que han de implicarse todos los poderes hoy constituidos. Que las condiciones políticas imprescindibles para iniciar ese camino brillen, en Cataluña y en el conjunto de España, por su ausencia tras la penosa confrontación electoral que acabamos de padecer, aparte de ser augurio de incertidumbre, tendría que servir de acicate para que nadie deje de depositar hoy su voto en las urnas.

La catástrofe de la Gran Armada de 1588, desmitificada por especialistas de todo el mundo

ABC ACTUALIDAD
César Cervera

Las conclusiones del congreso de Cartagena apuntan a actualizar lo que se sabe de la mal llamada «Invencible»


José Gartner de la Peña (1866-1918) pintó uno de los cuadros icónicos del «desastre», hoy matizado por la ciencia.


Hace más de cuatro siglos, Inglaterra y España se golpearon hasta quedarse sin aliento en una serie de operaciones navales, donde Irlanda suspiró ante la posibilidad de que los católicos acabaran con el yugo de los Tudor, Holanda contuvo el aliento y otros países como Suecia se llenaron la panza vendiendo materiales para construir barcos. Hoy, la consigna es clara: lo que unió la guerra que no lo separe ahora el olvido.
Durante cuatro días, investigadores de todo el mundo han debatido sobre los últimos hallazgos arqueológicos y documentales de estas dos ofensivas de la Guerra anglo-española (1585-1604). En el ICongreso Internacional de la Armada española de 1588 y la Contra Armada inglesa de 1589, celebrado en el Museo de Arqueología Subacuática de Cartagena, los expertos en la materia han podido comprobar que aquel conflicto implicó a bastantes más países de lo que habitualmente se piensa. Porque, como recordó Iván Negueruela Martínez, director del Museo de Arqueología Subacuática de Cartagena, este no «está pensado como un congreso hecho por españoles y dirigido solo a españoles», sino como una obra tan global y colectiva como aquel imperio donde nunca se ponía el sol, salvo que las tormentas dijeran lo contrario.
El finlandés Mikko Huhtamies apuntó en su intervención que «Suecia, a pesar de ser protestante, dispuso cáñamo y alquitrán a España, convirtiéndose en un aliado comercial fundamental para que tomara forma la Gran Armada, incluida una veintena de urcas». Distintos territorios italianos jugaron papeles claves en la guerra, de modo que perdieron y ganaron grandes cantidades de ducados y de hombres al canto de los elementos. Por no hablar, como destacó María Gracia Ríos, profesora de la Pontificia Universitaria Católica del Perú, de insospechadas implicaciones que tuvo la guerra en ambos lados del charco: «Los ataques de Drake en América calaron en el imaginario colectivo y dieron pie a consecuencias más allá de lo económico. Tras sus saqueos, los ingleses plantearon argumentos sobre la legitimidad de su presencia en el Nuevo Mundo e imitaron la imagen de los españoles recibidos como dioses»
El congreso, a su vez, reunió a los grandes expertos en arqueología subacuática, entre ellos el escocés Colin Martin, que ha dedicado la mayor parte de su carrera profesional al estudio de los pecios de la mal llamada Armada Invencible hundidos en Irlanda. Precisamente estos días la subdirectora general de Protección del Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura y Deporte, Elisa de Cabo, anunció que el Gobierno de España trabaja en la firma de un acuerdo con Irlanda para cooperar en la excavación arqueológica de los pecios. Se trata, avanzó De Cabo, de rubricar «un memorándum de entendimiento con Irlanda», que también forma parte de la Convención de Patrimonio Cultural Subacuático.
Sin irse tan lejos, el arqueólogo Miguel San Claudio comentó la gran cantidad de pecios que se pueden encontrar en la costa gallega tanto de la Armada como de la Contra Armada. De Bayona, Ferrol a La Coruña, pasando incluso en las Islas Cíes, el litoral gallego es todo un cementerio de estos buques.
«Muchas de las piezas y objetos que hemos hallado, en parte de una operación posterior datada en 1596, siguen en el fondo del mar simple y llanamente por desavenencias con la administración pública», aseguró San Claudio, que señala «la falta de fondos y de capacitación de los técnicos de esta comunidad» como las causas de que sigan allí.
La última jornada de esta serie de conferencias estuvo dedicada a la otra cara de la tragedia, la desastrosa Contra Armada que Isabel I envió contra España y en la que perdió al 75% de los efectivos, según datos del historiador británico M. S. Hume. «En 1588, España salvó a dos tercios de la flota y conservó su poder naval y económico, mientras que Isabel I, un año después, no fue capaz de pagar ni los salarios de los superviviente de aquella ofensiva», consideró el profesor irlandés Declan M. Downey. «En España estamos acostumbrados a una historia negra, por eso es importante sacar tanto las derrotas, con sus matices, como victorias tan poco conocidas como la Contra Armada», reivindicó estos días Luis Sobrino Pérez-Crespo, actualmente almirante de Acción Marítima. Un episodio histórico del que, como reconoció Luis Gorrochategui, autor de «La Contra Armada: la mayor catástrofe naval de la historia de Inglaterra», «los ingleses no conocen nada, ni siquiera a nivel académico. No es que no haya especialistas, es que hay incluso académicos que la conocen de pasada. La historia de Inglaterra es algo que ha estado muy controlado por el Estado».