jueves, 13 de octubre de 2016

Hallan un santuario de arte rupestre bajo el casco urbano de Lekeitio. 1º ESO

EL MUNDO SERGIO R. VIÑAS

Vista general de la cueva de Lekeitio en la que se han hallados los grabados. IÑAKI ANDRÉSA. PRESS


Es un conjunto de medio centenar grabados de hace unos 14.000 años que destaca por su técnica, su composición y su visibilidad.

El casco urbano de Lekeitio, una preciosa localidad costera de Bizkaia, esconde en su subsuelo una maravilla del Paleolítico que hasta el pasado mes de mayo apenas se conocía. Un santuario de arte rupestre definido por sus descubridores como "el conjunto de grabados más espectacular e impactante de toda la Península Ibérica". Medio centenar de obras creadas hace 12.000 o 14.500 años que se caracterizan por una técnica "insólito" y por su particular composición.
"Es una maravilla, un tesoro de la humanidad", ha explicado este jueves el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, que ha sido el encargado de hacer público este hallazgo liderado por los expertos de la Diputación vizcaína en la cueva de Armintxe.
Se trata de una cueva que era conocida desde hace tiempo por los vecinos de Lekeitio, ya que su boca se encuentra en pleno casco urbano, junto a unas escaleras. Sin embargo, nadie hasta ahora había avanzado 50 metros hasta el punto donde se encuentra un panel de unos 15 metros con 25 grabados de animales. Hay, por ejemplo, un caballo de un metro y medio de largo.

Existen varios elementos que hacen a esta cueva única en toda España. En primer lugar, hay representados al menos dos leones (algunos animales todavía no han sido identificados por completo), algo insólito en la Cornisa Cantábrica, más propio de las cuevas del Pirineo francés. "Ese es un factor indicativo de que había una comunicación fluida entre ambas zonas y puede abrir todas una línea de investigación", ha explicado el catedrático de Prehistoria, César González.

Uno de los leones que aparece en la cueva de Lekeitio. I. A. / A. P.

El tamaño de las figuras es también significativo, ya que lo más habitual en la zona era encontrar grabados de 10 o 20 centímetros, y en este caso hay algunas que superan el metro. Del mismo modo, la cueva tiene una excelente visibilidad que permite ver todo el panel principal (hay otros dos secundarios, con menos grabados) de un vistazo.
La técnica de los grabados es otro de los rasgos insólitos de la cueva de Lekeitio. Todos los dibujos están hechos con una técnica de "microdesconchado", un raspado que va realizando microrroturas en lugar de líneas continuas mediante surcos, realizadas con piezas líticas. "En el Pirineo francés se encuentran algunas figuras realizadas con esta técnica, pero no existe otro lugar en el que todas las figuras se realicen así", ha explicado González.

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