miércoles, 20 de junio de 2018

Cuando España ayudó a que naciera Estados Unidos. 4ºESO

EL PAÍS CULTURA
M. Morales

- Un libro de relatos rememora el protagonismo de la monarquía de Carlos III en la guerra de Independencia de las 13 colonias contra Inglaterra.


Retrato del militar Bernardo de Gálvez atribuido a Mariano Salvador Maella.


Quizás porque la ayuda a las 13 colonias que se convirtieron en los Estados Unidos de América fue subrepticia, con el incógnito que le imprimió la diplomacia del rey Carlos III, este episodio de la política exterior en la Historia de España es menos conocido. Sin embargo, de su enorme importancia da cuenta el que, por ejemplo, el presidente Barack Obama ordenase colgar en el Senado estadounidense un retrato de Bernardo de Gálvez (1746-1786), militar malagueño, gobernador de la Luisiana y héroe de la batalla de Pensacola. Esta contienda, de marzo a mayo de 1781, fue decisiva para echar a los ingleses de Florida y ayudó a su derrota en la guerra de Independencia de EE UU, que se desarrolló entre 1775 y 1783. Ahora, un libro de relatos ilustra la aportación española al nacimiento de la nación que alumbraron, entre otros, George Washinton, John Adams, Benjamin Franklin o Thomas Jefferson.
Bajo dos banderas reúne breves historias de 12 autores, entre ellos, Juan Eslava Galán, Espido Freire, Juan Gómez-Jurado, Clara Sánchez o Arturo Pérez-Reverte y está editado por Zenda, la web literaria que este último fundó en abril de 2016 para escritores españoles y latinoamericanos. Este libro es una edición no venal, por lo que no va a estar a la venta en librerías y Zenda lo ofrece gratuitamente en su web. Bajo dos banderas es una edición no venal; es decir, es un libro que no va a estar a la venta en librerías.
Estas miradas de ficción a la guerra de Independencia de Estados Unidos acompañan a la exposición Memorias recobradas. España, Nueva Orleans y la ayuda a la Revolución Norteamericana, que transitará, además de por la ciudad del Misisipi, por Washington y Miami para conmemorar el tercer centenario de Nueva Orleans y que hasta el 8 de julio puede visitarse en la ciudad del Estado de Luisiana. La muestra ya pudo verse, en marzo de 2017, en Bilbao, en la Torre Iberdrola, empresa que patrocina la edición del libro.
En el prólogo, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, afirma que estas narraciones vienen “a ser una reverberación de la propia historia, como una fijación de determinados hechos a través de la capacidad imaginativa de sus autores”.
Así, Juan Eslava Galán cuenta las aventuras de un comerciante en busca del tinte grana que precisa Francisco de Goya para sus cuadros. Mientras Espido Freire cuenta la visión de unos indios en tratos con Bernardo de Gálvez, en el primero de los varios textos en los que aparece este personaje. Luz Gabás pone voz a la ciudad de Nueva Orleans, renacida de sus cenizas. También hay batallas navales, como la que ganó el almirante sevillano Luis de Córdova en el cabo de Santa María, al sur de Portugal, en 1780, prácticamente sin disparar, y en la que apresó medio centenar de barcos ingleses. Esta gesta la cuentan, con diferentes voces, Juan Gómez-Jurado y Lorenzo Silva. O la escaramuza a cuchilladas y bayonetazos entre españoles e ingleses que describe Arturo Pérez-Reverte.
Todos ellos devuelven al presente un conflicto en el que Carlos III aplicó la máxima de "los enemigos de mis enemigos son mis amigos" para hacerle la puñeta a los ingleses. Al fin y al cabo, era un rey ayudando con armas, dinero y soldados a unas colonias que, como proclamaron en su Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776, querían estar "absueltas de toda obligación de fidelidad" a una corona, la de Jorge III de Inglaterra, que los ahogaba a impuestos, pero que era su rey legítimo. La encubierta presencia española comenzó con el conde Aranda, embajador español en París, que envío cañones, bombas y fusiles a los rebeldes. Los suministros continuaron durante toda la guerra y el nombre de Bernardo de Gálvez creció con la toma de fuertes y posiciones británicas Misisipi arriba: Baton Rouge, Mobila, Pensacola… Ahora, la literatura intenta paliar algunas carencias que la historia dejó en la contribución de la monarquía española a la fundación de Estados Unidos.

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