lunes, 18 de junio de 2018

Una filial tecnológica de Michelin fabricará caucho reciclado en Navarra. 4º ESO-Economía

EL PAÍS ECONOMÍA
Lluis Pellicer

Presentación de Michelin en Movin'On, en Montreal.


El modelo de producir, usar y tirar languidece. La economía circular, basada en el reciclaje y reutilización de los recursos, es uno de los retos que afronta también la industria automovilística. Más aún cuando el transporte es el responsable de entre el 23% y el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero. La adopción de ese nuevo paradigma es uno de los ejes centrales del congreso Movin’On, que se está celebrando esta semana en Montreal organizado por Michelin. La compañía ha anunciado que ha puesto en marcha un programa para que en 2048 sus neumáticos sean producidos con materiales sostenibles y el 100% sean reciclados. Una pieza clave para lograr ese objetivo será Lenigh, una empresa norteamericana que acaba de comprar con una planta en Georgia y que en junio abrirá su centro europeo en la localidad de Murillo el Fruto (Navarra).
“Este plan entra dentro de la estrategia de economía circular del grupo”, anunció el directivo del grupo Cyrille Roget en Montreal, en el marco de un congreso en el que la industria de la movilidad está exponiendo sus estrategias para reducir las emisiones de gases contaminantes. Michelin ha trazado una estrategia a 30 años que irá llevando a cabo por fases. Ahora la tasa de recuperación mundial de neumáticos es del 70% y la de reciclado, del 50%. En cuanto a los materiales, solo el 28% de los materiales empleados son sostenibles. El programa de Michelin para por elevar esa proporción al 40% en 2038 y al 80% en la siguiente década. “Es una tarea ambiciosa que no podemos hacer solos”, añadió Roget.
Una parte de ese programa se realizará mediante programas de investigación internos y trabajando con socios tecnológicos. Pero otra parte se hará mediante la adquisición de empresas tecnológicas. La compañía anunció en Montreal la compra de la empresa Lehigh por una cantidad que no hizo pública. Esta firma está especializada en alta tecnología de polvo de caucho micronizado que obtiene a partir de neumáticos reciclados. La empresa, fundada en Atlanta en 2007, estaba controlada por un fondo de capital riesgo y en diez años se ha convertido en el mayor productor de polvo micronizado de caucho, que en el sector se conoce por sus siglas en inglés MRP.

Rebaja de costes del 50%

El consejero delegado de Lehigh, Alan E. Barton, explica que el proceso permite no estropear el caucho que se utiliza, sino que lo transforma en esa materia prima que puede ser reutilizada para fabricar móviles, producir asfalto o crear nuevos neumáticos. “Es el ejemplo perfecto de la economía circular”, resume Barton. Además, esa materia prima reduce los costes en un 50%. Y si algo han puesto sobre la mesa los expertos que se han dado cita en Montreal es que las empresas no solo abrazarán un modelo más sostenible para rebajar la polución, sino también porque les resulta más rentable.
Lehigh tiene su principal fábrica en Tucker (Georgia), con una capacidad de producción de 54.000 toneladas anuales. Sin embargo, la empresa quiso dar el salto a Europa. Y desembarcó en Barcelona, donde constituyó una alianza con Hera Holding, una empresa de gestión integral de residuos. A partir de ahí, se buscó la ubicación para la empresa. “En esa fábrica de Navarra había un reciclador de neumáticos que estaba muy enfocado para la construcción de carreteras. A partir de la crisis, ese mercado prácticamente desapareció, pero hoy es una plataforma sobre la que trabajar”, explica Lluís Molina, director general de Lehigh en la oficina de Barcelona.
La planta de Murillo el Fruto seguirá el mismo procedimiento que la de Tucker y fabricará el MRP, que permitirá dar una segunda vida a los neumáticos. Empezará a operar, según sus responsables, este próximo mes de junio. La empresa no prevé que su integración en el grupo Michelin cambie su modelo de negocio ni la multitud de utilidades que le da a ese material. Sin embargo, sí será una plataforma para su crecimiento. Barton opina que el reto que se ha fijado Michelin es “realista” y espera que otras firmas se sumen a ese proyecto. “En nuestra cartera de clientes hay seis de las diez principales del sector”, sostiene el consejero delegado de la empresa. Pero de las dimensiones del objetivo dan fe los números que supone ese cambio. La firma prevé ahorrar 33 millones de petróleo al año, que equivale a todo lo que se consume en un mes en Francia.


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