domingo, 17 de noviembre de 2019

Hallan el mayor agujero negro de la historia: tiene 40.000 millones de masas solares

ABC CIENCIA
José Manuel Nieves

El colosal objeto se encuentra en el corazón de la galaxia Holmberg 15A, a 700 millones de años luz de la Tierra.

Imagen del Cúmulo galáctico Abell 85, en culo centro se encuentra la galaxia Holmberg 15A - Chandra X-Ray Observatory/NASA


Sabemos que los agujeros negros pueden llegar a ser grandes, muy grandes, en especial los que residen en los centros de la mayoría de las galaxias. Nuestra Vía Láctea, sin ir más lejos, alberga en su corazón a Sagitario A*, un auténtico «monstruo» con una masa equivalente a la de cuatro millones de soles. No en vano, esta clase de agujeros negros reciben el nombre de «supermasivos». Pero por muy impresionante que parezca, Sagitario A* parecería ridículamente pequeño al lado de muchos otros agujeros negros similares, que tienen decenas, centenares e incluso miles de millones de veces la masa de nuestro Sol.
Ahora, un equipo de investigadores capitaneados por Kianusch Mehrgan, del Instituto Max Planck para la Física Extraterrestre, acaba de identificar un ejemplar extraordinario, único. Y gigantesco incluso si se le compara con los mayores agujeros negros conocidos hasta ahora. Su masa, en efecto, supera los 40.000 millones de masas solares. Para esta bestia, incluso el término «supermasivo» se ha quedado corto. Sus descubridores, de hecho, se refieren a él como «ultramasivo».
Este oscuro y enorme coloso espacial se encuentra en el centro de Holmberg 15A, una galaxia elíptica supergigante situada a 700 millones de años luz de distancia, justo en medio del cúmulo de galaxias Abell 85. No hace falta decir que el objeto es uno de los mayores agujeros negros jamás encontrados, y el mayor localizado hasta ahora por el método de medir el movimiento de las estrellas que hay a su alrededor.
Algunos cálculos anteriores, basados en la dinámica de la galaxia y del cúmulo que la contiene, habían estimado para este agujero negro una masa aún mucho mayor (cerca de 310.000 millones de masas solares). Pero todos esos cálculos se llevaron a cabo a partir de mediciones indirectas del agujero negro. La de Mehrgan y sus colegas, sin embargo, es la primera medición directa del objeto conseguida hasta ahora.
El espectacular hallazgo, que se publicará próximamente en The Astrophysical Journal, puede consultarse ya en el servidor arXiv de la Universidad de Cornell. Según se explica en el propio artículo, los investigadores analizaron la cinemática estelar de Holmberg 15A «a partir de nuevas observaciones espectrales de amplio campo de alta resolución». Y encontraron «un agujero negro supermasivo con una masa de (4.0 ± 0.80) × 1010 masas solares en el centro de la galaxia. Se trata del agujero negro más masivo hallado con una detección dinámica directa en en el Universo local».
Con sus 40.000 millones de masas solares, el agujero negro es tan grande que su horizonte de sucesos (la frontera invisible que, una vez cruzada, no permite que nada pueda volver a salir) englobaría sobradamente las órbitas de todos los planetas del Sistema Solar. Para hacernos una idea de su magnitud, basta con pensar que Plutón se encuentra, como promedio, a 39,5 Unidades Astronómicas del Sol (una Unidad Astronómica, o UA, equivale a la distancia que hay entre el Sol y la Tierra, unos 150 millones de km). Y que la heliopausa, donde el viento solar pierde prácticamente toda su fuerza, se encuentra a 123 UA del astro Rey. Pues bien, el horizonte de sucesos de Holm 15A*, como se ha dado en llamar al colosal agujero negro, se extiende a lo largo de 790 UA. Resulta difícil imaginar siquiera algo de ese tamaño.
«El agujero negro supermasivo de la galaxia Holmberg 15A -escriben los investigadores-, no solo es el más masivo encontrado hasta ahora, sino que también es de cuatro a nueve veces más grande de lo esperado dada la masa estelar del bulbo de la galaxia y la velocidad de dispersión de sus estrellas».
Una posible explicación para su enorme tamaño sería que Holm 15A* procede de la fusión de dos agujeros negros más pequeños durante una antigua colisión entre dos galaxias, que se unieron para formar una mucho mayor. Ahora, los investigadores quieren seguir estudiando esta «bestia impresionante», realizar modelos más complejos y detallados y comparar sus resultados con las observaciones, para tratar así de descubrir cómo exactamente pudo llegar a formarse un agujero negro tan desproporcionadamente grande.
La pregunta, por supuesto, es la siguiente: si sucedió una vez, puede volver a pasar, de modo que ¿cuántos agujeros negros «ultramasivos» puede haber ahí fuera? ¿Y es posible que los haya todavía más grandes? La respuesta podría llegar con las próximas investigaciones.

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