martes, 22 de agosto de 2017

El frenazo del comercio mundial pasa factura al gigante naviero Maersk. 4º ESO-Economía

EL PAÍS ECONOMÍA

La situación de las transacciones globales "es peor que en 2008", dice su primer ejecutivo.


El buque Mc-Kinney Moller, el mayor del mundo de transporte de mercancías, propiedad de Maersk.  REUTERS


El parón del comercio global hace mella en las cuentas de Maerskuna de las mayores navieras del mundo. La empresa danesa ganó un 82% menos el año pasado lastrada por su unidad de transporte de mercancías, que se vio afectada por la bajada de los fletes. El beneficio neto del grupo nórdico cayó hasta los 925 millones de dólares (821 millones de euros) desde los 5.190 millones de 2014. Los ingresos bajaron, por su parte, un 15% hasta los 40.300 millones. Pese a que el crudo es una de sus principales partidas de gasto, el brusco abaratamiento de los últimos meses (el brent cae un 70% en un año y medio) lastra el resultado de su unidad petrolera.
"En la segunda mitad del año, el resultado de la unidad de transporte marítimo de mercancías se ve afectado por una combinación de menor demanda y fuerte incremento de la oferta", reconoce el grupo en un comunicado. "La demanda fue significativamente más baja en los mercados mercados emergentes y en algunos países europeos clave". Maersk Line controla el 15% del mercado mundial de transporte de mercancías por mar.
Para 2016, la empresa reconoce que se verá afectada por unas tarifas de transporte "significativamente inferiores y el bajo crecimiento previsto en la demanda mundial de transporte de contenedores de carga". En este entorno adverso, la dirección de Maersk admite que el resultado del grupo será peor que el año pasado.
El índice seco del Báltico, el indicador más fiel de los costes mundiales de transporte de mercancías por mar, está en zona de mínimos históricos y las cifras publicadas mensualmente por el instituto holandés CPB, las que tienen en cuenta todas las casas de análisis y las empresas del sector, también reflejan la desaceleración paulatina del comercio mundial en paralelo al frenazo en seco de la economías emergentes. "Es peor que en 2008", ha reconocido en declaraciones al diario británico Financial Times el primer ejecutivo de Maersk, Nils Andersen, en referencia a la evolución reciente.
En cuanto a su unidad petrolera, Maersk Oil, el grupo con sede en Copenhague se ha visto obligado a reducir su valor contable en 2.600 millones de dólares después de que reportase unas pérdidas de 2.100 millones.
A finales del año pasado, Maersk anunció un plan de recorte de costes que lleva aparejada una reducción de plantilla de 4.000 trabajadores hasta 2017 y un diferimiento de sus inversiones en barcazas de transporte para mantener su posición competitiva. La filial petrolera de la firma danesa ha anunciado, por su parte, una reducción de su fuerza de trabajo de entre el 10% y el 12% para hacer frente al declive del precio del crudo.
Pese al rebote de los índices europeos tras dos jornadas de fuertes pérdidas, las acciones de Maersk retroceden casi un 5% en la Bolsa danesa tras haber llegado a caer casi un 10% en los primeros compases de la sesión.

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