viernes, 15 de septiembre de 2017

La capa de ozono empieza a recuperarse por primera vez en 30 años

LA RAZÓN.es CIENCIA


Tras el «éxito» del Protocolo de Montreal.


Capa de ozono sobre la Tierra, en una imagen captada en 2006
Efe


El agujero de la capa de ozono ha detenido su crecimiento y «en un futuro cercano» se podrá hablar de «recuperación integral», después del «trabajo de todos los países», según ha informado el director general de calidad y evaluación ambiental del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Javier Cachón.
Durante la inauguración del acto de conmemoración del treinta aniversario del Protocolo de Montreal, el director general ha asegurado que «el resultado del trabajo de todos los países ha sido de tal éxito» que hoy se puede decir que se asiste a «la recuperación de la capa de ozono». «Vamos a ser capaces de contemplar en un futuro cercano su recuperación integral», ha garantizado, según informa Europa Press.
Cachón ha calificado de «éxito» el Protocolo de Montreal que se firmó en 1987 por todos los países y cree que debe ser un ejemplo a imitar en la lucha contra el cambio climático.
En la jornada conmemorativa ‘Al cuidado de toda la vida en el planeta: todos somos héroes por el ozono’, Cachón ha dicho que este es un caso «de auténtico éxito» porque es «de los pocos que tiene un carácter universal» ya que ha sido firmado «por todos los países de la tierra», que se comprometieron con la protección de la capa de ozono y a reducir los gases que la perjudican.
En ese contexto, ha asegurado que España ha apoyado e impulsado la innovación para que los sistemas de gases no sean perjudiciales para el medio ambiente y que ha contribuido con todos los sectores implicados para un desarrollo sostenible.
Sin embargo, ha insistido en que la lucha contra las sustancias que agotan la capa de ozono debe contemplarse con una acción de persecución en la que ha elogiado como «actores fundamentales» al SEPRONA de la Guardia Civil y a la Fiscalía de Medio Ambiente.
Además, ha celebrado que el resultado del Protocolo de Montreal sobre la capa de ozono tiene también un efecto beneficioso contra el cambio climático, porque muchas de las sustancias que perjudicaban la capa de ozono tienen un alto poder calorífico y contribuyen así al calentamiento global, de modo que ambos procesos tienen una vinculación.
A ese respecto, ha destacado que una vez se aplique plenamente el Acuerdo de Kigali, que se firmó en 2016 para la eliminación progresiva de los hidrofluorocarburos (HFC), que se utilizan en frigoríficos y aires acondicionados, se estima que la temperatura global del planeta bajará 0,5C. «Todos somos héroes contra el ozono, porque se han conseguido avances significativos», ha celebrado.
Por último, el director general se ha referido al papel fundamental de la industria en la innovación para mantener los niveles de calidad de vida de las personas, pero considera que al mismo tiempo deben reducir los impactos potenciales y contribuir a que la sociedad «tome conciencia».
Por su parte, la investigadora del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial Margarita Yela ha expuesto la evolución de la investigación científica sobre la cuestión, que ha ido de manera paralela con la tecnología y la industria y ha recordado que los primeros equipos para monitorizar la capa de ozono se instalaron en 1957 en la Antártida, que en los años 70 «se dio la voz de alarma de la situación» y que a partir de ese momento «el mundo se puso en marcha».
Durante la jornada, el responsable del centro de investigación Atmosférica de Izaña de la AEMET, Emilio Cuevas, ha dicho que aproximadamente el 99 por ciento de las sustancias nocivas para la capa de ozono, como los CFC (clorofluorocarbonos) no se emiten ya a la atmósfera pero que no se deben relajar los esfuerzos porque no cree que será posible llegar a un nivel de equilibrio de la capa de ozono similar a la previa al inicio de su destrucción.
Finalmente, el presidente de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Miguel Angel López, ha resumido las aportaciones de la jornada y ha elogiado la «filosofía» del Protocolo de Montreal, lanzado por los científicos en los años ochenta «en unos años en los que comenzaba el entramado organizativo ambiental mundial».
«Es un ejemplo a seguir, que ha enseñado y permitido afrontar un problema de manera exitosa», ha apostillado López, que ha calificado el Protocolo como un documento vivo, que se ha ido adaptando y que ha sido efectivo porque ha aunado a los sectores público, privado y científico, así como a la sociedad para conseguir resolver un problema mundial.
En todo caso, ha reflexionado que si se traslada Montreal y los tratamos de llevar al gran problema del siglo XXI que es el origen antropogénico del cambio climático es preciso dejar a los científicos, y expertos extraer modelos científicos y de comportamiento.
Al mismo tiempo, ha pedido dejar a las grandes redes oficiales e institucionales, cuyos datos son válidos y están bien calibrados y homologados que digan lo que está pasando con una cuestión con transparencia para tomar decisiones acertadas.
En este contexto, el presidente de la AEMET ha manifestado su temor por que cree que «quien tiene un martillo de la mano solo ve clavos» y le parece que «últimamente todo es culpa del cambio climático: huracanes, sequías, olas de calor».
«Pido que este tema lo estudien los expertos, las instituciones científicas con capacidad y metodología específica para hacer estas atribuciones. Lo que es atribuido o no que lo diga un experto y no un aficionado. Si no, se corre el riesgo de hacer un flaco favor a la humanidad», ha manifestado López, que no cree que todo lo que pasa sea por cambio climático antropogénico. EP




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