domingo, 24 de febrero de 2019

Unicaja y Liberbank aceleran su saneamiento antes de su fusión. 4º ESO-Economía-IAEE

ABC ECONOMÍA
Moncho Veloso

El banco malagueño ya cumple sus objetivos de reducción de ladrillo tóxico y la antigua Cajastur los eleva.


El consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez - EFE


Unicaja Liberbank enajenaron a lo largo de 2018 un total de 2.331 millones de euros en créditos inmobiliarios morosos e inmuebles adjudicados y este año seguirán con ese saneamiento. Ambas entidades quieren sentarse a negociar los términos de su fusión, entre ellos el peso y poder de cada una en el futuro banco conjunto, con sus balances lo más limpios posible. La entidad malagueña ya casi cumple el objetivo de reducción de activos improductivos que se había fijado para 2020, así que este año lo superará, mientras que el grupo formado por Cajastur, Caja Cantabria Caja Extremadura ha elevado los que se había fijado para 2019 tras el buen ritmo de ventas de 2018.
El plan de reducción de activos improductivos del banco presidido por Manuel Azuaga contemplaba reducirlos a unos 3.500 millones en 2020. El año pasado cerró ya con 3.587 millones, pero Unicaja prevé seguir soltando lastre, aunque no fijan nuevos objetivos concretos. En todo caso, y viendo el ritmo de reducción de los cuatro últimos ejercicios, lo previsible es que también en 2019 los baje a un ritmo superior al 10%. Para ello Unicaja continuará desprendiéndose de pequeñas carteras sin descartar cerrar una gran operación.
Liberbank, por su parte, amplió capital en 2017 por 500 millones y puso entonces en marcha un plan de saneamiento para reducir sus activos tóxicos del 18,1% del total en 2017 al 12,5% en 2018, al 9% en 2019 y al 6,5% en 2020. El pasado ejercicio, tras sacar 1.336 millones de su balance, la redujo al 12,4%, cumpliendo con esa hoja de ruta.
Pues bien, el banco dirigido por Manuel Menéndez acaba de comprometerse ante el mercado a un esfuerzo mayor, elevando en un punto porcentual las metas para este año y el siguiente, anticipando que logrará bajar la tasa de improductivos al 8% y al 5,5% respectivamente. Liberbank, que en 2017 vendió una cartera de 600 millones, se centró en 2018 en la venta al por menor de inmuebles adjudicados concediendo hipotecas por el 100% de su valor, y no descarta ventas institucionales.

Proceso de integración

Fuentes de ambas entidades indican que este mayor saneamiento se iba a ejecutar independientemente de los planes de fusión entre los dos bancos. Ahora bien, la calidad del balance será uno de los parámetros que se usen para fijar la ecuación de canje o peso de cada entidad en el grupo conjunto, y por tanto el peso de cada una en su consejo.
La fusión de Unicaja, con 57.504 millones de euros en activos, y Liberbank (39.227) dará lugar al sexto banco del país por volumen (96.731). Por la aportación de cada uno, Unicaja ostentaría el 60% y Liberbank el 40%. Sin embargo, este porcentaje variará en función de la «due diligence» que cada banco esta haciendo del otro ahora mismo con datos a cierre de 2018 y en la que se tendrán en cuenta otras variables como la calidad del balance, la cobertura de los activos improductivos, contingencias legales, valoración de sus participadas, créditos fiscales...
Los asesores externos no terminarán ese análisis antes de final de este mes. Será a partir de entonces, con esas cifras, cuando ambos bancos se sienten a negociar el canje, negociación que complega en cualquier fusión. Unicaja defenderá un porcentaje más próximo el 60%, y Liberbank al 45%.
Según los analistas, los resultados de las «due diligence» pueden reequilibrar la balanza a favor de Liberbank, dándole un peso más próximo al 45% y del 55% a Unicaja. La cotización en Bolsa también se computará, pero se usarán periodos largos, de varios meses, y anteriores al 12 de diciembre del año pasado, cuando se desveló que estudiaban su integración, anuncio que favoreció a la cotización de Liberbank.

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